
NUEVA YORK — Uno de cada siete bebés nacidos en Estados Unidos de madres que contrajeron zika durante el embarazo desarrolló algún tipo de problema de salud, de acuerdo con el primer estudio realizado a estos niños.
El estudio difundido esta semana se enfoca en los hijos de mujeres en Puerto Rico y otros territorios, donde hubo más casos estadounidenses cuando brotó la enfermedad en todo el continente hace más de dos años.
La mayoría de personas infectadas con zika no se enfermaron. En otros casos causó enfermedad leve, con fiebre, salpullido y dolor en articulaciones. Pero la infección durante el embarazo puede ocasionar severos defectos relacionados con el cerebro.
Estudios previos se enfocaron en esos defectos congénitos. La nueva investigación es única porque es un estudio extenso que busca afecciones que se hicieron notorias hasta después, dijo Margaret Honein, de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y una de las autoras.
Los investigadores observaron a 1,450 niños que tenían al menos un año y cuyas madres contrajeron zika estando embarazadas. La mayoría estaban en Puerto Rico, pero el conteo incluyó a la Samoa Estadounidense, las Islas Marshall, las Islas Vírgenes Estadounidenses y Micronesia.
De esos niños, el 6% tuvieron defectos congénitos, como microcefalia, daño cerebral o afecciones oculares. La incidencia es 30 veces mayor de lo que se ve normalmente en niños.
El porcentaje aumentó a 14% cuando los investigadores también observaron problemas posteriores de desarrollo posiblemente causados por el zika, incluyendo convulsiones, retraso en el desarrollo y dificultad para tragar o moverse.
Los investigadores también descubrieron que no había suficientes niños a los que se les hiciera seguimiento médico. Por ejemplo, solo un tercio se hizo exámenes oculares por recomendación de un especialista, la mitad recibió una evaluación auditiva y menos de dos tercios se hicieron tomografías cerebrales.
Los servicios médicos de Puerto Rico han dejado de operar en ocasiones debido al azote de huracanes. Aun así, significa que los niños que necesitan terapia o tratamiento podrían no estarlo recibiendo, dijo Honein.
La mayoría de las infecciones por zika se transmiten por picadura de mosquitos infectados, pero también se pueden transmitir por contacto sexual o transfusiones de sangre.
Anteriormente, los CDC aconsejaban a las parejas que planeaban concebir que se abstuvieran de tener relaciones sexuales o que usaran preservativos durante al menos seis meses si el hombre contraía zika. El martes, las autoridades de salud cambiaron la recomendación a tres meses a raíz de una investigación que descubrió que el riesgo de transmisión sexual es más breve de lo que originalmente se temía.
El virus de Zika se originó en África y se ha diseminado a varias partes de Asia. Fue detectado inicialmente en Brasil. Investigadores sospechan que fue traído a la nación sudamericana por un turista durante la Copa del Mundo de fútbol en el 2014 o durante una competencia de canotaje en Río ese mismo año.
La enfermedad se diseminó rápidamente.
Funcionarios de salud hicieron, en aquel momento, sonar las alarmas tras notar un incremento notable en los casos de microcefalia junto con el brote de Zika.
En otro tema… brote de ébola
Comenzó una campaña de vacunación en República Democrática del Congo debido al brote de ébola más reciente, informó la Organización Mundial de la Salud, pero las autoridades de salud han advertido que contener el brote será complicado debido a la presencia de múltiples grupos armados en la región noreste que es fronteriza con Uganda y Ruanda.
El Ministerio de Salud del Congo informó que al menos nueve personas han fallecido por el décimo brote de ébola, el cual fue declarado el 1 de agosto. Ha habido 16 casos confirmados de ébola, además de 27 casos probables y 46 sospechosos.
La vacuna experimental ya se usó antes en otro brote en el noroeste del país africano y que fue declarado controlado el mes pasado. Los primeros en ser vacunados son el personal de salud, contactos de casos confirmados de ébola y los contactos de éstos.
Análisis genéticos han confirmado que la cepa de este brote reciente es la zaire.
—AP




