Uno es
el jefe de un departamento policía local
, quien recientemente se jubiló.
Los otros
cuya hija fue asesinada.
Aunque sus experiencias son diferentes, estas comparten una similitud fundamental: La frustración a la incapacidad o renuencia del sistema a aplicar la ley y extraditar a fugitivos, que han cometido delitos horribles.
En el último capítulo de
una fuerte serie de reportajes
, el diario Chicago Tribune ha publicado tres artículos sobre el tema de los fugitivos.
Uno contiene el perspectivo de Fred Hayes, quien jubiló como jefe del departamento de Policía de Joliet en agosto después una carrera de 30 años.
Ha sido muchos casos de fugitivos que huyen de Joliet y a México sin ninguna consecuencias legal en ningún país.
Después de años y años sin resultados, Hayes dijo que los residentes de Joliet pierden confianza en el departamento y lo comparan como algunos de sus contrapartes mexicanos.
En otras palabras, la gente siente que la policía en Joliet es parte del problema, según el Tribune.
Para Bonifacio Chávez, la falta de acción de autoridades en México y Estado Unidos desde que su hija Alma fue asesinada aparentemente por
, quien confesó en 2000 haber cometido el crimen, ha sido un problema que ha tratado de resolver, dijo el Tribune.
Chávez, quien murió en 2007, fue repetidamente a México buscando, y aparentemente, encontró a Tolentino en Morelia, Michoacán, México, según el Tribune.
En 2006, el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyó información de Chávez en una orden de arresto girada contra Tolentino.
Pero, las autoridades estadounidenses no solicitaron una orden de arresto en México hasta el 2007, y el gobierno mexicano no emitió un orden de arresto hasta el 2008, según el Tribune.
Recientemente, un oficial Mexicano dijo que se desconocía la ubicación del fugitivo.




