* Funcionarios dicen incidente en Colombia fue una anomal -a
* Cr -ticos ven ca -da sist (c)mica en est ¡ndares de Servicio
Secreto
* Obama dice no har ¡ juicio hasta investigaci ‘n de los
hechos
Por Jeff Mason
WASHINGTON, 15 abr (Reuters) – Son conocidos por sus
anteojos de sol brillantes, trajes negros y miradas severas.
Los agentes del Servicio Secreto, los hombres y mujeres que
protegen a los l -deres de Estados Unidos, son miembros de la
pol -tica de su pa -s tanto como los presidentes, funcionarios del
gabinete y candidatos a los que siguen y protegen.
Pero, a diferencia de sus cargos de alto perfil, no se
supone que sean noticia.
La suspensi ‘n de 11 agentes este fin de semana tras supuesta
mala conducta que involucra a prostitutas en Colombia dio pie a
titulares no deseados y un vuelco de la atenci ‘n hacia la
cultura de la agencia.
Un cr -tico dijo que el incidente refleja un deterioro
sist (c)mico de los est ¡ndares y pr ¡cticas entre agentes con exceso
de trabajo que podr -a dejar a un presidente vulnerable a un
ataque.
Una investigaci ‘n mostrar ¡ si el evento, que opac ‘ las
reuniones del presidente Barack Obama con l -deres
latinoamericanos en la ciudad colombiana de Cartagena, en el
marco de la Cumbre de las Am (c)ricas, fue una infortunada anomal -a
o una se +/-al de un problema m ¡s amplio en toda la agencia.
De cualquier modo, arroj ‘ luz sobre las debilidades humanas
y condiciones laborales de un grupo del que se espera discreci ‘n
y un servicio de autosacrificio para proteger a los l -deres de
Estados Unidos.
Personas familiarizadas con el Servicio Secreto describieron
largas horas de trabajo en estresantes viajes presidenciales,
algunos de los cuales son programados a ?ltimo minuto.
Los agentes a menudo se re ?nen en los bares de los hoteles
al final del d -a en dichos viajes para beber y relajarse.
El jueves, algunos agentes estadounidenses llevaron
prostitutas a un hotel frente a la playa en Cartagena cerca de
donde se hospedar -a Obama el d -a siguiente, seg ?n una fuente
policial local, lo que provoc ‘ un esc ¡ndalo durante el fin de
semana.
“Hemos escuchado sobre estas fiestas que hacen cuando el
presidente sale de viaje”, coment ‘ el congresista Darrell Issa,
en declaraciones en el programa “Face the Nation” de la cadena
CBS.
“La pregunta es, ¿la organizaci ‘n completa necesita de una
b ?squeda espiritual, de algunos cambios (…) antes de que el
presidente, el vicepresidente, miembros del gabinete est (c)n en
peligro?”, agreg ‘ Issa.
Ralph Basham, un ex director del Servicio Secreto
estadounidense y actual alto funcionario del Command Consulting
Group, dijo que el incidente fue un raro desliz para una agencia
que se precia de su profesionalismo.
“No creo que haya un problema sist (c)mico en el Servicio
Secreto porque, si lo hubiera, esta no ser -a una historia tan
grande”, coment ‘ a Reuters en una entrevista.
“Esto realmente es una anormalidad”, a +/-adi ‘.
“DISPUESTOS A RECIBIR UN TIRO”
David Gergen, un analista pol -tico que trabaj ‘ con cuatro
presidentes incluyendo a Ronald Reagan -quien sobrevivi ‘ a un
intento de asesinato gracias a la protecci ‘n del Servicio
Secreto-, dijo que incidentes ocasionales como el ocurrido en
Colombia no estar -an fuera de lugar dada la masculinidad de
muchos en la profesi ‘n.
Sobre todo, remarc ‘, los agentes son personas valientes y
sobresalientes.
“Estos son tipos que est ¡n dispuestos a recibir un tiro para
salvar al presidente. Los he visto hacerlo”, asegur ‘ Gergen.
Un cr -tico prominente fue menos indulgente y dijo que la
conexi ‘n con prostitutas deber -a acabar con las carreras de los
agentes involucrados.
“El hecho de que se hayan visto envueltos en esta conducta,
sabes, compromete a los agentes”, opin ‘ Ronald Kessler, autor
del libro “In the President’s Secret Service: Behind the Scenes
With Agents in the Line of Fire and the Presidents They
Protect”.
“Las prostitutas podr -an haberlos chantajeado, podr -an
haberse visto envueltos con terroristas, gente de los c ¡rteles
de la droga o servicios de inteligencia extranjeros”, explic ‘.
“Cualquier servicio de inteligencia extranjero adorar -a
tener a un agente del Servicio Secreto en el bolsillo”, a +/-adi ‘.
Kessler dijo que los eventos en Colombia ilustran un
deterioro general de los est ¡ndares del Servicio Secreto. Cit ‘
la autorizaci ‘n de entrada a personas no invitadas a una fiesta
en la Casa Blanca a comienzos del mandato de Obama como mayor
evidencia de una conducta laxa por parte de los agentes.
El Servicio Secreto remarc ‘ que la seguridad de Obama nunca
estuvo en riesgo y rechaz ‘ la afirmaci ‘n de Kessler sobre un
problema generalizado.
En declaraciones tras el final de la cumbre, Obama dijo que
se guardar ¡ su opini ‘n hasta que se hayan aclarado todos los
hechos.
“Estos hombres y mujeres realizan un servicio extraordinario
todos los d -as protegi (c)ndome a m -, a mi familia, a funcionarios
estadounidenses. Realizan un trabajo muy duro bajo
circunstancias muy duras y casi invariablemente hacen un trabajo
sobresaliente”, dijo a periodistas.
Incluso as -, afirm ‘ que estar -a “enfadado” si se prueba que
las acusaciones sobre los agentes en Colombia son verdaderas.
“Voy a esperar que la investigaci ‘n est (c) completada antes de
dar una opini ‘n final”, manifest ‘.
(Editado en espa +/-ol por Patricio Abusleme)




