Por GABRIELA MOLINA
QUITO (AP) — En medio de reparos legales y sociales, la Asamblea de Ecuador comenzó a analizar una prohibición para que menores de 15 años accedan a las redes sociales a través de una reforma legal que expertos consideran que podría restringir sus derechos.
La reforma plantea incluir la prohibición en un artículo del Código de la Niñez y Adolescencia con el fin de reducir los riesgos por “la exposición prematura a contenidos inapropiados y situaciones de ciberacoso”. Agrega que en el país estas denuncias subieron de 22 en 2014 a 124 en 2024 y afectan la salud mental del 53% de esa población.
La propuesta, que es analizada en la Comisión de la Niñez y debería superar dos debates para ser aprobada en el Legislativo, busca que Ecuador se sume a la tendencia de países como Australia que prohíben el acceso a las redes a menores de 16 años, mientras en otras naciones europeas y de la región, como en Colombia, está en análisis.
La asambleísta oficialista Katherine Pacheco, promotora de la iniciativa, aclaró que busca disminuir los riesgos digitales como el ciberacoso, el hackeo, la suplantación de identidad y el abuso sexual en línea (grooming). Plantea, además, sancionar el eventual incumplimiento de las empresas proveedoras de plataformas digitales con multas de hasta el 5% de su facturación anual local.
Sin embargo, la propuesta acumula reparos desde varios sectores.
Freddy Viejo, presidente del Instituto de Derechos Humanos, señaló ante la Comisión que “una política pública orientada a la protección no puede derivar en una limitación indebida a derechos fundamentales como a la información, participación, libertad de expresión y desarrollo progresivo de competencias digitales de los menores”.
Liliana Jayo, psicóloga y docente de la Universidad Católica, lamentó que el proyecto ponga “la carga restrictiva sobre los más vulnerables” en lugar de fomentar la corresponsabilidad de la familia, la sociedad y las empresas proveedoras.
Jayo advirtió a The Associated Press que la prohibición generará un efecto “contraproducente” en los menores porque “ante la prohibición surge el deseo”. Además, el entorno digital es “una puerta de aprendizaje” y de conexión entre adolescentes, una etapa en la que la relación de pertenencia es fundamental y prohibir el acceso causaría “un serio impacto emocional”.
Para Sybel Martínez, directora de Rescate Escolar —una organización civil— la eventual “prohibición puede enviar un mensaje político fuerte, pero si no se resuelve la efectividad, la reforma puede quedarse en el papel”, porque la propuesta no señala cómo las empresas proveedoras pueden evitar el acceso, advirtió.
Martínez apuntó a soluciones integrales como educación digital, protocolos escolares y participación adolescente, entre otras.
Restringir el ingreso de menores de edad a las plataformas es posible, según el experto en ciberseguridad Leonardo Arellano, pero al ámbito técnico debe acompañar el legal, por ejemplo, el uso de “verificación biométrica” debe regularse con la protección de datos, declaró a la AP. Aún así, “hay un margen de acción que queda a potestad de quien configure” un dispositivo, agregó.
Sebastián Pazmiño, de 15 años y que accedió a las redes sociales hace un año bajo la vigilancia de sus padres, admitió que hay riesgos porque las redes “no muestran al mundo como es, muestran cosas del mundo que no son apropiadas para esa edad”. Aun así, “no creo que deben prohibirlas totalmente sino verificar la edad; si tienes 14 años, que no te aparezcan noticias de violencia o acoso sexual”, dijo a AP.




