
Por BHARATHA MALLAWARACHI, SHEIKH SAALIQ, KRISHAN FRANCIS y ROD McGUIRK
COLOMBO, Sri Lanka (AP) — Sri Lanka comenzó a trasladar a tierra el viernes a más de 200 marineros de una embarcación iraní que solicitó asistencia cuando se hallaba anclado fuera de las aguas del país, al tiempo que aumentan las tensiones en el océano Índico luego que un submarino de Estados Unidos hundió un buque de guerra de Irán.
El portavoz de la Marina de Sri Lanka, el comandante Buddhika Sampath, señaló que 204 marineros del IRIS Bushehr fueron llevados a la base naval de Welisara, cerca de la capital, Colombo. Se sometieron a trámites de control fronterizo y exámenes médicos, pero no se detectaron problemas de salud.
Unos 15 más se han quedado a bordo del barco con personal de la Marina de Sri Lanka para ayudar, porque habían reportado una falla en la embarcación.
Los marineros iraníes están interpretando instrucciones operativas, manuales y registros para sus homólogos esrilanqueses porque el barco permanecerá bajo custodia de Sri Lanka hasta nuevo aviso, dijo Sampath.
El barco será llevado al puerto de Trincomalee, en el este de Sri Lanka, añadió Sampath.
Buque iraní participaba en ejercicios navales
La decisión del gobierno de Sri Lanka de tomar control de la embarcación se produjo después que Estados Unidos hundiera el buque de guerra iraní IRIS Dena frente a la costa del país el miércoles. El ataque fue uno de los pocos casos desde la Segunda Guerra Mundial en que un submarino hunde un buque de guerra de superficie, y subrayó el alcance cada vez mayor de la campaña militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El Dena había participado en unas maniobras navales organizadas por India antes de dirigirse a aguas internacionales para regresar a su base. El Ministerio de Defensa indio explicó que en los ejercicios estuvieron presentes al menos 74 países, incluida la Marina de Estados Unidos, que realizó labores de reconocimiento aéreo y patrullaje marítimo.
La Marina india recibió una señal de socorro del Dena, pero para cuando lanzó una operación de búsqueda y rescate, la Armada de Sri Lanka ya había iniciado sus propios esfuerzos de rescate, explicó el Ministerio.
Las autoridades esrilanquesas rescataron a 32 marineros y recuperaron 87 cadáveres.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, detalló que a bordo del Dena iban “casi 130” tripulantes. Normalmente, un buque de guerra de esa clase tiene 140 tripulantes.
Araghchi calificó el hundimiento como una “atrocidad en el mar” y sostuvo que Estados Unidos “lamentará amargamente” el ataque.
Sri Lanka sostiene que actuó conforme al derecho internacional
El presidente de Sri Lanka, Anura Kumara Dissanayake, señaló a última hora del jueves que las autoridades decidieron asumir el control del IRIS Bushehr tras mantener conversaciones con las autoridades iraníes y con el capitán de la embarcación, luego de que uno de sus motores fallara.
“Tenemos que entender que esta no es una situación normal. Es una solicitud de un barco que pertenece a una de las partes para entrar en nuestro puerto. Tenemos que considerarlo teniendo en cuenta los tratados y convenciones internacionales”, dijo a periodistas el jueves por la noche.
En un mensaje el viernes en la plataforma X, el presidente Dissanayake apuntó que “ningún civil debería morir en las guerras. Nuestro enfoque es que cada vida es tan valiosa como la nuestra”.
El IRIS Bushehr había sido descrito en informes previos de medios iraníes como un buque logístico de la Armada equipado con una plataforma para helicópteros.
Dissanayake dijo que Sri Lanka se guía por la neutralidad al tiempo que trata de defender los principios humanitarios.
“Hemos seguido una postura muy clara. No estaremos sesgados a favor de ningún Estado ni seremos sumisos ante ningún Estado”, aseveró.
Neutralidad de Sri Lanka se pone a prueba
El conflicto cada vez más amplio en Oriente Medio está llevando a Sri Lanka —que tiene una ubicación estratégica— en una posición delicada cuando intenta equilibrar las obligaciones humanitarias, el derecho marítimo internacional y su histórica política de no alineamiento.
H.M.G.S. Palihakkara, exsecretario de Relaciones Exteriores de Sri Lanka, que también se desempeñó como representante permanente de su país ante Naciones Unidas, dijo que Sri Lanka había actuado de manera responsable e imparcial.
“Ha habido una llamada de socorro del barco. Así que, naturalmente, Sri Lanka, como parte de la Convención del Derecho del Mar y la Convención de La Haya, no tuvo otra opción que hacer lo que hizo al emprender una operación humanitaria para brindar asistencia, salvar vidas y proporcionar atención médica a los afectados”, dijo.
Palihakkara señaló que las partes en el conflicto entenderán que Sri Lanka no está tomando partido.
“No se podía ignorar la llamada de socorro. Incluso las potencias atacantes no pueden dejar que los marineros náufragos mueran. Esa es la ley”, dijo Palihakkara.
Katsuya Yamamoto, director del Programa de Estrategia y Disuasión de la Sasakawa Peace Foundation en Tokio, dijo que Sri Lanka, que no está en guerra ni con Estados Unidos ni con Irán, es considerado un Estado neutral. Como tal, el Bushehr puede entrar en un puerto esrilanqués si el gobierno le concede permiso, afirmó.
Yamamoto agregó que una vez que el buque esté atracado, queda bajo jurisdicción iraní, lo que deja a las autoridades esrilanquesas sin base legal para inspeccionarlo a menos que Colombo decida ponerse del lado de Estados Unidos.
Australianos a bordo del submarino de EEUU
El gobierno de Australia confirmó el viernes que tres australianos estaban a bordo del submarino estadounidense que hundió el IRIS Dena. Los australianos estaban allí como parte del programa trilateral de entrenamiento de Estados Unidos, Australia y el Reino Unido en el marco del pacto de seguridad AUKUS.
El gobierno australiano ha sostenido que no fue advertido de que Estados Unidos e Israel planeaban atacar a Irán. Australia no ha comentado sobre la legalidad del ataque, pero apoya el objetivo de impedir que Irán obtenga armas nucleares.
Neil James, director ejecutivo del grupo de expertos de política de la Australian Defense Association, dijo que es “razonablemente raro” que australianos integrados en las fuerzas armadas de otra nación vayan a la guerra contra un país como Irán, con el que Australia no está en guerra.
Añadió que un australiano no habría disparado el torpedo que hundió el buque iraní.
“Los australianos no tendrían un trabajo en el que tuvieran que apretar el botón del torpedo, porque el capitán del barco da la orden y otra persona, quizá el oficial de armas, aprieta el botón, pero no va a ser australiano”, dijo James.
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Saaliq reportó desde Nueva Delhi y McGuirk desde Melbourne, Australia. La periodista de The Associated Press Mari Yamaguchi contribuyó a este despacho desde Tokio.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




