“¡Esos son hombres, no el que tengo en mi casa!”, gritó sin tantita pena –y claro está, sin el marido al lado- una señora que esperaba que el actor cubano César Évora se presentara en el escenario principal de la Feria Financiera “Tu casa, tu dinero”, el domingo pasado en el “The Club”, en Burbank.
El grito se me hizo de lo más ocurrente, porque es común escuchar frases como esas -y peores- de algunos caballeros. “Voy a escribir lo que gritó, señora, si me permite”, le dije cuando la escuché. “Usted póngalo”, dijo, pero pidió que fuera en el anonimato (el marido no se debe enterar de la osadía de su mujer, no hay por qué).
Una prueba contundente de que Évora a sus 52 años despierta pasiones y tiene algo que enloquece a las señoras. Su porte de caballero y su voz seductora son dos atributos que no se pueden negar, pero para él eso no es lo importante, quiere que se le reconozca como lo que es, un actor de primera.
No es de los que ven su profesión como su oportunidad de brillar, de buscar fama. Ve la actuación como una carrera de resistencia.
“Es una manera muy explícita y muy diáfana de mostrar qué cosa es la actuación. Muchas veces se piensa que es el juego de las cámaras, el glamour, las entrevistas, las fiestas, para nada, eso es muy lejano de la realidad”, comentó a HOY.
Incluso reveló que esa parte que muchos desean, para él es lo más incómodo que tiene que hacer. Prefiere simplemente trabajar, pensar en una escena, cómo la va a presentar.
“Es un trabajo al que le dedicas las 24 horas del día. En mi caso, si estoy soñando o durmiendo, estoy pensando en cómo voy a solucionar una escena, a lo mejor me viene una solución. Así vivo constantemente, hago otra cosa para distraerme, leer, ver una película, y me puedes ver pensando en cómo voy a solucionar una escena”, destacó.
La marcha sigue después de un largo día de grabaciones, cuando está en proyectos. Llega a su hogar y está estudiando sus diálogos para el día siguiente. “La actuación es una carrera muy sacrificada, no es nada sencillo”.
Évora tiene más de 30 años de carrera artística, 20 de ellos en México. Lo conocimos en la telenovela
, en 1993 y desde entonces ha participado hasta la fecha en 24 producciones. Ha sido protagonista y antagonista. Como actor secundario, se ha lucido tanto como el sacerdote en
, hasta como el loco del pueblo en
.
Recientemente lo vimos en la telenovela
, como Rosendo Arango y curiosamente en la primera versión de esa historia,
(1996) interpretó al mismo personaje, sólo que llevaba por nombre Amador Montero.
Actualmente participa en México en la telenovela
, que se grabará hasta octubre y en noviembre, ya tiene pautada otra telenovela.
Su permanencia dice, es porque ha sido capaz de hacer todo tipo de personajes y a que logra establecer una conexión con el público.
“Hay una magia en eso, no sé cómo explicarlo o definirlo, he sido honesto y el público ha sido honesto también, no tiene por qué fingir si quiere o no a alguien. El público quiere a alguien o no lo quiere, mi honestidad ha hecho conexión con la honestidad del público”.




