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Dos aficionadas se abanican antes del partido de cuartos de final de la Copa del Mundo entre Inglaterra y Noruega, el sábado 11 de julio de 2026 en Miami Gardens, Florida (AP Foto/George Walker IV)
Dos aficionadas se abanican antes del partido de cuartos de final de la Copa del Mundo entre Inglaterra y Noruega, el sábado 11 de julio de 2026 en Miami Gardens, Florida (AP Foto/George Walker IV)
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Por GRACIE FISHER

MIAMI GARDENS, Florida, EE.UU. (AP) — Carla Gregory tenía dificultades para soportar el calor incluso antes de ver el partido sabatino de cuartos de final de la Copa del Mundo entre Inglaterra y Noruega.

Llevaba agua fría en una mano. En la otra tenía un abanico desplegado, que agitaba con la esperanza de crear su propia brisa. Pero las condiciones meteorológicas parecían ir ganando; hiciera lo que hiciera, la aficionada inglesa seguía incómoda, por decir lo menos.

“No me imagino jugar 90 minutos con esto”, señaló Gregory, quien viajó a Estados Unidos con su esposo desde su casa en Telford, Inglaterra, para seguir a su selección durante el Mundial.

Noruega tenía que preocuparse por Harry Kane. Inglaterra tenía que preocuparse por Erling Haaland. Y ambos equipos —en lo que ha sido un tema de este Mundial— tenían que preocuparse por el clima.

La temperatura era de 92 grados Fahrenheit (33 Celsius) el sábado por la tarde, cuando los equipos comenzaron el calentamiento. Al tener en cuenta la humedad la sensación térmica era de 104 F (40 C).

Eso dista mucho de los 72 F (22 C) propios de la temporada en Londres o de los 59 F (15 C) en Lillehammer en ese momento.

“Creo que hemos entrenado muy ligero. No hemos hecho mucho trabajo duro”, compartió el entrenador de Noruega, Ståle Solbakken, en la víspera del partido. “Obviamente tenemos sesiones tácticas, pero a un ritmo más bajo y no hemos entrenado durante periodos largos”.

En otras palabras, el descanso y la hidratación tuvieron prioridad para Noruega —que pasó gran parte de la semana en el sur de Florida para aclimatarse. Inglaterra no llegó al área de Miami sino hasta más avanzada la semana.

“Yo diría que hasta ahora hemos jugado en condiciones frescas”, puntualizó el defensor de Inglaterra Nico O’Reilly. “Pero estamos listos para esto”.

Éste no fue el primer viaje de Inglaterra al sur de Florida en su recorrido por el Mundial. El equipo llegó a Palm Beach Gardens —a unos 90 minutos al norte de Miami Gardens— el 2 de junio para más de una semana de entrenamientos y para familiarizarse con el calor y la humedad.

Inglaterra también tuvo que adaptarse a las altas temperaturas de su campamento base en Kansas City, y sobrevivir a la altitud de México para vencer al coanfitrión en los octavos de final.

Sin embargo, no había enfrentado nada como la combinación de calor y humedad que recibió a los equipos el sábado.

Gregory dijo que se compadecía de los jugadores.

“Es difícil simplemente estar sentado y verlo”, consideró.

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Gracie Fisher es estudiante del Carmical Sports Media Institute de la Universidad de Georgia.

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