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Andy Burnham, del Partido Laborista británica, con su esposa, Marie-France Van Heel, y su hija Rosie tras ganar la elección especial en Makerfield, que allana el camino para que desafíe el poder del primer ministro, Keir Starmer, en Wigan, Inglaterra, el 19 de junio de 2026. (AP Foto/Jon Super)
Andy Burnham, del Partido Laborista británica, con su esposa, Marie-France Van Heel, y su hija Rosie tras ganar la elección especial en Makerfield, que allana el camino para que desafíe el poder del primer ministro, Keir Starmer, en Wigan, Inglaterra, el 19 de junio de 2026. (AP Foto/Jon Super)
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Por KWIYEON HA y JILL LAWLESS

ASHTON-IN-MAKERFIELD, Inglaterra (AP) — Andy Burnham, el popular alcalde del condado Gran Mánchester, del Partido Laborista, ganó el viernes una elección especial para un escaño en el Parlamento y señaló que usará su triunfo para disputarle el liderazgo del país al atribulado primer ministro Keir Starmer.

Burnham ganó de forma contundente el escaño de Makerfield, en el noroeste de Inglaterra, frente a Rob Kenyon, del partido antiinmigración Reform UK, y calificó la victoria como una oportunidad para que el Reino Unido “cambie el rumbo”.

El resultado consolida el estatus de Burnham —un político de 56 años apodado el “Rey del Norte”— como el principal aspirante a reemplazar a Starmer como líder del Partido Laborista y del país. Burnham obtuvo casi el 55% de los 45.510 votos emitidos en la elección —en que contendió más de una docena de candidatos—, superando por más de 9.000 votos al segundo lugar, Kenyon.

En su discurso tras la victoria, Burnham no dejó dudas de que quiere gobernar al país, y no sólo ser uno de los más de 400 laboristas que ocupan los 650 escaños de la Cámara de los Comunes.

“Todo el mundo sabe que la política no está funcionando”, sostuvo. “Todo el mundo puede sentir que el país no está donde debería estar. Esta noche podría, sólo podría, ser el punto de inflexión”.

Starmer felicitó a Burnham con un mensaje en X en que manifestó que los votantes “eligieron la campaña de esperanza y optimismo del Partido Laborista por encima de la división y el odio”.

Pero el primer ministro insistió en que luchará contra cualquier intento de apartarlo del poder.

“Sí, me presentaré y competiré” si hay una contienda por el liderazgo del Partido Laborista, dijo Starmer. “He dicho repetidamente que no voy a alejarme”.

Burnham dice ser el candidato del cambio

Burnham gobierna en Mánchester desde 2017, supervisando la rápida regeneración de la ciudad donde se forjó la Revolución Industrial. Promete repetir su sello de “manchesterismo” a escala nacional.

El político apuntó que trabajará para garantizar que “el nombre Makerfield sea para siempre sinónimo de impulsar el cambio que este país necesita”.

El viernes, ante simpatizantes y trabajadores de su campaña, manifestó que “vamos a trazar un nuevo camino para el Reino Unido”.

“Necesitamos una economía que funcione para todos, no para unos pocos en lugares lejanos de aquí”, dijo. “Tenemos una oportunidad de cambiar el rumbo, de hacer que el país sienta que vuelve a funcionar, de hacer que la gente vea que la política puede marcar una diferencia positiva y de hacer que la gente vuelva a sentir esperanza”.

Antes, en su discurso de victoria, señaló que el Partido Laborista tenía “una última oportunidad de cambiar” y recuperar la confianza de los votantes.

“Pero ahora, a partir de este resultado de esta noche, es una oportunidad para construir una nueva política basada en la unidad y la esperanza, alejándonos del camino que nos lleva a una política dividida y oscura como la que vemos en Estados Unidos”, agregó.

Los votantes de Makerfield, que han sido el foco de la atención de medios internacionales durante la campaña de cinco semanas, eran conscientes de que sus sufragios tenían un peso inusual.

“Voté a Andy Burnham porque no creo que Keir Starmer haya hecho un buen trabajo”, declaró Ernest Sherman, de 70 años. “Así que voté tácticamente sabiendo que Andy Burnham tiene una oportunidad de reemplazar a Starmer. Así que seguirá siendo el Partido Laborista, pero él tendrá puntos de vista diferentes”.

