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Por David Mercado

COCHABAMBA, Bolivia (Reuters) – Los presidentes latinoamericanos m ¡s antagonistas a Washington exigieron el jueves explicaciones y disculpas a Europa por el incidente que sufri ‘ el mandatario Evo Morales, cuando su avi ‘n fue desviado bajo sospechas de llevar al fugitivo estadounidense Edward Snowden.

Francia y Portugal le impidieron esta semana a la aeronave presidencial boliviana sobrevolar su territorio, en una odisea que la forz ‘ a aterrizar en Viena para cargar combustible y trazar otra ruta de vuelo tras negociar con Italia y Espa +/-a.

El episodio desat ‘ la furia de Sudam (c)rica y encendi ‘ las chispas de una disputa diplom ¡tica entre la regi ‘n y Europa.

El disgusto domin ‘ la reuni ‘n de presidentes en la ciudad boliviana de Cochabamba, convocada en el marco de la Uni ‘n de Naciones Suramericanas (Unasur) para apoyar a Morales pero con notorios ausentes como Colombia, Chile y Per ?.

Durante el encuentro, los presidentes de Argentina, Uruguay, Ecuador, Venezuela, Surinam y Bolivia lanzaron cr -ticas contra los pa -ses que atendieron lo que llamaron una orden de Estados Unidos; reclamaron explicaciones y disculpas p ?blicas a Francia, Portugal, Italia y Espa +/-a; y pidieron a organismos internacionales que se pronuncien sobre el caso.

“La inaceptable restricci ‘n a la libertad del presidente Evo Morales Ayma, convirti (c)ndolo virtualmente en un reh (c)n, constituye una violaci ‘n de derechos no s ‘lo al pueblo boliviano sino a todos los pa -ses y pueblos de Latinoam (c)rica”, dijeron los pa -ses en una declaraci ‘n conjunta al concluir la reuni ‘n.

“Y sienta un peligroso precedente en materia de derecho internacional vigente”, agregaron.

En el encuentro oficial, los presidentes aseguraron que la situaci ‘n vivida por Morales fue una afrenta que sintieron en carne propia.

“Para ser ben (c)volo, metieron la pata, se equivocaron de medio a medio”, dijo el presidente uruguayo, Jos (c) Mujica, en su participaci ‘n en la reuni ‘n. “Cuando se procede as – hay que poner la cara y asumir la responsabilidad y dec -rselo a la comunidad internacional y no tomarnos el pelo”, a +/-adi ‘.

Aunque la presidenta brasile +/-a Dilma Rousseff se excus ‘ de participar en el encuentro por la coyuntura interna de su pa -s, fue quien envi ‘ hasta ahora el mensaje m ¡s duro al advertir que el incidente compromete las relaciones entre Am (c)rica Latina y la Uni ‘n Europea, un importante socio comercial de la regi ‘n.

Una fuente del Gobierno brasile +/-o dijo a Reuters que en particular el episodio podr -a pesar en las dilatadas negociaciones de libre comercio entre la Uni ‘n Europea y la uni ‘n aduanera sudamericana Mercosur.

“LA CIA MANDA EN EUROPA”

Todo se desencaden ‘ cuando el mandatario boliviano regresaba el martes de una reuni ‘n en Mosc ?, donde coincidentemente se encuentra Snowden a la espera de respuestas a las solicitudes de asilo que hizo a m ¡s de una decena de naciones.

Morales dijo en la capital rusa estar dispuesto a evaluar un pedido del estadounidense. Algunos gobiernos europeos especularon con la posibilidad de que en su aeronave estuviera el ex contratista de la CIA buscado por Washington por revelar un inmenso esquema de espionaje.

Por eso Francia y Portugal le negaron el derecho de cruzar sus cielos y fueron respaldados despu (c)s por Italia y Espa +/-a. Y a pesar de que Morales neg ‘ que Snowden estuviera a bordo, el Gobierno espa +/-ol pidi ‘ registrar su avi ‘n.

De acuerdo con el presidente venezolano, Nicol ¡s Maduro, un ministro europeo le dijo que la agencia de inteligencia estadounidense CIA fue la que dio la orden a las autoridades aeron ¡uticas europeas.

” ¿Qui (c)n manda en Europa entonces? ¿Los gobiernos europeos y los pueblos europeos o la CIA? ¿Qui (c)n toma las decisiones de agredir a un presidente leg -timo de un Estado sudamericano?”, fustig ‘ antes del encuentro oficial en un acto multitudinario en Cochabamba.

La Casa Blanca no ha hecho comentarios sobre las acusaciones de los l -deres sudamericanos, que adem ¡s denunciaron haber recibido cartas de Washington exigiendo la extradici ‘n de Snowden si llegaba a terminar asilado en sus pa -ses.

Una de las solicitudes formales de refugio de Snowden fue a Ecuador. Su presidente Rafael Correa dijo estar dispuesto a evaluar el asilo como un “derecho humano”, aunque aclar ‘ que deb -a estar en su territorio para que procediera el tr ¡mite.

” ¿Qu (c) hubiera pasado si fuera Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador los que hubi (c)ramos espiado a nuestros ciudadanos y a otros pa -ses soberanos (…) Ya estar -amos ac ¡ invadidos, hasta enjuiciados en la Corte Penal Internacional”, dijo Correa.

“Pero como hoy lo hizo la mayor potencia del planeta, el caso de espionaje m ¡s grande de la historia de la humanidad, pr ¡cticamente no pasa nada”, insisti ‘ en el acto en Cochabamba.

UNASUR, DIVIDIDA

Correa, uno de los aliados m ¡s cercanos de Morales, dijo que Latinoam (c)rica ten -a que reaccionar ante este incidente y lament ‘ que no se hubiese logrado el qu ‘rum en la Unasur para que la reuni ‘n del jueves fuera una cumbre presidencial con la presencia de todos los miembros.

Para que fuera una cumbre, habr -a que haber logrado el consenso de todos los miembros del bloque. Pero algunos se opusieron.

“Si Unasur no responde a esto, ¿a qui (c)n responderemos? O nos graduamos de colonias (…) o nos perpetuamos como Estados libres, dignos, independientes, soberanos”, dijo.

El desacuerdo expuso las diferencias que conviven en la regi ‘n.

Aunque tambi (c)n condenaron la situaci ‘n que vivi ‘ Morales, los presidentes de Colombia, de Chile y de Per ? -con discursos m ¡s moderados- no fueron al encuentro y mandaron a delegados que leyeron sus mensajes oficiales de repudio al hecho.

Funcionarios de esos pa -ses justificaron la ausencia en el hecho de que no hab -a sido una cita convocada oficialmente por la Presidencia de la Unasur, que ejerce el peruano Ollanta Humala.

Mientras tanto, Naciones Unidas deplor ‘ en un comunicado el incidente que sufri ‘ Morales porque arriesg ‘ la seguridad del presidente y de su comitiva. Y su secretario general, Ban Ki-moon, exhort ‘ a los pa -ses involucrados a aclarar el episodio.

(Reporte adicional de Daniel Ramos en La Paz, Anthony Boadle en Brasilia, Helen Murphy en Bogot ¡, Diego Or (c) y Mario Naranjo en Caracas, Alexandra Valencia en Quito y Guido Nejamkis en Buenos Aires; Escrito por Esteban Israel y Pablo Garibian, editado por Hern ¡n Garc -a y Silene Ram -rez)