Skip to content
Author
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your Trinity Audio player ready...

El miércoles, en un acto de desobediencia civil frente a las oficinas del Buró de Vigilancia e Inmigración (ICE) en Chicago, más de un centenar de personas, entre ellas varios indocumentados, se harán arrestar en un intento más en pro de una reforma migratoria.

La estrategia, admitieron los organizadores, podría terminar en procesos de deportación para algunos de ellos, pero consideran que el riesgo es mínimo. Los indocumentados dicen estar dispuestos a enfrentar las consecuencias.

El plan es bloquear Congress Parkway como estrategia para presionar al liderazgo republicano en la Cámara de Representantes para que inicien el debate por una reforma migratoria, y a la administración del presidente Barack Obama para que detenga las deportaciones, que suman casi dos millones durante su mandato, indicó la Coalición de Illinois pro Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR).

Entre quienes participarán en el acto de desobediencia también se encuentran a líderes religiosos, organizadores comunitarios y funcionarios electos.

Según Jesús García (D-7), comisionado del Condado de Cook, la desobediencia civil es una estrategia que empleó Martin Luther King Jr. en sus protestas durante la lucha en pro derechos civiles.

En este caso va dirigida a los “políticos irresponsables que siguen dañando la vida de miles de personas” al detener la aprobación de una reforma migratoria, dijo García, quien participará en la desobediencia.

Alma Silva, madre de familia y quien desde hace 17 años vive en Estados Unidos, dice que se ha esforzado por trabajar y llevar una vida honesta “y nada de eso me ha servido… vivir con miedo y bajo injusticias me cansó”. El miércoles, dice, se dejará arrestar.

Mencionó que está consciente de que la pueden deportar. “Tal vez no cambie nada, pero al menos intenté hacer algo para que se avance el tema de la reforma migratoria”, indicó.

Silva dijo que agradece a los ciudadanos estadounidenses que dan la cara por los indocumentados, pero considera que quienes necesitan la reforma deben participar más activamente.

Agregó que la decisión de participar en el acto fue suya y no fue influenciada y que incluso algunas personas en su parroquia, San Pío V, le propusieron que no hacerlo por temor a que la deporten y se postularon a hacerlo por ella. Sin embargo, ella no aceptó.

ICE por su parte, al ser consultada sobre las posibilidades de que los indocumentados que participen en la desobediencia civil puedan ser arrestados y posiblemente deportados, respondió que como agencia respetan plenamente el derecho de todas las personas a expresar sus opiniones sin interferir.

“Reconocemos que el sistema de inmigración de nuestro país requiere soluciones serias y apoyamos plenamente los esfuerzos por una reforma integral de inmigración. Mientras seguimos trabajando con el Congreso por la aprobación de una reforma, ICE tiene el compromiso de hacer cumplir la ley de inmigración de una manera sensata y eficaz enfocándose en criminales extranjeros convictos, en quienes cruzan la frontera recientemente y en graves agresores de la ley de inmigración”.

Por su parte, la Policía de Chicago indicó que los cargos que los manifestantes podrían enfrentar dependen de la gravedad y el alcance de sus acciones.

Si las personas bloquean u obstruyen una vía pública “e ignoran las órdenes dadas por la Policía para detener sus acciones, podrían ser detenidos o se les podría emitir una notificación de Violación Administrativa por obstruir el paso peatonal (MCC 9-60-120 ) y obstrucción de tráfico (MCC 9-80-180).

La Policía agregó que se debe tener en cuenta que hay varios cargos adicionales por los que los manifestantes podrían ser acusados, incluyendo resistencia a un oficial de Policía (MCC 2-84-300) y obstrucción a un oficial de Policía (725 ILCS 5/31-1- a).

José Herrera, organizador de la Campaña contra las Deportaciones, y quien no forma parte de la desobediencia, mencionó que usualmente este tipo de actos está bien “orquestados y asesorados por abogados”. Considera además que los indocumentados que participan podrían sustentar un buen caso si llegaran a enfrentar una deportación.

Con lo que Herrera no está de acuerdo es con la propuesta de reforma migratoria que impulsa el grupo que se manifestará, pues dice que la medida impulsa represión y fuertes medidas de seguridad en la frontera.

Jorge Mújica, del movimiento pro inmigrante y quien tampoco participará en esta acción, la considera “válida”. Lo que “lo que no es válido es el propósito. Están apoyando una propuesta muy mala, antilaboral y antiinmigrante”.

Por su parte, Artemio Arreola, director de asuntos políticos de ICIRR, mencionó que los millones de indocumentados ya no pueden esperar y que es tiempo de una reforma y un alto a las deportaciones.

Respecto a los indocumentados que se dejarán arrestar dice que “se acercan un poquito al fuego, pero no es muy diferente a los riesgos que enfrentan diariamente al conducir o trabajar sin papeles”.

Mencionó que mientras el acto de desobediencia podría interpretarse por algunos como un reto al Gobierno federal, para los inmigrantes es sólo otra forma de presionar para que se apruebe la medida.

“Si hay que llorar, lloramos, si hay que pedir, pedimos, si hay que retar, retamos, esta es otra manera de pedir lo que queremos hasta que nos lo den”, dijo Arreola.

El lunes los actos de desobediencia hicieron ruido en Washington, cuando una activista de Chicago, que recientemente fue liberada de un centro de detención en El Paso, Texas, y que forma parte del grupo “Dream30”, se plantó en la oficina del representante federal Luis Gutiérrez (D-IL), en Washington, y se negó a salir hasta que el congresista hablara personalmente con Obama y asegurara la liberación de los dreamers detenidos en Texas, según información de la oficina de Gutiérrez.

La Policía del Capitolio la escoltó fuera del recinto, señala un comunicado del legislador en el que anunció que dejaba de trabajar con los “dreamers” de la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA) y sus afiliados DREAMActivist.org, y mencionó que la grabación ilícita de una conversación confidencial fue el último capítulo de una larga y difícil relación con NIYA y sus líderes.

En el comunicado Gutiérrez consideró que los padres y las familias son manipulados por NIYA y sus líderes que no estaban bien informados acerca de la ley y el proceso legal.

Los dreamers se hicieron arrestar en la frontera con la esperanza de iniciar un proceso de asilo. Sin embargo, Gutiérrez advirtió a los padres que estas acciones pueden poner en peligro las posibilidades de que los jóvenes puedan vivir legalmente en Estados Unidos, ya que sólo uno de cada diez casos de asilo como los que ellos solicitaron son aprobados.