
CIUDAD DE MÉXICO –
Con la victoria de los Indios de Cleveland ante los Medias Rojas de Boston se terminó el lunes la carrera de uno de los grandes del béisbol: David Ortiz, el ‘Big Papi’.
Ortiz es uno de esos símbolos del béisbol, adorado por la afición local de Nueva Inglaterra y “odiado” deportivamente por sus rivales, en especial los Yankees, que fueron castigados con el rigor del bate del ‘Big Papi’ en numerosas ocasiones (53 cuadrangulares, solo Jimmy Fox, Ted Williams y Manny Ramírez han conectado más).
Pero quizá este solo es el final de un capítulo de la carrera de Ortiz. ‘Big Papi’ podría seguir siendo un embajador de la ciudad de Boston y aprovechar su popularidad para seguir motivando gente, para seguir mejorando la calidad de vida de cientos de personas, así como lo hizo cuando después de los atentados del Maratón de Boston ayudó a unir a un pueblo en luto y decir “Boston Strong”. “No nos dejaremos vencer por un par de idiotas que nos tratan de intimidar. Nadie nos quitara la libertad que gozamos…”, dijo.
David comenzó su carrera con los Mellizos de Minnesota en 1997, donde era considerado un bateador bueno, simplemente bueno. En 2003, el gerente general de los Medias Rojas vio en Ortiz un bateador con mucho potencial y pagó por él una cantidad de dinero que en ese entonces parecía ridícula. El gerente general de los Medias Rojas era, como usted sabe, el ‘Rey Midas’ del béisbol moderno: Theo Epstein. Ortiz fue parte de ese equipo que ganó con los de Boston la Serie Mundial en 2004 (rompiendo racha de 86 años sin ganar), 2007 y 2013, cuando además ganó el premio al Jugador Más Valioso.
Epstein y los Cachorros
Epstein vio en Ortiz un diamante que puliéndolo se convertiría en un superestrella, y así fue. No en vano los
contrataron en 2011 a Epstein, con la esperanza de ayudarlos a terminar esta sequía de más de 100 años sin ganar una Serie Mundial.
Con los Cachorros ha formado un equipo que se ve completo: además de tener en Anthony Rizzo un bateador zurdo potente (muy parecido a Ortiz), tienen una rotación de picheo que se ve contundente, inclusive el picheo de relevo que a principio de temporada se veía flaco lograron firmar a Aroldis Chapman dándole al equipo 36 salvamentos en 39 oportunidades. Kris Bryant dejó de ser la ‘promesa’ del equipo; ahora es una realidad y lideró el equipo con 39 cuadrangulares.
A finales del mes pasado Epstein firmó con los Cachorros un contrato por 5 años y $50 millones de dólares. Epstein es ahora el presidente de los Cachorros, y Jed Hoyer actúa como gerente general. El equipo que formaron tiene la madera para llegar muy lejos, ahora es cuestión de que los jugadores hagan en el terreno de juego lo que saben hacer: jugar al béisbol con gusto y con coraje.