Partido Laborista gobierna, pero es impopular

La popularidad de Starmer se ha desplomado desde que llevó a los laboristas de centroizquierda a una aplastante victoria electoral en julio de 2024.

Ha tenido dificultades para lograr el crecimiento económico prometido, reparar unos servicios públicos deteriorados y rebajar el costo de vida, y se ha visto lastrado por repetidos errores, incluida su decisión de nombrar a Peter Mandelson —un amigo de Jeffrey Epstein marcado por los escándalos — como embajador del Reino Unido en Estados Unidos.

El Partido Laborista está perdiendo votos liberales en favor del Partido Verde, en auge, y se enfrenta al ascenso de Reform UK, que lidera de forma constante las encuestas nacionales. La formación de Nigel Farage ha ganado terreno rápidamente en zonas posindustriales del norte de Inglaterra como Makerfield, a unos 320 kilómetros (200 millas) al noroeste de Londres.

La contundente victoria de Burnham da al Partido Laborista una nueva esperanza de frenar la marea de Reform. Farage reconoció que estaba “decepcionado, sin duda”, con el resultado.

Un desempeño desastroso de los laboristas en las elecciones locales de mayo llevó a decenas de legisladores a exigir la renuncia de Starmer. Wes Streeting renunció como secretario de Salud en mayo afirmando que “donde necesitamos visión, tenemos un vacío”. Streeting ha dicho que se presentará a la contienda por el liderazgo, si la hay.

Más tarde, Josh Simons, el legislador laborista por Makerfield, dimitió para provocar una elección especial y darle a Burnham la oportunidad de regresar al Parlamento.

El sistema parlamentario británico permite que los partidos gobernantes cambien de líder a mitad de mandato, y el ganador de ese desafío se convierte en primer ministro sin necesidad de elecciones. Según las normas del Partido Laborista, un legislador puede desafiar al líder si cuenta con el respaldo de una quinta parte de sus legisladores en la Cámara de los Comunes, es decir, 81 diputados.

Rob Ford, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Mánchester, apuntó que derrotar a Reform UK en Makerfield refuerza la pretensión de Burnham de ser el mayor activo laborista.

“La narrativa que puede aportar es ‘Nadie más podría haber ganado ese escaño. Yo gané eso. Aporto algo único. Aporto la capacidad de renovar nuestro atractivo’”, afirmó.

Triunfo de Burnham aumenta presión sobre Starmer para que renuncie

Burnham se dirigirá a Londres, donde deberá conjuramentar para el cargo como legislador tan pronto como el lunes. Es probable que trate de reunirse con Starmer para abogar por una salida digna y fijar un calendario para su marcha.

La legisladora laborista Louise Haigh, aliada de Burnham, afirmó que Starmer debería “hacer lo que sea mejor tanto para el país como para el partido” y “considerar una transición ordenada y gestionada”.

“Andy no va a hacer nada imprudente ni apresurado”, señaló en declaraciones a Sky News. “Tengo muchas esperanzas de que el primer ministro y Andy puedan llegar a un acuerdo”.

Starmer insistió el viernes en que fue elegido con un “mandato para impulsar el cambio” y que seguirá adelante con él.

A principios de semana había sugerido que podría ofrecerle a Burnham un puesto en el gabinete, una idea que los aliados del alcalde rechazaron.

Pese a su obstinada determinación, Starmer podría verse obligado a dejar el poder si varios miembros del gabinete le dicen que su tiempo en el cargo terminó y renuncian, o amenazan con hacerlo, en protesta.

Entonces podría haber una contienda por el liderazgo, o una coronación, dependiendo de si otros posibles candidatos creen que Burnham tiene una ventaja inalcanzable.

“Cuando las cosas empiezan a escapársele a un primer ministro, se le escapan muy, muy rápido”, dijo Tim Bale, profesor de política en la Universidad Queen Mary de Londres.

“Durante el fin de semana habrá todo tipo de conversaciones a puerta cerrada, principalmente, sospecho, gente tratando de persuadir a Keir Starmer… de que el juego se acabó”, manifestó.

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Lawless reportó desde Londres. La periodista de The Associated Press Danica Kirka contribuyó a este despacho.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.