Skip to content
Author
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your Trinity Audio player ready...

* Marine Le Pen establece r (c)cord para Frente Nacional

* Es improbable que respalde a Hollande o a Sarkozy en

balotaje

* Candidata de extrema derecha quiere a legisladores en el

Parlamento

Por John Irish

PARIS, 22 abr (Reuters) – Al establecer una cifra r (c)cord

para la extrema derecha en las elecciones presidenciales del

domingo en Francia, Marine Le Pen ha dejado listo el escenario

para que su Frente Nacional intente llegar al Parlamento en los

comicios legislativos de junio.

Le Pen obtuvo el tercer lugar, con un 18,2 por ciento de las

preferencias, en la primera vuelta de las elecciones

presidenciales, convirti (c)ndose en un factor decisivo para la

segunda ronda entre el candidato socialista y favorito Fran ois

Hollande y el presidente conservador Nicolas Sarkozy en la

segunda vuelta el 6 de mayo.

La pol -tica derechista ya piensa en nuevas batallas

electorales.

“Esta primera ronda es el comienzo de una vasta congregaci ‘n

de patriotas de derecha”, dijo la candidata a partidarios en su

cuartel de campa +/-a en Par -s. “La Batalla de Francia s ‘lo ha

comenzado”, agreg ‘.

Hija del ex soldado paracaidista y pol -tico Jean-Marie Le

Pen, la abogada de 43 a +/-os se arriesg ‘ a romper con su legado,

llevando la modernidad de una madre trabajadora a un partido

nacido hace medio siglo. Muchos dudaban que llevar un poco de

“agradable” al “partido repugnante” diera resultado. El domingo

podr -a haber demostrado que s -.

Ahora el partido cree que puede ganar esca +/-os en el

Parlamento por primera vez desde 1986, cuando un breve

experimento con representaci ‘n proporcional le dio 35 lugares.

Desde la vuelta de un sistema electoral que contempla dos

rondas de votaciones, el Frente Nacional no ha logrado asegurar

una mayor -a en distrito alguno.

Jean-Marie Le Pen dijo que el r (c)cord presidencial de su hija

es un buen presagio. “Creo que esto demuestra que en las

elecciones presidenciales tendremos muchos lugares”, coment ‘.

“Hay una gran esperanza para nosotros”, a +/-adi ‘.

Llena de alegr -a, Marie Le Pen se uni ‘ a cerca de 500 de sus

partidarios que beb -an champ ¡n y bailaban cl ¡sicos de la m ?sica

disco tras superar la votaci ‘n r (c)cord lograda por su padre en

las elecciones presidenciales del 2002.

“Este es un voto de reconocimiento”, afirm ‘ una doctora de

45 a +/-os que se identific ‘ s ‘lo como Anne.

“Marine ha sido demonizada y es tiempo de que se den cuenta

de que uno de cinco franceses la apoya”, agreg ‘.

Asesores de Le Pen indicaron que se referir ¡ al tema de la

segunda ronda de votaciones durante un mitin el D -a de los

Trabajadores en Par -s.

Sin embargo, es improbable que una mujer que el domingo

declar ‘ que hab -a “destruido el monopolio de los dos partidos de

bancos y de las finanzas y multinacionales” entregue su apoyo

para cualquiera de los dos finalistas.

“Ella ha dicho antes que no habr ¡ alianza”, dijo la

vicepresidenta del Frente Nacional, Marie-Christine Arnatu. “No

creo que cambie de parecer ahora”, opin ‘.

MEJOR QUE SU PADRE

Divorciada dos veces y madre de tres hijos, Marine Le Pen se

uni ‘ al partido de su padre a los 18 a +/-os, en 1986, y abandon ‘

su carrera de abogada en 1998 para entregar asesor -a legal al

partido.

No haber pasado a segunda vuelta podr -a ser una bendici ‘n

disfrazada para Le Pen. Su padre sorprendi ‘ a Francia en el 2002

al ganar un 16,8 por ciento de las preferencias en la primera

vuelta, superando al socialista Lionel Jospin para enfrentar al

conservador Jacques Chirac en el balotaje.

Pero fue derrotado en forma aplastante cuando millones de

izquierdistas apoyaron, muy a pesar suyo, al candidato de

centroderecha para rechazar a Le Pen y todo lo que (c)l

representaba.

El Frente Nacional luch ‘ para figurar en las elecciones del

2007, cuando Sarkozy construy ‘ su campa +/-a sobre temas de

seguridad y contra la inmigraci ‘n.

Al irle mejor que a su padre en el 2002, Marine Le Pen ahora

tiene una base s ‘lida para avanzar en sus metas centrales: las

elecciones parlamentarias de junio y, a m ¡s largo plazo, los

comicios presidenciales del 2017.

(Reporte de John Irish. Editado en espa +/-ol por Patricio

Abusleme)