Por Mohammed Abbas
LONDRES, 24 oct (Reuters) – La confianza en el primer
ministro brit ¡nico, David Cameron, cay ‘ despu (c)s de que la tard -a
renuncia de un ministro del gabinete por insultar a un polic -a
se sum ‘ a una serie errores que est ¡n da +/-ando al gobernante
Partido Conservador.
Eclipsado por el carism ¡tico y popular alcalde de Londres,
Cameron no puede permitirse parecer torpe en un momento en que
la intranquilidad dentro de su propio partido va en aumento y
se est ¡ gestando una lucha respecto a los v -nculos de Gran
Breta +/-a con Europa.
No obstante, su equipo de relaciones p ?blicas parece incapaz
de disipar una creciente percepci ‘n de caos en la oficina de
Cameron, tropezando de una crisis a otra y atascado en
trivialidades al tiempo que lucha por reducir su gran d (c)ficit
presupuestario.
La renuncia el viernes de Andrew Mitchell despu (c)s de haber
calificado a un polic -a de “plebe” -un insulto cargado de
esnobismo- diluy ‘ lo que podr -a haber sido una semana de buenas
noticias para Cameron, con indicadores que apuntaban a una
modesta reactivaci ‘n econ ‘mica.
Mitchell, que neg ‘ haber usado esa palabra si bien admiti ‘
un insulto, recibi ‘ el respaldo de Cameron pero igualmente
renunci ‘ despu (c)s de cuatro semanas de cr -ticas lo que agrav ‘ la
imagen de un indeciso primer ministro incapaz de manejar su
partido.
“El hecho de que esto se haya prolongado durante cuatro
semanas nos ha hecho inevitablemente mucho da +/-o. Hubiese sido
una tormenta en un vaso de agua si se hubiera tratado con
rapidez y de haber sido despachado el se +/-or Mitchell tal como
muchos de nuestros colegas y yo dec -amos”, dijo a Reuters el
legislador conservador Andrew Percy.
El asunto “plebegate” se produce tras meses de cambios
bruscos, fallidos lanzamientos de pol -ticas y embarazosas
revelaciones respecto a las vinculaciones de Cameron con los
funcionarios implicados en el esc ¡ndalo de las escuchas
telef ‘nicas en el peri ‘dico de Rupert Murdoch News of the World.
Seg ?n la firma encuestadora YouGov, el nivel de aprobaci ‘n
de Cameron como l -der conservador es de un 37 por ciento, con
una leve recuperaci ‘n despu (c)s de la conferencia del partido de
este mes.
La aprobaci ‘n se desplom ‘ en marzo despu (c)s de la aprobaci ‘n
de un presupuesto anual marcado por cambios dr ¡sticos en
impopulares impuestos y una reducci ‘n a la tasa m ¡s alta de
impuestos. Dentro del partido, la confianza parece estar
hundi (c)ndose.
Al llegar al poder en 2010, Cameron contrat ‘ a Andy Coulson,
un ex editor del ahora desaparecido News of the World, para que
fuera su jefe de comunicaciones. Coulson renunci ‘ el a +/-o pasado
en medio de las acusaciones de las escuchas telef ‘nicas.
El incidente de Mitchell dej ‘ de manifiesto la dificultad
que Cameron, quien estudi ‘ en caras instituciones, y sus
acaudalados ministros han enfrentado para disipar la imagen de
elitistas de clase alta.
Otro posible dolor de cabeza para Cameron es el ascenso del
efusivo alcalde de Londres, Boris Johnson, que goza de una ola
de popularidad despu (c)s de la exitosa celebraci ‘n de los Juegos
Ol -mpicos en Londres.
Es se +/-alado como un posible pr ‘ximo primer ministro aunque
se ha mostrado evasivo respecto a sus ambiciones, al menos en
p ?blico.
No existen otros contendientes en el horizonte para el
puesto de Cameron por el momento, pero las implicancias de la
decreciente confianza en el primer ministro son serias en
momentos en que su partido se prepara para las elecciones
nacionales del 2015.
(Editado en espa +/-ol por Patricia Avila)




