Skip to content
Author
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your Trinity Audio player ready...

(Agrega detalles de enfrentamientos, contexto)

Por Hamid Shalizi y Jack Kimball

KABUL, 15 abr (Reuters) – Fuertes explosiones, cohetes y

armas de fuego sacudieron Kabul el domingo por una “ofensiva de

primavera” puesta en marcha por los talibanes de Afganist ¡n, con

m ?ltiples ataques dirigidos a las embajadas occidentales, la

sede de las fuerzas de la OTAN y el edificio del Parlamento.

El asalto, uno de los m ¡s graves en la capital desde que

fuerzas afganas apoyadas por Estados Unidos sacaron a los

talibanes del poder en el 2001, puso de manifiesto la capacidad

de los militantes para atacar a la fuertemente custodiada zona

diplom ¡tica, incluso despu (c)s de m ¡s de 10 a +/-os de guerra.

Este adem ¡s fue otro rev (c)s en Afganist ¡n para el presidente

de Estados Unidos, Barack Obama, en un a +/-o electoral en el que

quiere presentar la larga campa +/-a contra los talibanes como un

(c)xito antes de la salida de la mayor -a de las tropas de combate

extranjeras a finales del 2014.

“Estos ataques son el inicio de la ofensiva de primavera y

los hemos planeado por meses”, dijo a Reuters el portavoz

talib ¡n Zabihullah Mujahid.

El ataque fue en venganza por una serie de incidentes

relacionados con las tropas estadounidenses en Afganist ¡n,

agreg ‘, incluyendo la quema de ejemplares del Cor ¡n en una base

de la OTAN y la masacre de 17 civiles a manos de un soldado

estadounidense.

Tambi (c)n prometi ‘ que habr -a m ¡s atentados de este tipo.

Los combates se registraban hasta despu (c)s de ca -da la noche,

m ¡s de cinco horas despu (c)s del primer ataque talib ¡n.

El movimiento Talib ¡n dijo que los objetivos principales

eran las embajadas alemana y brit ¡nica y la sede de la fuerza

liderada por la OTAN. Varios miembros afganos del parlamento se

unieron a las fuerzas de seguridad para repeler a los atacantes

desde un tejado cerca del parlamento.

Grandes explosiones sacudieron el sector diplom ¡tico de

Kabul. Columnas de humo negro se elevaban desde las embajadas,

mientras granadas pasaban zumbando por encima.

El intenso tiroteo pod -a escucharse desde muchas

direcciones, mientras las fuerzas afganas de seguridad trataban

de repeler a los combatientes talibanes.

Los combatientes talibanes, algunos de ellos vestidos con

burkas de mujer, que cubren desde la cabeza a los pies, tambi (c)n

lanzaron ataques simult ¡neos en otras tres provincias de

Afganist ¡n.

En la ciudad oriental de Jalalabad, atacaron una base de

fuerzas extranjeras cerca de una escuela y una explosi ‘n se

produjo cerca del aeropuerto.

El Ministerio del Interior dijo que 19 insurgentes,

incluyendo terroristas suicidas, murieron en los enfrentamientos

en todo el pa -s y dos fueron capturados. Catorce polic -as y

nueve civiles resultaron heridos.

T CTICAS FAMILIARES

Los ataques en Kabul ocurren un mes antes de una cumbre de

la OTAN, en la cual Estados Unidos y sus aliados est ¡ previsto

que den los toques finales a los planes para la transici ‘n al

control de seguridad en Afganist ¡n, y d -as antes de una reuni ‘n

de ministros de Defensa y Relaciones Exteriores en Bruselas para

preparar la cumbre de Chicago.

Los ?ltimos ataques parec -an repetir la t ¡ctica de una

ofensiva en septiembre pasado, cuando los insurgentes entraron

en obras de construcci ‘n para usarlas como posiciones de ataque

con cohetes y armas.

Fuerzas occidentales preparan su retiro de Afganist ¡n como

parte de un plan para entregar las responsabilidades de

seguridad a las fuerzas afganas para el 2014.

Testigos dijeron que los insurgentes entraron en una obra de

construcci ‘n con vista al tri ¡ngulo diplom ¡tico y detr ¡s de un

supermercado. All – utilizaron granadas propulsadas por cohetes y

armas de fuego, protegidos de la vista de las fuerzas de

seguridad por una red verde desplegada alrededor del esqueleto

del edificio.

El ataque del domingo tuvo lugar horas despu (c)s de que

decenas de militantes islamistas tomaron por asalto una c ¡rcel

en el vecino Pakist ¡n en la noche y liberaron a cerca de 400

reclusos, entre ellos uno condenado a muerte por intentar

asesinar al ex presidente Pervez Musharraf.

El movimiento de los talibanes de Pakist ¡n, que es cercano a

Al Qaeda, dijo que estaba detr ¡s del asalto por parte de

militantes armados con granadas propulsadas por cohetes y rifles

de asalto AK-47.

Los talibanes de Pakist ¡n est ¡n estrechamente vinculados con

su contraparte afgana. Se mueven a voluntad a trav (c)s de la

frontera no demarcada, intercambian inteligencia y se

proporcionan refugio mutuo en una regi ‘n que Obama ha descrito

como “el lugar m ¡s peligroso del mundo”.

Los talibanes de Pakist ¡n han dicho en los ?ltimos meses que

aumentar -an la cooperaci ‘n con los talibanes afganos en su lucha

contra las fuerzas de la OTAN lideradas por Estados Unidos.

Tanto los ataques en Afganist ¡n y la fuga de la c ¡rcel en

Pakist ¡n subrayan el fracaso de este ?ltimo para hacer frente a

la militancia a ambos lados de la frontera, 11 a +/-os despu (c)s de

unirse a la campa +/-a liderada por Estados Unidos contra la

militancia islamista.

El embajador de Estados Unidos, Ryan Crocker, dijo que era

poco probable que los talibanes afganos tuvieran la capacidad de

lanzar los ataques del domingo por si solos, y especul ‘ que la

red Haqqani -cuyos combatientes se sit ?an en la zona fronteriza

entre Afganist ¡n y Pakist ¡n- estaba involucrada.

“Supongo, basado en la experiencia anterior aqu -, que esto

es un conjunto de operaciones de la red Haqqani de Wazirist ¡n

del Norte y las ¡reas tribales paquistan -es. Francamente no creo

que los talibanes sean lo suficientemente buenos”, agreg ‘ a CNN.

El portavoz del Ministerio del Interior afgano, Sediq

Sediqqi, dijo a Reuters que los resultados iniciales mostraron

que los Haqqanis estuvieron involucrados en los ataques del

domingo.

(Reporte adicional de Amie Ferris-Rotman, Rob Taylor, Reuters

Television and Pictures en KABUL y Missy Ryan en WASHINGTON;

escrito por Michael Georgy y John Chalmers)