
Por STEVE DOUGLAS
MADRID (AP) — Antonin Kinsky, el arquero suplente de Tottenham, sufrió quizás el debut más humillante de todos los tiempos en la Liga de Campeones.
Dos despejes fallidos. Tres goles encajados. Y sustituido dentro de los primeros 17 minutos.
No es de extrañar que el jugador checo de 22 años se viera desconsolado mientras caminaba hacia el túnel en el estadio Metropolitano. Dos compañeros lo alcanzaron en busca de reconfortarlo.
El guardameta de 22 años recibió su primera titularidad desde octubre —y cumplió apenas su tercera aparición en toda la temporada. Soportó un inicio de pesadilla en el partido de octavos de final ante el Atlético de Madrid, que terminó ganando 5-2 el martes .
Recién en el sexto minuto, falló al despejar mientras se resbalaba. El balón fue directo a un jugador del Atlético y —dos pases después— Marcos Llorente abrió el marcador al definir ante Kinsky .
Instantes después de que Antoine Griezmann marcó el 2-0 para los locales, Kinsky intentó un pase de primera intención desde fuera de su área con el pie izquierdo, pero volvió a fallar. El balón se fue rodando hacia el argentino Julián Álvarez, quien tuvo la sencilla tarea de empujar el balón a la red con la portería vacía.
Tottenham perdía 3-0 después de 15 minutos y Kinsky yacía boca abajo, con ambas manos en la cabeza. Se levantó pero se quedó arrodillado. Apoyó un brazo sobre una rodilla.
No pasó mucho tiempo antes de que fuera retirado por Igor Tudor, el técnico interino de Tottenham que enfrenta una presión brutal y cuya audaz decisión de dejar fuera al arquero titular Guglielmo Vicario le salió espectacularmente mal.
Kinsky meneó la cabeza mientras se marchaba del campo —entre algunos aplausos de comprensivos aficionados del Atlético— para ser reemplazado por Vicario. Se dirigió directamente al túnel.
Se vio a un compañero con el brazo alrededor del hombro de Kinsky mientras caminaban hacia el vestuario.
“Esto destruye la confianza de Antonin Kinsky”, dijo en la BBC el exarquero de Tottenham Paul Robinson, quien agregó que “nunca había visto eso en una cancha de fútbol” .
El mediocampista de Tottenham Archie Gray respaldó a Kinsky para recuperarse de sus errores.
“Es parte del juego”, dijo Gray. “Obviamente cuando un error cuesta goles, como arquero es más decepcionante. Es duro para él, pero es muy fuerte mentalmente y sé que lo superará”.
¿Quién es Antonin Kinsky?
Kinsky fue fichado por Tottenham procedente del Slavia Praga en enero del año pasado, en medio de una crisis de lesiones en el departamento de arqueros.
Fue aclamado como un guardameta para el futuro, y considerado especialmente bueno con el balón en los pies.
Kinsky disputó 10 partidos con Tottenham la temporada pasada, cediendo su puesto de titular en febrero, cuando Vicario se recuperó de una fractura de tobillo.
Sus únicas dos apariciones previas esta temporada fueron en la Copa de la Liga inglesa, lo que convirtió en una decisión temeraria de Tudor el convocar a Kinsky para el partido más importante de Tottenham en la campaña hasta ahora.
Quedó claro que Kinsky no estaba listo para una ocasión tan grande y Tudor, que ignoró al joven arquero mientras se marchaba del campo, tendrá preguntas que responder.
“Era el momento adecuado en mi opinión —pensaba que era la decisión correcta antes del partido”, dijo Tudor. “Después del partido, por supuesto que no lo fue”.
¿Por qué Kinsky fue titular?
Vicario había tenido algunas actuaciones recientes inestables, tras haber encajado dos o más goles en cada uno de los últimos nueve partidos de Tottenham en la Liga Premier —ninguno de los cuales el equipo ganó. De hecho, Tottenham atraviesa una racha sin victorias de 11 partidos en la Liga Premier —un récord indeseable del club—, al perder sus últimos cinco mientras lucha contra el descenso.
Los saques y la forma de distribuir el balón por parte del portero italiano han sido particularmente criticados, más recientemente en la derrota por 3-1 en casa ante Crystal Palace la semana pasada.
Tudor optó por sacar a Vicario de la línea de fuego —pero eso no duró mucho.
De mal en peor
Esta sexta derrota consecutiva en todas las competiciones marcó la humillación más reciente para el Tottenham, que está sólo un punto por encima de la zona de descenso en la Liga Premier con nueve partidos por jugar.
Los Spurs llegaron al partido ante el Atlético con apenas dos victorias en 14 partidos en todas las competiciones en 2026 —y ambas fueron en la Liga de Campeones.
Tottenham ha sido un habitual participante en la Liga Premier desde que se fundó la competición en 1992, y la última vez que jugó en la segunda división fue en la temporada 1977-78.
La Liga de Campeones había resultado una distracción bienvenida para Tottenham de sus problemas domésticos —hasta el martes. El equipo terminó cuarto en la fase de liga, detrás solo de Arsenal, Bayern Múnich y Liverpool, después de ganar cinco de sus ocho partidos.
Tudor reemplazó al despedido Thomas Frank el mes pasado, pero ha perdido los cuatro partidos que ha dirigido —algo que no le había ocurrido a un técnico de Tottenham.
“Todo está saliendo mal”, dijo el croata.
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