EL CAIRO, 8 abr (Reuters) – El jefe de inteligencia del
depuesto l -der Hosni Mubarak se sum ‘ formalmente el domingo a la
carrera por la presidencia de Egipto, una entrada de ?ltima hora
que caldea unos comicios que enfrenta a ex figuras del r (c)gimen
contra islamistas.
Omar Suleiman anunci ‘ el viernes que ten -a planes de
presentarse, diciendo que la abrumadora presi ‘n popular hab -a
estimulado su sentido militar del deber. Ten -a que recoger las
firmas de 30.000 votantes antes del fin del plazo del domingo
para poder participar.
Sus partidarios, euf ‘ricos, lo celebraban tras las l -neas
establecidas por la polic -a militar cuando Suleiman lleg ‘ a la
oficina del comit (c) electoral de El Cairo. Despu (c)s entreg ‘ la
documentaci ‘n, dijo la agencia de noticias estatal MENA, citando
un comit (c) oficial.
El secretario general del comit (c) Hatem Bagato “reconoci ‘ que
los papeles inclu -an el respaldo certificado de ciudadanos por
encima del m -nimo requerido, que es de 30.000″, dijo la agencia.
Suleiman, a quien Mubarak hizo vicepresidente en los ?ltimos
d -as de su Gobierno de tres d (c)cadas, simboliza la seguridad
f (c)rrea del r (c)gimen, convirti (c)ndole en una figura odiada por los
j ‘venes liberales que encabezaron la revoluci ‘n el a +/-o pasado
pero una posible elecci ‘n para algunos egipcios que esperan
poner fin a la inestabilidad pol -tica.
Los partidarios del l -der de 74 a +/-os y las fuerzas de
seguridad protagonizaron algunas escaramuzas, causando algunos
heridos y obligando a cerrar la puerta principal durante un
corto espacio de tiempo.
Los candidatos que se han sumado en los ?ltimos d -as y los
esfuerzos por excluir a algunos de los favoritos han sacudido
las primeras elecciones presidenciales libres en Egipto, que se
prev (c) que se celebren en mayo y junio.
La llegada de Suleiman se produce poco despu (c)s de que los
Hermanos Musulmanes, el movimiento islamista que fue reprimido
durante mucho tiempo por Mubarak, incumpliera su promesa de no
presentarse y nombrara candidato a la jefatura del Estado a su
n ?mero dos, Khairat al-Shater.
La decisi ‘n ha alimentado la preocupaci ‘n entre los
liberales y gran parte en la minor -a copta cristiana del pa -s de
que los Hermanos quieren monopolizar las principales
instituciones del Estado para impulsar una agenda conservadora
de corte islamista.
Otro candidato, el ultraconservador Hazem Salah Abu Ismail,
combate los intentos de prohibirle presentarse por unos
documentos que sugieran que su madre era extranjera.
Los comicios deber -an poner fin al a +/-o de precario Gobierno
militar, mientras la econom -a languidece y los ciudadanos est ¡n
cada vez m ¡s impacientes ante el precio que est ¡n pagando por
una revuelta fermentada en la ira popular por la pobreza y la
corrupci ‘n.
Los Hermanos Musulmanes y otros islamistas dominan el
Parlamento y un organismo que est ¡ redactando la nueva
constituci ‘n y que podr -a recortar los amplios poderes que
disfrutaron los presidentes egipcios durante d (c)cadas.
(Escrito por Tom Pfeiffer; Traducido por Redacci ‘n de Madrid.
Editado en espa +/-ol por Marion Giraldo)




