
CHICAGO –
La historia de los Mundiales está llena de episodios violentos. Ahí está lo que se llamó ‘La Batalla de Burdeos’ en los cuartos de final del Mundial de 1938 entre Brasil y Checoslovaquia que se saldó con tres jugadores expulsados, cinco lesionados y dos hospitalizados, la patada salvaje del yugoslavo Muhamed Mujic que le rompió la pierna al ruso Eduard Dubinski en el 62, la brutal patada en los testículos de
o la terrrorífica entrada del alemán
Schumacher al francés Battiston
en el Mundial 1982, el sangriento
a la nariz del español Luis Enrique en Estados Unidos 1994 o el cabezado de Zidane a
en la final del 2006. Y así podríamos seguir con una lista larguísima de momentos oscuros. Pero el mordisco del uruguayo
en el hombro y por detrás a Giorgio Chiellini el pasado martes en el Uruguay-Italia del
sobrepasa con creces todo eso por lo artero, cobarde, violento y reincidente de la acción.
Esta es la tercera ocasión que Suárez muerde a un contrario. Ya fue suspendido por siete partidos en 2010 cuando jugaba en Holanda con el Ajax de Amsterdam. En 2013, ya en Liverpool volvió a morder y fue suspendido con 10 partidos. Y entre medio, en 2011, fue castigado con ocho partidos y multado por insultos racistas al francés Patrice Evra del Manchester United. Así que no estamos hablando de una hermanita de la caridad o un santo, Suárez es un jugador tremendamente conflictivo y peligroso sobre el terreno de juego que necesita ayuda psiquiatra porque está enfermo. Morder tres veces no es mala suerte, es una patología que debe ser tratada.
Suárez tiene de plazo hasta este miércorles a las 5pm hora de Brasilia para presentar alegaciones a la FIFA, que ha abierto expediente displinario para investigar la acción y, llegado el caso, poder sancionarla.
No es la primera vez que la FIFA sanciona a un jugador de manera retroactiva para corregir los errores del árbitro de turno, en este caso el mexicano Marco Antonio Rodríguez, apodado ‘Chiquidrácula. Coincidencias de la vida. Ya lo hizo en el 94 cuando castigó a Tassotti con siete partidos por su codazo a Luis Enrique. Así que Suárez puede enfrentar un duro castigo y haber dicho ya adiós al Mundial.
También ha trascendido que varias casas de apuestas pagaban grandes sumas (175-1) si ‘El Pistolero’ Suárez, o mejor dicho ‘El Caníbal’ Suárez, mordía a un contrario durante el Mundial. Así que el tema podría ser todavía más espinoso si aparece alguna conexión con estas apuestas.
Se habla de una sanción de cuatro partidos (lo que lo dejaría fuera por lo que resta del Mundial) y hasta de una suspensión ejemplar por dos años. Lo que está claro es que Suárez, además de manchar la histórica celeste y dar una penosa imagen del fútbol, merece ser expulsado del mundial.
Sea como fuere, de recibir tal castigo, Luis Suárez sería sólo castigado para participar con su selección y nunca con su equipo, aunque existiría una pequeña grieta en ese sentido. La FIFA se podría guardar la carta de ampliar el castigo y que afectase al futbolista en el campeonato doméstico en el que juegue tal y como ocurre en las sanciones por casos de racismo, doping y compra venta de partidos.
Pero no sólo debería ser castigado por la FIFA, sino también por la Federación Uruguaya por todo el daño ocasionado y la mala imagen dada del fútbol charrúa en pleno escaparate como es un Mundial de fútbol.
Se rumoreaba con fuerza que tanto el Real Madrid como el Barcelona estaban preparando millonarias ofertas por hacerse con el delantero charrúa, todo un ‘crack’ haciendo goles, pero ¿quién quiere tener un jugador así?




