Por CARLOS VALDEZ
LA PAZ, Bolivia (AP) — El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, CAF, anunció el jueves los primeros desembolsos de un préstamo de 3.100 millones de dólares para Bolivia, la mayor ayuda financiera que ha logrado concretar el presidente Rodrigo Paz para sacar a flote la deteriorada economía del país andino.
El primer desembolso por 918 millones de dólares, casi un 30% del monto comprometido, estará destinado a proyectos carreteros, créditos para sectores informales, fortalecer la educación primaria, fomentar el turismo y operaciones de comercio exterior, además de una ayuda técnica no reembolsable para mejorar la capacidad de negociación con agentes externos, anunció el presidente de la CAF (Corporación Andina de Fomento), Sergio Díaz-Granados, durante su primer día de visita en Bolivia.
Poco antes de asumir en noviembre del año pasado Paz concretó con la CAF ese paquete de créditos que serán desembolsados hasta 2030 a medida que el gobierno avance en sus reformas económicas y presente proyectos a la CAF, recordó Díaz-Granados.
“Bolivia tiene grandes potencialidades y nosotros seremos compañeros de viaje para dar más visibilidad externa al país. Acompañaremos los programas que el gobierno nos solicite”, dijo Díaz-Granados en una conferencia de prensa junto a Paz. Ambos firmaron el convenio reunidos en un “cholets”, edificios coloridos y algo extravagantes que fusionan la cultura indígena y moderna y que se han convertido en un icono turístico de la vecina ciudad de El Alto, la capital aymara de Bolivia.
La informalidad ronda el 85% de la economía de Bolivia, dijo Paz y recordó que una de las bases de su programa está destinada a “formalizar a los informales” en lo que ha venido a llamar “capitalismo para todos”.
“Reactivar la economía pasa por fortalecer a los sectores informales”, dijo el mandatario.
La CAF nació en 1970 como un banco para fomentar el desarrollo de los países andinos. Hoy lo conforman 23 países —incluidos España y Portugal— y más 13 bancos privados. De los seis presidentes que tuvo el organismo, tres fueron bolivianos.
“Hay un profundo vínculo entre la CAF y Bolivia”, dijo Díaz-Granados.
El centroderechista Paz heredó una crisis económica tras dos décadas de gobiernos izquierdistas. En sus primeros 100 días de gobierno pudo eliminar sin mayor rechazo ciudadano la subvención a los combustibles, que significaba una sangría de 2.000 millones de dólares anuales para el Estado.
Sin embargo, está obligado a gestionar leyes en el Legislativo, en el que no tiene una mayoría sólida. Su agenda de reformas económicas está retrasada, según opositores y analistas.




