Skip to content
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your Trinity Audio player ready...

Por MARÍA VERZA

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, vio el miércoles cómo los partidos aliados del oficialismo se unieron a la oposición y bloquearon por primera vez una de sus propuestas de reforma constitucional, la que afectaba al cambio de las reglas electorales, y que entre otras cosas, iba a reducir el poder de los partidos más pequeños.

Morena, el partido de la mandataria, arrasó en las elecciones de junio de 2024 con el apoyo del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde (PVEM) y con ellos logró una mayoría cualificada en las dos cámaras del Congreso que, en solo unos meses, permitió que salieran adelante una veintena de cambios constitucionales, algunos tan trascendentales y polémicos como la reestructuración del Poder Judicial que llevó a la primera eleccción de jueces en 2025.

Este frenético ritmo de reformas a la Carta Magna, impulsados desde la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) y consumados por Sheinbaum, se rompió el miércoles en la Cámara de Diputados cuando Morena no consiguió la mayoría cualificada para la reforma electoral.

Ahorrar, la clave de la presidenta

La iniciativa aspiraba, entre otros puntos, a reducir la representación de parlamentarios elegidos directamente por los partidos y disminuir un 25% el costo de las elecciones al rebajar los fondos para la autoridad electoral y para los partidos lo que perjudicaría a los más pequeños y beneficiaría al partido en el gobierno.

Los académicos argumentaban que reducir los fondos al Instituto Nacional Electoral pondría limitar su profesionalidad y, por tanto, la equidad de los comicios, y que los principales cambios favorecían a quien está en el poder porque los más pequeños necesitan dinero para sobrevivir en tiempos no electorales, explicó Georgina de la Fuente, politóloga del Tecnológico de Monterrey, una universidad privada.

De ahí que tanto el PT como el PVEM, aunque siguieron exhibiendo el miércoles su apoyo a la presidenta, se aliaron con la oposición. “Estamos al 100% con ella y al 200% con el pueblo de México”, resumió el diputado del PT Reginaldo Sandoval. Pero el voto fue en contra.

“Lo que nos demuestra esto es que los partidos pequeños no van a dar un apoyo incondicional (a Morena) no van a poner en riesgo su supervivencia”, dijo De la Fuente. A su juicio, Sheinbaum tuvo “un error de cálculo” con esta reforma, que había sido una de las aspiraciones de su antecesor.

La mandataria, que hace días ya preveía el descalabro pero sigue necesitando a sus socios, dijo que ella había hecho su trabajo presentando la propuesta aunque no saliera adelante y el pueblo la juzgaría.

Hacia el “Plan B”

El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, aseguró que habrá un “plan B”. Ese plan, según esbozó el oficialismo, sería hacer cambios en las leyes secundarias, que Morena sí puede modificar sólo con sus votos.

Eso podría sacar adelante ciertas propuestas positivas, según los académicos, como el voto electrónico, pero limitar el dinero de autoridad electoral y, por tanto, su eficiencia.

“No podemos descartar regresiones” democráticas con el pretexto de ahorrar, agregó De la Fuente.

Sheinbaum también quería eliminar el sistema que ofrece resultados preliminares en la noche de la votación, algo que podría generar mucha incertidumbre entre la población; prohibir la utilización de inteligencia artificial y bots en las campañas, una mayor fiscalización de los recursos para evitar donaciones en efectivo o fondos de procedencia ilícita y promover el voto de los emigrantes.