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Por ASTRID SUÁREZ

BOGOTÁ (AP) — El gobierno estadounidense apoyó el viernes el programa en Colombia que busca erradicar cultivos de hoja de coca rociando el herbicida glifosato con ayuda de drones, en reemplazo de la controvertida fumigación desde aviones que está prohibida en el país.

El Departamento de Estado informó que la Sección de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL, por sus siglas en inglés) ha apoyado a Colombia en el lanzamiento de la erradicación con drones de los cultivos ilícitos, lo resaltó como una tecnología que podría ser “revolucionaria”.

Desde la red social X, indicó que permitiría disminuir los cultivos de hoja de coca, dar más seguridad en Colombia y llevar menos “drogas letales” a las calles estadounidenses, lo que salvaría vidas. “Una gran oportunidad para obtener mayores resultados en la lucha contra el narcotráfico”, agregó.

El apoyo público del gobierno estadounidense ocurre después de que el presidente Donald Trump recibiera en la Casa Blanca a su homólogo colombiano Gustavo Petro, en un encuentro que distendió las relaciones bilaterales, maltrechas por dichos mutuos que llegaron a sanciones contra Petro.

La reunión tuvo como uno de sus ejes la lucha contra el narcotráfico, un punto crítico entre los mandatarios. Estados Unidos descertificó a Colombia en la lucha contra las drogas, por considerar que no había hecho lo suficiente para disminuir el récord de 253.000 hectáreas de hoja de coca, según la última medición disponible de la ONU en 2023.

Colombia se ha mostrado dispuesta a recurrir a técnicas más agresivas, como el glifosato, para mejorar los resultados y ha defendido su política antinarcóticos, al resaltar la incautación de cocaína, e ir sobre “los capos” de la droga.

El gobierno colombiano autorizó en diciembre pasado la erradicación de cultivos ilícitos mediante aspersión con drones, lo que han calificado como una técnica “terrestre”, por realizarse a pocos metros del suelo y no aérea, pese a que son un vehículo aéreo no tripulado, previendo que no haya dispersión masiva del herbicida.

Los drones, explicó el gobierno colombiano, trabajarán de manera focalizada sobre cultivos de hoja de coca donde otras modalidades —como la erradicación voluntaria de los campesinos— no haya sido viable.

La fumigación aérea con glifosato, un herbicida químico que elimina plantas inhibiendo su crecimiento, fue suspendida en Colombia desde 2015 por una orden de la Corte Constitucional como precaución ante posibles daños en la salud humana por riesgo de ser cancerígeno.

Los drones harían el trabajo de los soldados que se arriesgan ingresando a zonas convulsas con presencia de grupos armados ilegales para erradicar los plantíos ilícitos. El año pasado fallecieron 12 policías como consecuencia del ataque a un helicóptero de la policía colombiana que apoyaba a soldados en tierra que erradicaban cultivos de hoja de coca.