En pro de la economía estatal, el Congreso de Illinois aprobó esta semana un incremento a los ingresos personales.
Cuando estaba en campaña, el gobernador Pat Quinn propuso un aumento de un punto porcentual a los ingresos y dijo que ese dinero sería destinado a la educación.
Pero los demócratas le concedieron algo más, pues el aumento fue de dos puntos porcentuales, al pasar del 3 al 5 por ciento (un incremento del 67 por ciento).
Quinn defendió el alza fiscal argumentando que el estado atraviesa por una ’emergencia fiscal’.
Pero, ¿eso qué significa en dólares?
Un análisis del diario Chicago Tribune nos muestra lo siguiente. Bajo el antiguo impuesto del 3 por ciento, una familia de cuatro con un ingreso de $100,000 anuales pagaba al estado $2,760. Con el nuevo impuesto del 5 por ciento, ahora pagaría $4,600.
Para un anciano con un ingreso base de $25,000 anuales, su contribución fiscal irá de $660 a $1,100. Para un soltero sin hijos con ingresos de $40,000 anuales, pagará ahora $1,900, en comparación con los $760 que pagaba antes.
La última vez que se aprobó un aumento de impuestos en Illinois fue en 1989.
Cuando el presidente Barack Obama firmó a finales del año pasado el acuerdo para mantener el alivio fiscal heredado de la administración Bush, la idea era que el estadounidense común tuviera más dinero para gastar. Un intento, se dijo, de reactivar la economía.
Eso en Illinois, estará por verse.




