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* Controles contienen inflaci ‘n por cuarto mes consecutivo

* Analistas ven factor electoral, advierten de riesgo de

desborde

* Ch ¡vez deber ¡ vigilar precios y evitar desabastecimiento

Por Eyanir Chinea

CARACAS, 12 abr (Reuters) – Un cartel con un sem ¡foro

advierte a los consumidores venezolanos si est ¡n entrando a un

comercio que respeta la ley de precios del presidente Hugo

Ch ¡vez, un nuevo esfuerzo en lucha del Gobierno contra la

inflaci ‘n en el camino hacia las elecciones de octubre.

El c ‘digo “rojo, amarillo o verde” avisa al p ?blico si el

producto tiene su precio regulado como ordena la norma o no, con

lo que se arriesga a recibir multas, cierres temporales e

incluso una eventual nacionalizaci ‘n de las casas productoras de

los art -culos.

La entrada en vigencia de la ley fue seguida por una

desaceleraci ‘n de los precios minoristas, que en marzo anotaron

su cuarto mes consecutivo de bajas, para cerrar el primer

trimestre en un m -nimo del 3,5 por ciento, la lectura m ¡s baja

desde que se estren ‘ el nuevo indicador de inflaci ‘n hace cuatro

a +/-os.

Pero la mayor -a de los analistas cree que la expansi ‘n del

gasto p ?blico en un a +/-o electoral, unido a las profundas

distorsiones que experimenta una econom -a bajo controles de

precios y de cambio desde el 2003 y altamente dependiente de las

importaciones, acabar ¡n por desbordar los precios.

“Lo que se est ¡ generando es un represamiento de inflaci ‘n.

Realmente no se est ¡n atacando las causas que generan inflaci ‘n,

al contrario, se est ¡n agravando muchas de ellas”, dijo el

economista Pedro Palma, de la firma local Ecoanal -tica.

Pero Ch ¡vez, quien ha nacionalizado vastos sectores de la

econom -a, insiste en que la especulaci ‘n, el acaparamiento y los

ataques pol -ticos de la empresa privada son las causas reales de

la inflamaci ‘n de los precios y asegura que ir ¡ m ¡s all ¡ para

continuar reglamentando los anaqueles.

“Vamos a seguir pasando revista por la ropa, los veh -culos,

los alimentos en primer lugar, los medicamentos”, prometi ‘

Ch ¡vez. “Todo (para llevar) a cero la especulaci ‘n, que es uno

de los factores que aqu – m ¡s influye en la inflaci ‘n”.

“Y por supuesto que seguiremos. Esto apenas es la primera

etapa”, dijo recientemente el mandatario, quien pese al c ¡ncer

que padece buscar ¡ su reelecci ‘n en octubre en los comicios m ¡s

dif -ciles y costosos desde que lleg ‘ al poder hace 13 a +/-os.

Aunque la lucha de Ch ¡vez contra el c ¡ncer ha dominado hasta

ahora la campa +/-a presidencial, el electorado tiene bajo la lupa

al Ejecutivo, exigi (c)ndole soluciones a problemas persistentes

como la inflaci ‘n, la violencia, la falta de vivienda y las

fallas en los servicios p ?blicos.

CALENTANDO LA ECONOMIA

El Gobierno tiene una meta inflacionaria de entre 22-25 por

ciento para el 2012, aunque el mercado espera que est (c) m ¡s cerca

del 27,2 por ciento del 2011, cuando el pa -s cerr ‘ con una de

las tasas de inflaci ‘n m ¡s altas del planeta.

“Es una tremenda paradoja. Despu (c)s de Cuba, Venezuela es la

econom -a con la mayor cantidad de controles del continente y a ?n

as – tiene una tasa de inflaci ‘n que es cuatro, cinco veces por

encima del promedio del continente (de 6-7 por ciento)”, dijo

Jos (c) Manuel Puentes, de la escuela de negocios IESA en Caracas.

Ch ¡vez ya dej ‘ ver que gran parte de su estrategia electoral

estar ¡ montada sobre una masiva transferencia de liquidez a los

bolsillos de los venezolanos a trav (c)s de los m ?ltiples programas

sociales oficiales, y se espera que los recursos caigan a chorro

en la econom -a a partir del segundo trimestre.

El Gobierno destinar ¡ en 2011-2012 unos 26.000 millones de

d ‘lares para una nueva oleada de “misiones”, que cubren desde la

entrega de viviendas y becas en efectivo para formaci ‘n laboral

hasta la entrega directa de recursos a familias de bajos

recursos.

Venezuela tambi (c)n aument ‘ en un 45 por ciento el gasto

presupuestario para este a +/-o y subi ‘ un 30 por ciento el salario

m -nimo, medida que se har ¡ efectiva en mayo y septiembre. A esto

se le sumar ¡n otros desembolsos financiados con endeudamiento

p ?blico, lu eg o de que el mandatario removiera el techo a la

emisi ‘n de deuda v -a decreto.

El a +/-o pasado el pa -s petrolero emiti ‘ deuda por un monto

r (c)cord en Latinoam (c)rica de m ¡s de 17.000 millones de d ‘lares

para financiar gasto en proyectos de vivienda, compra de

alimentos y medicinas y tambi (c)n para destinar recursos a

importaciones de bienes no esenciales a trav (c)s de un tipo de

cambio secundario administrado por el Banco Central.

Analistas esperan que este a +/-o se coloquen al menos 15.000

millones de d ‘lares en el mercado internacional para los mismos

fines.

Los empresarios critican al Gobierno socialista por intentar

dominar la econom -a por decreto con medidas como el control de

precios, que impactan en la productividad y agrandan la

dependencia del pa -s a los bienes importados, adem ¡s de agregar

una nueva regulaci ‘n a la mara +/-a ya existente.

“Algunos productores pr ¡cticamente tienen que trabajar a

p (c)rdida, otros (…) van a tener recortes significativos en sus

presupuestos publicitarios y por lo tanto vamos a ver menores

segmentaciones”, dijo Mois (c)s Bitt ¡n, presidente de la Comisi ‘n

de Finanzas de Fedec ¡maras, el mayor gremio privado del pa -s.

La nueva ley coloca una banda de precios a bienes de tama +/-o

similar sin considerar marca o calidad. Entr ‘ en vigencia a

fines del 2011, congelando y luego bajando el precio de 19

productos en 204 presentaciones y se est ¡ aplicando de manera

escalonada comenzando por el agua y los productos de higiene y

cuidado personal.

Quienes apoyan la medida consideran que, para asegurar su

(c)xito, las autoridades deben mantener la fiscalizaci ‘n regular

de los comercios para sancionar a los infractores y estimular la

denuncia cuando se sospeche de pr ¡cticas il -citas.

“El Gobierno debe extremar los controles y estar alerta a

nuevas acciones de corte econ ‘mico ejecutadas por razones

pol -ticas, esta vez en el marco de la contienda electoral”,

consider ‘ el analista econ ‘mico Jos (c) Pi +/-a.

El masivo ingreso de recursos podr -a sobrecalentar una

econom -a muy propensa al consumo y con un deteriorado tejido

empresarial, lo que seg ?n expertos amenazar -a con generar

impopulares brotes de desabastecimiento como ha sucedido en

otras oportunidades.

(Por Eyanir Chinea, con reporte adicional de Marianna P ¡rraga.

Editado por Enrique Andr (c)s Pretel y Luis Azuaje)