
En una decisión que tomó a muchos por sorpresa, la Casa Blanca anunció este lunes que la cumbre del G-8 ya no se realizará en mayo en Chicago
En un comunicado, la Casa Blanca informó que la cumbre del G-8, pautada a celebrarse en mayo, será ahora en Camp David.
“En mayo, Estados Unidos realizará las cumbres del Grupo de los 8 (G-8) y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Para facilitar la discusión con nuestros socios del G-8, el Presidente invitó a sus colegas a Campo David para la cumbre del G-8 el 18 y 19 de mayo, en donde se hablará sobre temas relacionados a la economía, política y seguridad”, indicó el gobierno federal en un comunicado.
La 38 cumbre del G-8
se iba a llevar a cabo junto con la cumbre de la OTAN
en Chicago y se esperaba la presencia de miles de manifestantes.
Del 20 al 21 de mayo, Obama recibirá a los aliados y socios de la OTAN en Chicago “para continuar los esfuerzos del presidente de fortalecer la OTAN para asegurarse de que la Alianza Atlántica permanezca como la más exitosa de la historia”.
Desde 1977 en Londres, ninguna ciudad ha organizado ambas cumbres en la misma ciudad y al mismo tiempo.
Rahm Emanuel, alcalde de Chicago, intercedió ante Obama para organizar ambos eventos en la ciudad.
En un comunicado, la oficina del alcalde señaló que “organizar la cumbre de la OTAN es una gran oportunidad de mostrar Chicago al mundo y estamos orgullosos de recibir a los 50 líderes y ministros de Exteriores y Defensa de los países participantes”.
Sentimiento que comparte el Comité Anfitrión de Chicago. Lori Healey, directora ejecutiva del comité, señaló que el evento servirá para resaltar las características únicas de la ciudad como “un destino para viajar, hacer turismo y negocios”.
La alcaldía insistió en que fue una decisión del Presidente y que Emanuel no pidió a la Casa Blanca cambiar la sede de la que es considerada la cumbre más controvertida de las dos.
La
organización de ambos eventos iba viento en popa
y ya se habían recaudado, para mediados del mes pasado, más de $40 millones de dólares en fondos privados para cubrir los gastos de ambas cumbres.
También se había invertido
y la alcaldía ya había autorizado un contrato emergencia por más de $193,000 dólares con la corporación Super Seer de Colorado para
comprar más de 3,000 nuevos escudos
que usarán oficiales de la Policía de Chicago que estarían controlando a los manifestantes.
La Policía calculaba que entre 2,000 y 10,000 manifestantes tomarían las calles durante la celebración de las cumbres y al menos dos protestas significativas ya estaban planeadas en la ciudad.
La noticia de la cancelación tomó por sorpresa a algunas de las personas involucradas con la organización de los eventos.
Rick Jasculca, cuya firma de relaciones públicas fue elegida para asesorar a World Business Chicago, el grupo que Emmanuel eligió para liderar los esfuerzos de la cumbre, dijo que se enteró por las noticias sobre la cancelación.
Por su parte, Andy Thayer, portavoz de la Coalición Contra la OTAN y G-8, cree que
la presión de empresarios locales
, preocupados por la llegada de manifestantes internacionales, convencieron al alcalde de reducir los riesgos.
La Casa Blanca “valoró el desorden que harían en la ciudad y decidieron llevarse parte de éste a Camp David”, consideró Thayer.



