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El atacante español Lamine Yamal durante un entrenamiento previo al Mundial, el sábado 6 de junio de 2026, en Chattanooga, Tennessee. (AP Foto/Mike Stewart)
El atacante español Lamine Yamal durante un entrenamiento previo al Mundial, el sábado 6 de junio de 2026, en Chattanooga, Tennessee. (AP Foto/Mike Stewart)
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Por ERIC NÚÑEZ

NUEVA YORK (AP) — Es inconcebible asimilar el hecho de que España llega a este Mundial sin una victoria en rondas de eliminación directa desde que derrotó a Holanda en la final de 2010 en Sudáfrica para estampar la primera estrella de campeón en su escudo.

La Roja fue eliminada en fase de grupos mientras intentaba defender su título mundialista en 2014 y sucumbió —por la vía de los penales— en los octavos de final contra la anfitriona Rusia en 2018. Cuatro años después fue Marruecos en Qatar.

Aupada por su condición de actual campeona de Europa, España viajó a Norteamérica con el traje de favorita al título.

Su primer examen llega el lunes en Atlanta ante Cabo Verde, uno de los cuatro debutantes absolutos en este torneo ampliado a 48 equipos.

“Lo del favoritismo es un poco un recurso literario ¿qué significa en el deporte? Te sitúa entre los posibles candidatos, pero solo gana uno”, comentó el seleccionador español Luis De La Fuente. “No recuerdo un Mundial con tantos candidatos reales. Nosotros andamos con mucha humildad… el de Cabo Verde es el partido más importante del Mundial e iremos paso a paso.

Consagrarse en la Eurocopa de 2024 hizo resurgir a España como potencia, conquistando su primer gran título desde que la generación dorada de sus virtuosos mediocampistas Andrés Iniesta y Xavi Hernández alzó tres copas sucesivamente: la Euro 2008, el Mundial 2010 y la Euro 2012.

Preservando su sello de juego directo y vertical, una generación de nuevos talentos emergió para volver a la cima.

La identidad de ese equipo partió del motor de Rodri Hernández, el volante del Manchester City que acabó recibiendo el Balón de Oro tras sus prestaciones en la Euro de Alemania.

A España le sobran mediocampistas: Pedri, el habilidoso conductor del Barcelona, junto a su compañero de club Gavi Páez; Fabián Ruiz, doble campeón de la Liga de Campeones con el Paris Saint-Germain; y Mikel Merino y Martín Zubimendi, campeones de la Premier con Arsenal.

“Creo que tenemos el mejor centro del campo del mundo”, declaró De La Fuente, maravillado por la riqueza que tiene a disposición. “Tenemos al Balón de Oro, a Pedri, Fabián, Zubimendi, Gavi. ¿A quién quito? Habrá futbolistas muy buenos que a veces se tendrán que quedar sin jugar”-

Y no hay que olvidarse de Lamine Yamal y Nico Williams, los dos extremos que aportan una explosividad extraordinaria.

“El bloque es el mismo, la idea es la misma, pero hay jugadores que siguen creciendo”, comentó Rodri en una entrevista con la Cadena Ser. “Quizá en la Eurocopa era más sorpresa y ahora son más realidad. Los chavales siguen siendo igual y a nivel fútbol, con más experiencia”,

De La Fuente ha reunido a un grupo polivalente con jugadores que se acomodan a diversas tareas dependiendo de las circunstancias del partido.

Cabo Verde, que en las eliminatorias de África presumió su férrea defensa al mantener su arco en cero en siete de 10 partidos, tendrá las manos llenas al abrir la actividad del Grupo H.

Tanto Lamine como Williams llegaron con problemas físicos.

De La Fuente abrió la puerta para que Lamine juege.

“La mejor noticia es que Lamine está en perfectas condiciones. Ha llegado a la hora de tomar la decisión en el momento que queríamos”, dijo el técnic. “Están todos disponibles. Algunos no están para empezar y jugar una carga importante, pero veremos cómo se desarrolla el encuentro”.

También el lunes:

Arabia Saudí-Uruguay en Miami

Después del naufragio en la fase de grupos de Qatar, Uruguay entregó las riendas a Marcelo Bielsa.

A sus 70 años, el técnico argentino acude a su tercer Mundial luego de hacerlo con su país natal en 2002 y con Chile en 2010.

Bielsa fue depurando a la vieja guardia de la Celeste, dejando atrás a Luis Suárez, Edinson Cavani, Diego Godín y compañía. Los cambios no fueron armoniosos, con reproches sobre las formas del “Loco”.

La fortaleza está en un mediocampo en el que destacan Federico Valverde, Rodrigo Bentancur y Manuel Ugarte.

Su primer rival del Grupo H será Arabia Saudí, que intentará repetir la historia de Qatar al enfrentar a un rival sudamericano en el debut. Los saudíes voltearon el marcador y vencieron 2-1 a la Argentina de Lionel Messi. Pero los saudíes no lograron avanzar a la siguiente fase y Argentina se coronó por tercera ocasión.

Bélgica-Egipto en Seattle

Los favoritos del Grupo G se enfrentan al mediodía de Seattle.

Tras quedar tercera en 2018, Bélgica se despidió en la fase de grupos de Qatar. Thibaut Courtois, Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku son los remanentes de una generación dorada que se mantiene en el equipo del técnico Rudi Garcia. Los nombres de Jérémy Doku y Leandro Trossard, de destacado perfil en la Liga Premier, cargan con el peso ofensivo.

Egipto regresa al Mundial tras perderse la cita de hace cuatro años. Con el artillero Mohamed Salah en lo que posiblemente sea su último Mundial, los Faraones mezclan experiencia y juventud. Salah, de 33 años, cuenta con una variedad de escuderos como Omar Marmoush y Hamza Abdelkarim, éste último una atacante de 18 años que juega en el juvenil del Barcelona.

Irán-Nueva Zelanda en Los Ángeles

El otro partido del Grupo G va más allá de lo deportivo.

Sumido desde febrero en una guerra con Estados Unidos —uno de los tres anfitriones del Mundial—, la cuarta presencia consecutiva de Irán estuvo en duda. Decidieron cambiar de base el mes pasado, optando por instalarse en Tijuana, México, en lugar de Tucson, Arizona. Cruzarán la frontera para enfrentar a los neozelandeses en el espectacular SoFi Stadium a las afueras de Los Ángeles.

Nueva Zelanda anhela que su tercer Mundial depare en su primera victoria luego de fugaces participaciones en 1982 y 2010. El hombre más señalado es el zaguero Tim Payne, hecho famoso por una idea del influencer argentino Valen Scarsini.

Sus seguidores en las redes sociales se multiplicaron exponencialmente cuando “El Scarso”, el apodo del influencer, pidió a sus seguidores que ayudaran a catapultar la popularidad del futbolista, al llamarlo el jugador “menos conocido” del Mundial debido a su escaso número de seguidores en redes sociales. Payne pasó de tener poco menos de 5.000 seguidores en Instagram a cerca de 6 millones.

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Mundial AP: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa