Skip to content
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your Trinity Audio player ready...

Por FRANKLIN BRICEÑO

LIMA (AP) — La justicia de Perú ordenó a una reguladora peruana supervisar el cumplimiento de los derechos de los usuarios en un gigantesco puerto clave del Pacífico cercano a Lima, que acorta hasta diez días el tiempo de viaje entre Sudamérica y China, y cuya propiedad mayoritaria es de una empresa estatal china.

En su fallo del 17 de junio —pero recién difundido el miércoles—, la Corte Superior de Lima revocó una sentencia que restringía las competencias de la reguladora OSITRAN, que además sanciona y atiende reclamos de usuarios sobre servicios portuarios.

Una copia del fallo, a la que The Associated Press tuvo acceso, indica que el puerto de Chancay es “de uso público, independientemente de si su titularidad es privada”.

La decisión revierte otra previa de enero, en la que un juez ordenó a la reguladora abstenerse de ejercer sus “facultades de regulación, supervisión, fiscalización y sanción” dentro del puerto de Chancay.

La decisión de enero escaló a un cruce de palabras entre Estados Unidos y China, luego de que Washington señaló en febrero estar “preocupado” porque “Perú podría quedar sin el poder para supervisar Chancay, uno de sus puertos más grandes, que está bajo la jurisdicción de propietarios depredadores chinos”.

“Apoyamos el derecho soberano del Perú a supervisar la infraestructura crítica en su propio territorio. Que esto sirva de advertencia para la región y el mundo: el dinero chino barato cuesta soberanía”, indicó en esa ocasión el Departamento de Estado en redes sociales.

Beijing rechazó ese pronunciamiento estadounidense. “China se opone firmemente y lamenta profundamente los rumores descarados y la difamación acerca del puerto de Chancay por parte de Estados Unidos”, señaló el vocero del Ministerio de Exteriores, Lin Jian.

El embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro, celebró la decisión judicial en redes sociales. En junio, Navarro instaló dos escáneres en el puerto de Chancay, donados por Estados Unidos, para inspeccionar los contenedores y facilitar la labor de la agencia aduanera.

COSCO Shipping, una empresa estatal china, es el accionista mayoritario del puerto de Chancay. A medida que Washington ha mostrado mayor interés en la región, el puerto se ha convertido en punto recurrente de las fricciones entre Estados Unidos y China.

La AP solicitó comentarios de COSCO Shipping, pero hasta ahora no había obtenido una respuesta.

El presidente chino Xi Jinping inauguró el puerto en 2024 durante una visita a Perú. En esa ocasión Xi indicó que el megapuerto consolidará “la condición de Perú como eje que articula el transporte terrestre y marítimo, y conecta Asia con América Latina y el Caribe”.

Antes de la inauguración del puerto, las cargas con destino a China pasaban por puertos de transbordo de la costa del continente americano en el Pacífico, incluido Manzanillo en México o Long Beach en Estados Unidos, demorando entre 35 y 45 días. Ahora la ruta es directa —sin transbordos—, y el tiempo de viaje se reduce hasta “más de diez días”, según indicó Xi en su discurso.

El puerto de Chancay, ubicado a unos 70 kilómetros al noroeste de Lima, tiene una inversión de 1.300 millones de dólares en su primera fase. Cuenta con cuatro amarraderos para buques, 1.500 metros de muelles y un rompeolas de 2,7 kilómetros para lograr un anclaje seguro de las naves, según datos de Cosco Shipping.