
Activistas ambientales, padres de familia de Cicero y Berwyn, así como científicos hicieron un llamado a sus gobernantes y a la Agencia de Proteccion Ambiental (EPA) del estado y la región para asegurarse que el agua potable está libre de altos niveles de plomo y contaminantes, y que es segura para beber y cocinar.
Las muestras de agua que los residentes obtuvieron el año pasado de forma independiente en esos suburbios ofrecen evidencia de los peligros ocultos en casas y edificios construidos antes de 1986, cuando el Congreso prohibió el uso de tubería de plomo para transportar agua potable a las residencias, reportó el Chicago Tribune.
Ante sospechas de la veracidad del Reporte anual del consumidor de Cicero, el cual asegura año tras año que el agua está limpia, la comunidad buscó ayuda del grupo de investigadores de la Universidad Virginia Tech quienes ayudaron a exponer la contaminación de agua en Flint, Michigan, en 2015.
“Decidimos hacer una prueba integral en toda la ciudad, y contactamos a 100 hogares. Es la prueba más extensa que se haya realizado en estas dos ciudades. Pero esta situación podría extenderse también a otros suburbios”, dijo el Dr. Siddhartha Roy de Virginia Tech.
Los datos recolectados en colaboración con Ixchel, el grupo ambiental de Cicero, en 2017 y 2018 sugieren que hay un alto porcentaje de hogares en estos poblados con plomo en el agua sobre el nivel gubernamental permitido, el cual requiere se tome acción, según los activistas. Los científicos distribuyeron más de 100 equipos de prueba, similares a los ofrecidos de forma gratuita por el Departamento de Administración del Agua de Chicago.
En 11 de las 17 casas de esos suburbios donde se analizaron muestras, las concentraciones de plomo extraídas de la llave superaron las 5 partes por billones (ppb), el nivel máximo permitido por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos.
La pastora de la iglesia luterana Getsemaní es residente de Cicero por más de 37 años y está acostumbrada a tomar agua de la llave, incluso para el café.
“Ahora me estoy dando cuenta que mi casa tiene niveles altos de plomo, y fui al doctor y me dijeron que mi cuerpo también muestra niveles elevados de plomo en la sangre, el cual ahora se encuentra en mis órganos y se quedará conmigo por el resto de mi vida”, dijo la pastora Diane Johnson. “Quiero que la gente sepa que podrían estar tomando veneno”.
Los niveles de plomo aumentaron a 140 ppb en una de las casas de Cicero, según los resultados compartidos con el Chicago Tribune. En esa misma casa, se detectaron concentraciones alarmantes incluso después de que dejaron correr el agua durante más de 10 minutos, lo cual indica que dejar que el agua corra por segundos o minutos no necesariamente reduce el riesgo de exponerse al plomo, reportó Tribune.
Los poblados han sido muy renuentes a cooperar con Ixchel y Virginia Tech, dijeron los activistas. Incluso emitieron una solicitud FOIA para poder obtener datos pasados de la condición del agua.
“Todas las pruebas en Cicero se realizan bajo la estricta guía estatal y todas las pruebas han demostrado que el agua se encuentra en el rango aceptado”, dijo el portavoz de Cicero, Ray Hanania, en un comunicado. “Si creen que los niveles estatales y federales deben modificarse, deberían presentar sus afirmaciones con ellos”.
“No sé cómo realizaron las pruebas, pero son un pequeño grupo de oportunistas políticos que crean temor en la comunidad. Yo cuestiono sus resultados”, agregó.
Nuevo programa piloto para bebés expuestos al plomo
Cuatro de las casas analizadas, dos en Berwyn y dos en Cicero, tenían al menos una muestra con niveles de plomo superiores a 40 ppb, un nivel que la EPA de Estados Unidos dijo una vez era una “amenaza inminente y sustancial para la salud de niños y embarazadas”.
La fundación Illinois Children’s Health Care Foundation acaba de otorgar $600,000 durante tres años al Instituto Erikson y al Consejo Legal para la Justicia en Salud para estudiar la exposición infantil al plomo en las comunidades de Berwyn, Cicero y Rockford, Illinois.
“De la investigación que hicimos, al observar los números en cuanto a los niños con niveles elevados de plomo en la sangre, en esas comunidades tenían los números más altos que en otras partes del estado”, dijo Amy Zimmerman, JD, del Instituto Erikson.
En general, el plomo se encuentra predominantemente en la pintura deteriorada, en los marcos de las ventanas, en los porches viejos que fueron pintados con pintura gris que sobró de la Segunda Guerra Mundial, y en ciertas importaciones de cerámica de México, agregó Zimmerman.

Desde agosto hasta finales de septiembre estarán reclutando niños menores de 3 años que corren el riesgo de ser expuestos al plomo para participar en el programa de 3 años y mitigar los efectos de la contaminación.
“Creemos que los servicios de Intervención Temprana, que se ofrecen desde el nacimiento hasta los 3 años de edad, aprovechan un momento en la vida de un niño cuando existe una neuroplasticidad increíble que les permite compensar (por la contaminación del plomo)”, dijo la Dra. Nicole Hamp, pediatra en el Hospital de Niños de la Universidad de Chicago, quien participará en el proyecto.
El programa piloto dará a las familias con niños con ciertos niveles de plomo acceso a servicios, trabajadores sociales, nutricionistas, terapeutas del habla, terapistas ocupacionales, físicos y de desarrollo que evaluarán las necesidades de los niños y sus familias y desarrollarán un plan para apoyar a cada familia.
“Aunque no podemos deshacer el daño, podemos brindar a los niños que han sido expuestos al plomo y a sus familias las habilidades, la educación y la oportunidad de disminuir los efectos”, dijo Hamp.
El objetivo es que el programa piloto se convierta en un programa estatal permanente al final de los tres años.
Las tuberías de plomo
Al igual que docenas de otros suburbios, Berwyn y Cicero dependen del agua filtrada del Lago Michigan desde Chicago, que generalmente no tiene plomo cuando sale de las plantas de tratamiento de la ciudad.
El agua puede contaminarse a medida que pasa a través de líneas de servicio anticuadas hechas de plomo, un peligro que es particularmente preocupante en Illinois y otros estados con decenas de miles de casas antiguas, de acuerdo al Tribune.
Cicero tiene 14,872 tuberías de plomo y Berwyn tiene 3,300 líneas de plomo, según Ixchel. Alegan que el plomo de estas líneas pueden filtrarse al agua potable y contaminarla, y entre más antigua la tubería es más el riesgo.
La EPA ha dicho que la solución a largo plazo es reemplazar las tuberías de servicio principal con materiales más seguros. Pero hasta ahora los oficiales se han visto desanimados por el alto costo de reemplazarlas y las preguntas legales sobre quién debería de pagar. Dependiendo de las leyes locales, las tuberías pueden considerarse propiedad privada o propiedad conjunta del sistema de agua y de los dueños de casa.
“Cicero continúa reemplazando las tuberías de agua con cobre cada año. Nuestro objetivo es reemplazarlas todas… Este es un problema en muchos suburbios. Si las personas tienen preocupaciones, instalar filtros de agua es una opción”, comentó el portavoz de Cicero.




