Skip to content

Breaking News

PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your Trinity Audio player ready...

Por ASTRID SUÁREZ

BOGOTÁ (AP) — Sentados en el suelo y sollozando, los niños de una escuela en el noreste de Colombia trataban de refugiarse mientras oían las ráfagas de disparos.

La situación fue registrada en febrero en Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, sin embargo, se ha convertido en un escenario repetitivo. El Consejo Noruego para Refugiados advirtió el lunes que, en promedio, cada 15 días una escuela se ha visto envuelta en el fuego cruzado de los armados durante los primeros seis meses de 2025.

“Es inaceptable que los estudiantes se vean obligados a tumbarse en el suelo y arrastrarse para encontrar un lugar seguro donde salvar sus vidas”, indicó Giovanni Rizzo, director del Consejo Noruego en Colombia, en un comunicado. “Deben respetarse las reglas de la guerra y los civiles que se encuentran en las escuelas no deben verse atrapados en el fuego cruzado”, agregó.

Según la organización humanitaria, durante el primer semestre se registraron 52 ataques a la educación —que incluyen uso militar de escuelas y presencia de explosivos—, mientras que en 2024 fueron en total 242, la mayoría ataques directos contra las escuelas y uso de minas antipersonales.

Colombia lidia con la presencia de múltiples grupos armados ilegales pese a que en 2016 firmó un histórico acuerdo de paz con la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia tras combatirlas por cinco décadas. Otras estructuras ocuparon paulatinamente los territorios que dejó esa guerrilla y ahora se disputan entre sí el control de economías ilícitas.

La niñez en Colombia continúa siendo violentada por el conflicto armado, según ha documentado también el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos al advertir sobre el reclutamiento forzado por parte de grupos ilegales y muertes en enfrentamientos.

El Consejo Noruego para Refugiados advirtió que especialmente en las zonas rurales los estudiantes afrontan peligros tanto en las escuelas como en los trayectos hacia ellas, expuestos al fuego cruzado, reclutamiento y artefactos explosivos.

Uno de los ataques más recientes sucedió en febrero cuando los niños de un colegio participaban en un desfile infantil en las calles del municipio de Convención, en Norte de Santander. El evento fue repentinamente interrumpido por el sonido de disparos, por lo cual los niños y profesores buscaron un refugio, tal como quedó captado en un video de un asistente que fue divulgado en las redes sociales.

Un policía resultó herido y las autoridades responsabilizaron del ataque a una facción de las disidencias de las FARC que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 y continuaron en armas.

El Consejo Noruego para Refugiados hizo un llamado a que en Colombia se cumpla la Declaración de Escuelas Seguras, un compromiso de diferentes Estados que busca proteger el derecho a la educación de los menores en contextos de conflicto, al que está adherido el país sudamericano.