
Durante décadas, la mayor amenaza a la que se enfrentaban los niños cuando crecían procedía de los automóviles en los que se subían felizmente todos los días para ir a la escuela, a la tienda o al entrenamiento de fútbol.
Ahora, son los disparos.
Mientras el país llora a sus víctimas más recientes tras el tiroteo en una escuela de Uvalde, Texas, también ha alcanzado un hito sombrío: Las armas ahora matan a más niños y adolescentes en EEUU que los accidentes automovilísticos.
La tendencia se ha ido acumulando en los últimos años a medida que las muertes automovilísticas han disminuido con mejores medidas de seguridad, mientras que la violencia armada entre los jóvenes se ha cobrado un número cada vez mayor. Las cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades muestran que en 2020, el año más reciente disponible, las armas de fuego superaron a los vehículos motorizados como la principal causa de muerte entre las edades de 1 a 19 años.
“Estaba claro para mí que era sólo cuestión de tiempo”, dijo la Dra. Lois Lee, médica de emergencias pediátricas en el Boston Children’s Hospital y profesora asociada de pediatría y medicina de emergencias en la Escuela de Medicina de Harvard, quien ha estado estudiando la tendencia. “Simplemente no pensé que ocurriría tan pronto”.
¿Qué ha estimulado la violencia? Los expertos señalan muchas causas: las frustraciones de la pobreza y la discriminación arraigadas, la glorificación de la violencia armada en la cultura popular y el entretenimiento, y el acceso demasiado fácil de los jóvenes a las armas en muchos estados como Texas, todo acelerado por el estrés de la pandemia del COVID-19.
“Vivimos en una sociedad en este momento donde la violencia armada se tolera cada vez más”, dijo Paul Boxer, profesor de psicología de la Universidad de Rutgers-Newark. “Personalmente, lo que he visto a nivel local es mucha ansiedad y depresión”.
Pero Boxer advirtió que los factores detrás del aumento de la violencia armada entre los jóvenes son tan variados como el mosaico de leyes sobre armas y las circunstancias socioeconómicas en un país políticamente dividido.
En un artículo del New England Journal of Medicine publicado el mes pasado, Lee señaló que las armas de fuego superaron a los automóviles como la principal causa de muerte entre las edades de 1 a 24 años en 2017, ya que la violencia armada se volvió más letal entre los adolescentes mayores y los adultos jóvenes.
Para los niños y adolescentes de 1 a 17 años, los vehículos motorizados siguen siendo la principal causa de muerte, según muestran las cifras de los CDC, aunque las armas se están acercando.
Las muertes por vehículos motorizados entre jóvenes de 1 a 19 años cayeron de 7,885 en 2002 a 3,512 en 2019 antes de aumentar a 3,913 en 2020. Las muertes por armas de fuego entre niños y adolescentes en EEUU han aumentado desde entonces, llegando a 4,357 en 2020.
“Realmente no entiendo qué sucedió o por qué comenzamos a ver ese punto de inflexión en 2014?, dijo Lee, quien señala en un artículo del 26 de mayo en The Lancet Child & Adolescent Health que si bien las muertes por vehículos motorizados de jóvenes menores de 20 han caído 51% desde 2000, las muertes por armas de fuego han aumentado 83% desde 2013.
El Dr. Garen Wintemute, director del Programa de Investigación de Prevención de la Violencia de UC Davis, dijo que entre las personas de 15 a 24 años, “el aumento relativo año tras año en homicidios de 2019 a 2020 fue el más alto que hemos visto en 100 años de seguimiento de los registros”. Lo que provocó eso, dijo, es “lo que le pasó a toda la población”.
“¿Qué más pasó en 2020? La pandemia de covid, con toda la interrupción que trajo, y el comienzo de un aumento sin precedentes en la compra de armas de fuego que continúa hasta el presente”, dijo Wintemute.
Un informe reciente de los CDC señaló un aumento del 35% en los homicidios con armas de fuego en general en todos los grupos de edad entre 2019 y 2020.
Pero la tendencia nacional es desigual entre los estados. California, conocida por su cultura automovilística y las leyes de armas más extensas del país, se encuentra entre los 21 estados donde las muertes de niños y adolescentes por vehículos motorizados son más altas que por armas. También lo son Florida, escenario de uno de los tiroteos escolares más mortíferos en Parkland en 2018, y Connecticut, donde ocurrió el tiroteo masivo más mortífero en una primaria en Newtown en 2012.
Este texto fue traducido por Octavio López/TCA




