
Por EVELYNE MUSAMBI
NAIROBI, Kenia (AP) — Decenas de kenianos marcharon hacia el edificio del Parlamento el jueves para conmemorar dos años desde que al menos 60 personas murieron en protestas antigubernamentales, mientras la policía instalaba retenes para impedir el acceso a la capital, Nairobi.
Familias cuyos seres queridos murieron en las protestas de 2024, desatadas por aumentos de impuestos, afirmaron que protestaban por la justicia retrasada y la falta de transparencia en la compensación a las víctimas, después de que el gobierno prometiera reparaciones.
El presidente William Ruto manifestó la semana pasada que se permitiría la protesta, pero que el gobierno también protegería a los escolares y a los trabajadores, y advirtió contra cualquier intento de los manifestantes de “paralizar el país”.
La policía levantó retenes en todas las principales autopistas alrededor de Nairobi, impidiendo que los automovilistas accedieran a la ciudad. El edificio del Parlamento fue acordonado con barricadas y los negocios cerraron.
Líderes de la oposición respaldaron las protestas y pidieron transparencia en el programa de compensación del gobierno, de 15 millones de dólares.
Durante las protestas de junio de 2024, miles de jóvenes kenianos irrumpieron en el edificio del Parlamento e instaron a los legisladores a votar en contra de una ley que había propuesto un aumento de impuestos pese al alza del costo de vida. La policía abrió fuego fuera del edificio y mató a decenas.
Ruto señaló la semana pasada que la compensación del gobierno representa “un reconocimiento del Estado de que ocurrió un daño”, pero que no era una admisión de culpabilidad. Indicó que la compensación no debería verse como una “recompensa por la violencia o la criminalidad”, en un país donde las protestas violentas son comunes.
Varias figuras de la oposición —entre ellas el exvicepresidente Kalonzo Musyoka, la exministra de Justicia Martha Karua y el expresidente del Tribunal Supremo David Maraga— marcharon junto a activistas y a las familias de las víctimas de la represión de 2024, y depositaron coronas de flores en las barricadas de alambre de púas alrededor del Parlamento.
El jefe de la policía de Nairobi, Issa Mohammud, explicó que los retenes tenían como objetivo impedir que delincuentes entraran en la ciudad. Añadió que varias personas fueron detenidas.
Edith Wanjiku, cuyo hijo Ibrahim Kamau, de 19 años, murió por disparos en el cuello, declaró que su familia aún no ha recibido compensación, aunque habían presentado documentos ante la Comisión de Derechos Humanos de Kenia, financiada por el Estado.
“Solo dos de cada 10 familias cuyos hijos fueron baleados ese día cerca del Parlamento han sido compensadas y nos preguntamos qué criterios está usando el gobierno”, dijo Wanjiku a The Associated Press.
Gillian Munyao, cuyo hijo, Rex Masai, también murió, sostuvo que la compensación no puede reemplazar la justicia.
“Arresten a los policías asesinos, ese es mi mensaje al gobierno”, expresó.
El presidente del panel de compensación, Makau Mutua, indicó el miércoles que el proceso aún seguía en curso y que se pagaría cada reclamación verificada.
Tres policías han sido acusados en las muertes de manifestantes.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




