Por Wayne Cole
SIDNEY (Reuters) – La propuesta del Grupo de los 20 (G20) para impulsar la actividad econ ‘mica en un 2 por ciento en los pr ‘ximos cinco a +/-os tiene tantos agujeros que no sorprende que sea el primer objetivo oficial que todos sus miembros estuvieron dispuestos a aceptar.
Cada pa -s tiene hasta noviembre para elaborar sus propios planes supuestamente “concretos”, pero no hay nada que obligue a hacer cumplir su aplicaci ‘n, excepto la persuasi ‘n moral de los dem ¡s miembros. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dicho que estar ¡ pendiente de que se avance en los planes, pero no tiene poder para obligar o castigar.
El objetivo tambi (c)n es uno en movimiento, ya que se basa en superar una estimaci ‘n de crecimiento que en s – es s ‘lo un prn ‘stico.
La previsi ‘n es por naturaleza un arte muy impreciso y el FMI siempre est ¡ revisando sus pron ‘sticos a la baja o al alza. Prev (c)r el crecimiento para el pr ‘ximo trimestre es lo suficientemente dif -cil, y a ?n m ¡s para dentro de cinco a +/-os.
“Ni siquiera estamos seguros de d ‘nde nos encontramos ahora en el crecimiento. ¿C ‘mo vamos a ser capaces de juzgar si se cumplen estos objetivos?” dijo Michael Blythe, economista jefe de Commonwealth Bank of Australia.
De hecho, los alemanes se mostraron renuentes a firmar cualquier objetivo duro en el G20, pero aceptaron la meta de crecimiento porque no era vinculante. Otros tambi (c)n hicieron hincapi (c) en que era una aspiraci ‘n, no una promesa fija.
Los mercados financieros no hizo mucho caso del acuerdo, y en lugar de ellos se centraban el lunes en las mismas preocupaciones que ten -an el viernes – el impacto de la reducci ‘n del est -mulo de la Reserva Federal de Estados Unidos y la incertidumbre sobre el desempe +/-o econ ‘mico de China.
Para el G20, la perspectiva de un mayor crecimiento es un incentivo para ayudar a vender la necesidad de reformas estructurales de todo el mundo – tomen algunas decisiones dif -ciles ahora, y acaben m ¡s ricos y fuertes en cinco a +/-os.
El FMI tiene una larga lista de reformas que dice que impulsan el crecimiento y la productividad. Estas van desde la liberalizaci ‘n de las industrias de servicios dom (c)sticos a un mayor gasto en infraestructura y a atraer m ¡s mujeres a la fuerza laboral.
Algunas son espec -ficas dependiendo del pa -s, tales como impulsar el ahorro privado en Estados Unidos a mejorar el sistema de salud y la red de seguridad social en China.
Pero todos son pol -tica o fiscalmente dif -ciles.
“Algunas de las reformas tienen potencialmente una gran recompensa, pero tienden a ser impopulares y suponen un gran esfuerzo”, dice Blythe.
“Consideren el envejecimiento de las poblaciones con el que varios pa -ses est ¡n luchando. No hay manera de que puedan cumplir con las obligaciones de jubilaciones futuras, pero lidiar con eso es la pesadilla de un pol -tico”, agreg ‘.
Un tema recurrente en muchas de las propuestas fue hacer m ¡s dif -cil que los trabajadores se jubilen antes de tiempo. El secretario del Tesoro de Australia, Joe Hockey, anfitri ‘n de la reuni ‘n del G20 en S -dney, ha iniciado un “di ¡logo nacional” sobre el aumento de la edad de jubilaci ‘n a 70 a +/-os desde los actuales 65.
(Editado en espa +/-ol por Carlos Aliaga)




