(Rescribe, agrega detalles de arreglo y demanda)
Por Diane Bartz
WASHINGTON/SAN FRANCISCO, abr 11 (Reuters) – Apple Inc y dos
editoriales decidieron hacer frente a las acusaciones del
Gobierno de Estados Unidos de conspirar para fijar los precios
de los libros electr ‘nicos, a ?n cuando otras editoriales
cerraron un acuerdo extrajudicial que permitir ¡ que los ebooks
se vendan m ¡s baratos.
El Departamento de Justicia acus ‘ a Apple de
confabular con cinco editoriales cuando estaba lanzando su iPad
a comienzos del 2010 y buscaba romper el predominio de Amazon en
el mercado de libros digitales, forjado a partir de sus bajos
precios.
El arreglo extrajudicial alcanzado con tres de esas
editoriales permitir ¡ a Amazon.com Inc y a Barnes &
Noble Inc reanudar la aplicaci ‘n de descuentos en
libros, y pondr ¡ fin a los contratos con Apple.
Amazon dijo en respuesta al arreglo que planea rebajar los
precios de los libros asociados con su lector electr ‘nico
Kindle.
Las editoriales que llegaron a un acuerdo extrajudicial con
el Departamento de Justicia son HarperCollins Publishers Inc.
-de News Corp -, Simon & Schuster Inc -de CBS Corp
-, y Hachette Book Group -de Lagardere SCA -.
Hachette y HarperCollins tambi (c)n llegaron a un arreglo con
un grupo de estados de Estados Unidos, acordando pagar 51
millones de d ‘lares en devoluciones a los consumidores que
adquirieron libros electr ‘nicos.
Las editoriales Penguin y Macmillan seguir ¡n adelante con la
acci ‘n judicial, imitando a Apple.
James McQuivey, un analista de medios de Forrester Research,
dijo que los precios de los libros electr ‘nicos estaban
destinados a bajar a ?n sin el arreglo con el Departamento de
Justicia, porque las editoriales est ¡n a ?n experimentando con
dr ¡sticos descuentos para estimular las ventas.
“Esencialmente acelerar ¡ el regreso a precios por debajo de
los 10 d ‘lares, algo que Amazon ya hab -a establecido como
norma”, dijo McQuivey.
El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, dijo en
una conferencia de prensa en Washington que los ejecutivos de
m ¡s alto nivel de Apple y las editoriales trabajaron en forma
conjunta para eliminar la competencia entre los vendedores de
libros electr ‘nicos.
“Como consecuencia de esta supuesta conspiraci ‘n, creemos
que los consumidores pagaron millones de d ‘lares de m ¡s por
algunos de los t -tulos m ¡s populares”, dijo Holder.
El Departamento de Justicia dijo que proseguir ¡ la demanda
contra Apple y las editoriales que no llegaron a un arreglo.
Apple se neg ‘ a hacer comentarios. Una persona familiarizada
con el tema dijo que Apple no hab -a participado de las
negociaciones para cerrar el arreglo.
El presidente ejecutivo de Macmillan, John Sargent, dio a
conocer el mi (c)rcoles una desafiante carta dirigida a la
industria del libro diciendo que las editoriales no actuaron en
forma ilegal y no se confabularon.
Sargent dijo que Macmillan hab -a estado en tratativas con el
Departamento de Justicia durante meses, pero que los t (c)rminos
del arreglo eran “demasiado onerosos”.
“Tras un cuidadoso an ¡lisis, llegamos a la conclusi ‘n de que
los t (c)rminos podr -an haber permitido a Amazon recuperar la
posici ‘n de monopolio que ha estado construyendo antes de que
cambi ¡ramos a un modelo de ‘agencia'”, dijo Sargent.
La Uni ‘n Europea tambi (c)n est ¡ investigando las acusaciones
de conspiraci ‘n para fijar los precios de los libros
electr ‘nicos.
El Gobierno aleg ‘ que Apple y las editoriales pose -an un
inter (c)s com ?n en enfrentar la pr ¡ctica de Amazon.Com Inc. de
vender libros electr ‘nicos por apenas 9,99 d ‘lares, y decidieron
trabajar en forma conjunta para aumentar los precios cambiando a
un “modelo de agencia” en el que eran las editoriales las que
fijaban los precios.
Las editoriales adoptaron el llamado “modelo de agencia” en
el 2010 en el mismo momento en que Apple lanz ‘ el iPad, en un
acuerdo que le daba a la firma tecnol ‘gica un 30 por ciento de
las ventas de ebooks.
Bajo ese esquema, los editores fijan el precio de un ebook y
los minoristas deben comercializarlo a ese valor, sin
posibilidad de descuentos.
Esa estrategia tumb ‘ al “modelo mayorista”, bajo el cual las
cadenas minoristas pagan por el producto a los fabricantes y
cobran por el lo que quieren.
(Reporte de Diane Bartz y Poornima Gupta, con reporte adicional
de Jennifer Saba, Grant McCool y Jeremy Pelofsky; editado en
espa +/-ol por Hern ¡n Garc -a)




