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Esta foto proporcionada por Idaho News 6 muestra las secuelas de la colisión de una ambulancia robada contra el edificio Portico North el jueves 19 de febrero de 2026 en Meridian, Idaho. (Idaho News 6 vía AP)
Esta foto proporcionada por Idaho News 6 muestra las secuelas de la colisión de una ambulancia robada contra el edificio Portico North el jueves 19 de febrero de 2026 en Meridian, Idaho. (Idaho News 6 vía AP)
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Por AUDREY McAVOY y REBECCA BOONE

BOISE, Idaho, EE.UU. (AP) — Las autoridades de Idaho buscaban el jueves a un sospechoso que, según dijeron, robó una ambulancia afuera de un hospital, le roció una sustancia inflamable y la metió en un edificio cercano que alberga oficinas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).

El jefe de policía de Meridian, Tracy Basterrechea, no identificó la sustancia vertida en el interior y el exterior de la ambulancia. “Parece que el sospechoso no pudo encender el acelerante antes de ser ahuyentado por las agencias que acudieron a la llamada”, afirmó en un comunicado.

La policía informó que el incidente ocurrió alrededor de las 11:10 de la tarde del miércoles en Meridian, un suburbio de Boise.

Basterrechea explicó que el sospechoso tomó la ambulancia del hospital St. Luke’s y la condujo hacia el norte a través de un estacionamiento. Luego, el sospechoso recogió bidones de gasolina de entre la vegetación cercana.

Imágenes transmitidas por televisión muestran puertas de vidrio destrozadas en la entrada de un edificio de oficinas.

El edificio es propiedad de St. Luke’s Health System y es uno de varios en un gran complejo empresarial conocido como The Portico, al lado del hospital. Otros inquilinos en Portico North son la aseguradora de salud SelectHealth Inc., St. Luke’s Home Health and Hospice y Quest Diagnostics.

El hospital ha enfrentado críticas por alquilar espacio al DHS mientras el gobierno del presidente Donald Trump lleva a cabo sus redadas migratorias.

“Ha habido mucha retórica” sobre el tema del arrendamiento, comentó Basterrechea, y añadió que “los comentarios en redes sociales de que ‘los daños a la propiedad no son violencia’ son absolutamente falsos”.

Calificó el incidente como “un acto delictivo grave”.

“Esto definitivamente fue un acto de violencia y, si el sospechoso no hubiera sido interrumpido, no hay duda de que este edificio habría sido incendiado, poniendo en riesgo la vida de los socorristas y de otras personas”, manifestó Basterrechea.

Indicó que su departamento encabezaba la investigación y que trabajaba con el FBI, el DHS y otras agencias.

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McAvoy informó desde Honolulu.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.