Por Érika Hernández
MADRID – “Está vendiendo Atenco. Quiere vender todo el País”, le gritó un joven al Presidente Enrique Peña Nieto cuando apenas comenzaba su participación en un foro empresarial.
El mandatario mexicano se mostró sorprendido y enseguida miembros del Estado Mayor Presidencial y de seguridad española se colocaron enfrente de él por si el inconforme se acercaba.
De inmediato, el individuo fue retirado del lugar por una de las puertas del costado del Teatro Real.
Este joven forma parte de un colectivo español de 20 organizaciones de feministas, derechos humanos y defensa de indígenas que es aliado de grupos civiles en México.
Mientras Peña Nieto daba su conferencia “Por qué invertir en México”, en el foro “México, reformar para crecer”, organizado por el periódico El País, una decena de inconformes de estas asociaciones se manifestaban con pancartas afuera de la sede.
“Peña Nieto. Presidente de México. Malvenido. Represor. Corrupto. Expoliador”, se leía en las mantas.
“Permítame que me disculpe por el incidente al comienzo de su intervención. El presidente Peña Nieto es un demócrata y estamos en una democracia, y en esta democracia nuestra últimamente proliferan las manifestaciones más o menos populares, algunas nutridas”, dijo Juan Luis Cebrián, presidente del diario español.
“El presidente venció en unas elecciones democráticas y merece nuestro respeto”, agregó.




