* Informante era ciudadano brit ¡nico: fuentes
* Detalles de operaci ‘n fueron desclasificados por medios
EEUU
Por William Maclean
LONDRES, 11 mayo (Reuters) – Expertos en contra-terrorismo
expresaron su preocupaci ‘n el viernes por la filtraci ‘n en
Estados Unidos de una operaci ‘n encubierta que desmantel ‘ un
complot de ataque suicida y dijeron que la exposici ‘n podr -a
evitar que agentes asuman voluntariamente la riesgosa tarea de
infiltrarse en Al Qaeda.
Aunque se est ¡n usando cada vez m ¡s los m (c)todos electr ‘nicos
en operaciones de espionaje de todo tipo, las actividades de
inteligencia a nivel personal siguen siendo cruciales debido a
que las mayores figuras de la red Al Qaeda intentan evitar las
comunicaciones electr ‘nicas para minimizar sus posibilidades de
ser detectados.
La inteligencia brit ¡nica tuvo un rol central en la
operaci ‘n contra una rama de Al Qaeda en Yemen, dijeron a
Reuters fuentes de contra-terrorismo, pues reclut ‘ a un
informante que obtuvo la bomba que iba a ser usada en el
atentado y la entreg ‘ a agentes occidentales.
El informante en el complot ligado a Al Qaeda en la
Pen -nsula Ar ¡biga (AQAP, por su sigla en ingl (c)s) era un
ciudadano brit ¡nico, posiblemente de origen saud -, dijeron las
fuentes bajo condici ‘n de anonimato. El agente encubierto estaba
trabajando en cooperaci ‘n con las dos principales agencias de
espionaje de Gran Breta +/-a.
La operaci ‘n parece hacer sido un trabajo conjunto entre
servicios de inteligencia estadounidenses, brit ¡nicos y saud -es,
de acuerdo a algunos analistas, y su exposici ‘n en los medios
del pa -s norteamericano gener ‘ gran preocupaci ‘n en la comunidad
de inteligencia en Washington.
Los saud -es y brit ¡nicos tambi (c)n parecen estar preocupados.
“Los saud -es no est ¡n contentos con la filtraci ‘n de esta
informaci ‘n”, dijo Mustafa Alani, un analista de seguridad con
buenos contactos entre los gobiernos del Golfo P (c)rsico.
“Es potencialmente perjudicial para operaciones futuras. Y
son los saud -es los que tienen agentes en terreno para hacer las
cosas”, sostuvo.
Un portavoz del primer ministro brit ¡nico, David Cameron,
declin ‘ hacer comentarios sobre el asunto, pero dijo:
“Claramente pensamos que la informaci ‘n delicada debe ser
protegida”.
Nigel Inkster, ex jefe adjunto del Servicio de Inteligencia
Brit ¡nico (SIS, por su sigla en ingl (c)s), afirm ‘ en un mensaje en
Twitter: “Las revelaciones sobre un agente brit ¡nico en Al Qaeda
nos recuerdan que las filtraciones son una grave amenaza a la
seguridad”.
La operaci ‘n pareci ‘ haber sido un notable (c)xito de
contra-terrorismo para Estados Unidos y sus aliados, con el uso
de un agente encubierto dentro de Al Qaeda que posiblemente
provee una satisfacci ‘n particular a Washington, dos a +/-os y
medio despu (c)s del segundo ataque m ¡s letal a la Agencia Central
de Inteligencia (CIA).
El 30 de diciembre del 2009, un agente doble jordano, Humam
Khalil abu Mulal al-Balawi, se inmol ‘ al interior de un complejo
fortificado de Estados Unidos en la provincia de Khost, en el
sureste de Afganist ¡n, causando la muerte de siete agentes de la
CIA y de un oficial de inteligencia jordano.
El atentado mostr ‘ que los insurgentes eran m ¡s proclives a
matar a esp -as occidentales que a infiltrarse en sus en sus
redes, lo que destac ‘ el enorme desaf -o para los servicios
occidentales que buscan posicionar a informantes en las filas de
la c ?pula de Al Qaeda.
REVISION INTERNA
En el ?ltimo caso, Alani dijo que AQAP decidi ‘ reclutar al
informante porque, entre otras cosas, ten -a un pasaporte
occidental y parec -a contar con caracter -sticas que le
permitieran abordar un avi ‘n de pasajeros con destino a Estados
Unidos sin levantar sospechas.
Pero por definici ‘n los individuos que tienen el
temperamento, los antecedentes y el entrenamiento para
infiltrarse en la red insurgente son pocos.
Esta no es la primera vez que este tipo de filtraciones
afectan a operaciones que involucran a la inteligencia brit ¡nica
y saud -.
El caso m ¡s notable en que filtraciones en Estados Unidos
pusieron en peligro una investigaci ‘n brit ¡nica fue el de un
complot de Al Qaeda para atacar sectores financieros
estadounidenses y perpetrar atentados con “bombas sucias” en
Gran Breta +/-a.
La c (c)lula de ocho hombres, que ahora cumplen sentencias en
prisi ‘n, fue capturada durante incursiones de la polic -a
brit ¡nica en el 2004 luego de que funcionarios estadounidenses
revelaran detalles sobre un agente pakistan – implicado en una
operaci ‘n encubierta.
Los hombres hab -an estado bajo vigilancia policial y la
publicaci ‘n de los datos del agente pakistan – por diarios
estadounidenses llev ‘ a los brit ¡nicos a actuar m ¡s r ¡pido de lo
que consideraban prudente.
El director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos abri ‘
una “revisi ‘n interna” de las agencias de espionaje del pa -s
para determinar si se produjeron filtraciones de informaci ‘n
clasificada relacionadas con el complot de ataque.
Por separado, el FBI est ¡ realizando una investigaci ‘n
criminal sobre posibles filtraciones, dijo un funcionario en
Washington.
(Reporte adicional de Michael Holden y Mark Hosenball en
Washington. Editado en espa +/-ol por Marion Giraldo)




