* Ataque remarca amenaza de propagaci ‘n de guerra civil
siria
* Gobierno de Assad asistir -a “en principio” a conferencia
de paz
* Negociaciones de unidad de oposici ‘n siria, estancadas por
disputas entre facciones
* Ministros de Exteriores de EEUU, Rusia se reunir ¡n el
lunes para impulsar iniciativa de paz
(Agrega detalles y comentarios)
Por Dominic Evans
BEIRUT, 26 mayo (Reuters) – Dos cohetes alcanzaron el
domingo un distrito chi – de Beirut, hiriendo a varias personas,
dijeron algunos residentes, un d -a despu (c)s de que el l -der del
movimiento integrista chi – liban (c)s Hezbollah dijera que
continuar -a luchando en Siria hasta la victoria.
Se trata del primer ataque que tiene aparentemente como
objetivo un basti ‘n de Hezbollah en el sur de la capital
libanesa desde que hace dos a +/-os surgiera el conflicto en la
vecina Siria, que ha exacerbado las propias tensiones sectarias
en el L -bano.
Estados Unidos y Rusia propusieron que se celebre una
conferencia internacional de paz para poner fin a una guerra
civil que ha acabado con la vida de m ¡s de 80.000 personas, que
ha convertido a 1,5 millones de sirios en refugiados en el
extranjero y que ha elevado las posibilidades de m ¡s hechos de
violencia sectarios en la regi ‘n.
El Gobierno de Siria asistir ¡ “en principio” a las
negociaciones programadas en forma tentativa para junio en
Ginebra, y cree que ser ¡ una oportunidad para resolver la
crisis, declar ‘ el domingo el ministro sirio de Relaciones
Exteriores, Walid al-Moualem, durante una visita a Bagdad.
Pero en una aparente refutaci ‘n a los llamados de Occidente
para que Assad entregue el poder como parte de cualquier acuerdo
para una transici ‘n pol -tica, Moualem agreg ‘: “Ninguna potencia
en la Tierra puede decidir sobre el futuro de Siria. S ‘lo el
pueblo sirio tiene el derecho a hacerlo”.
Los ministros de relaciones exteriores de Estados Unidos y
Rusia, que intentan reflotar un plan para una transici ‘n
pol -tica en Siria, se reunir -an el lunes en Par -s para afinar
los detalles.
A ?n est ¡ en duda si la oposici ‘n civil siria en el exilio
participar ¡ o no en las conversaciones de paz propuestas, y si
sea capaz de negociar en forma efectiva, dadas sus divisiones
internas y fr ¡gil entendimiento con los rebeldes dentro de
Siria.
Estados Unidos ha estado presionando a los opositores de
Assad para que se unan antes de la conferencia. Pero la
coalici ‘n dominada por islamistas se ha visto afectada por
luchas de poder durante recientes conversaciones en Estambul que
buscaban ampliar su representaci ‘n y elegir a un liderazgo
cohesionado.
Las conversaciones de la oposici ‘n se estancaron el domingo
debido a disputas sobre propuestas para reducir la influencia de
Qatar sobre las fuerzas rebeldes. Arabia Saudita, en tanto,
estaba m ¡s dispuesta a jugar un papel mayor dado que Hezbollah,
respaldado por Ir ¡n, ahora est ¡ luchando abiertamente por Assad.
CONFLICTO AFECTA AL LIBANO
El conflicto en Siria ha polarizado al peque +/-o L -bano, con
musulmanes sun -es respaldando a la insurgencia mayormente sun –
contra Assad y el grupo chi – Hezbollah apoyando al mandatario
sirio, cuya secta minoritaria alauita se deriva del Islam chi -.
En el ataque del domingo, un cohete cay ‘ en un terreno de
una casa de venta de autom ‘viles junto a un cruce concurrido en
el barrio de Chiah y el otro alcanz ‘ un departamento a varios
cientos de metros de distancia, hiriendo a cinco personas,
dijeron residentes.
No hubo atribuci ‘n inmediata de la autor -a por el
lanzamiento de los cohetes. El brigadier Selim Idris, jefe de
comando militar rebelde de Siria, respaldado por Occidente, dijo
a la televisi ‘n Al-Arabiya que sus fuerzas no hab -an perpetrado
el ataque y llam ‘ a los rebeldes a mantener el conflicto dentro
del territorio sirio.
Pero otro rebelde sirio, Ammar al-Wawi, dijo a la televisi ‘n
LBC del L -bano que el ataque era una advertencia a las
autoridades en Beirut para que contengan a Hezbollah. “En los
pr ‘ximos d -as haremos m ¡s que esto. Esto es una advertencia a
Hezbollah y al Gobierno liban (c)s para que mantengan las manos de
Hezbollah fuera de Siria”, sostuvo.
El l -der de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, dijo el
s ¡bado por la noche que sus combatientes fuertemente armados
estaban comprometidos con el conflicto contra los que llam ‘
rebeldes islamistas sun -es radicales en Siria, sin importar el
costo.
“Continuaremos hasta el final del camino. Aceptamos esta
responsabilidad y aceptaremos todos los sacrificios y las
consecuencias de esta posici ‘n”, a +/-adi ‘ en un discurso
televisado el s ¡bado por la noche. “Seremos los que traigamos la
victoria”, a +/-adi ‘.
El ministro franc (c)s de Relaciones Exteriores, Laurent
Fabius, conden ‘ la propagaci ‘n de la violencia al L -bano. “La
guerra en Siria no debe convertirse en la guerra en L -bano”,
dijo a los periodistas en Abu Dabi el domingo.
Hasta recientemente, Nasrallah insist -a en que Hezbollah no
hab -a enviado hombres a combatir junto a las fuerzas de Assad.
Fuerzas del Gobierno sirio reforzadas por Hezbollah lanzaron
un fiero asalto la semana pasada para expulsar a los rebeldes de
Qusair, una ciudad controlada por los rebeldes cerca de la
frontera con el L -bano que los rebeldes han usado como un
importante corredor de suministros para la entrada de armas en
el pa -s.
Para Assad, retomar Qusair reconectar -a a Damasco, la
capital, con el n ?cleo alauita en la costa de Siria y ayudar -a a
cortar los v -nculos entre el norte y el sur del pa -s.
Al menos 25 personas han muerto en Tr -poli, en el norte del
L -bano, en la ?ltima semana debido a enfrentamientos callejeros
entre alauitas y sun -es provocados en parte por la batalla por
Qusair al otro lado de la frontera.
Residentes del Valle de Bekaa en el L -bano dijeron que tres
cohetes cayeron el domingo cerca de la ciudad fronteriza
mayormente chi – de Hermel, sin dejar heridos. Los rebeldes han
atacado Hermel desde dentro de Siria varias veces en las ?ltimas
semanas.
(Reporte adicional de Khaled Yacoub Oweis en Estambul, Laila
Bassam y Erika Solomon en Beirut, Ahmed Rasheed y Suadad
al-Salhy en Bagdad y John Irish en Abu Dabi; escrito por Mark
Heinrich. Traducido por la Redacci ‘n de Madrid/Patricio
Abusleme. Editado por Patricio Abusleme v -a Mesa Santiago)




