ATENAS, 24 mayo (Reuters) – Los griegos Andreas y Emilia
Karabalis, ambos de 80 a +/-os, tem -an que su banco quebrara, por
lo que retiraron sus 80.000 euros (100.000 d ‘lares) de ahorros y
los escondieron en su casa por seguridad. D -as m ¡s tarde, los
ladrones entraron por la noche.
“Est ¡bamos durmiendo. Dos ladrones enmascarados llegaron a
nuestra cama y nos ataron. Nos golpearon. Nos robaron, no
dejaron nada, fue una tortura”, dijo Emilia, quien todav -a
tiembla cuando recuerda el ataque, que ocurri ‘ este mes en la
isla de Lefkada.
Su marido Andreas a +/-adi ‘: “Nuestra vida es negra ahora. Se
llevaron los ahorros de nuestra vida. Lo perdimos todo”.
Nadie sabe a ciencia cierta cu ¡nto dinero est ¡ escondido en
los hogares griegos, oculto en armarios, en la parte trasera de
los refrigeradores, enterrado en el suelo o debajo del colch ‘n.
Pero con seguridad la cifra asciende a miles de millones, y los
ladrones est ¡n detr ¡s de su parte del bot -n, que es altamente
port ¡til y pr ¡cticamente imposible de recuperar.
La crisis de la deuda ha sumido al pa -s en cinco a +/-os
consecutivos de contracci ‘n econ ‘mica, dejado a la mitad de sus
j ‘venes sin trabajo y a la econom -a en riesgo de salir de la
zona euro. En los ?ltimos dos a +/-os, los griegos han retirado de
los bancos m ¡s de 72.000 millones de euros -o cerca de 7.000
euros por habitante. Y gran parte de esa suma est ¡ en efectivo.
CAMBIO DE BLANCOS
La polic -a dice que las bandas de delincuentes, que en el
pasado ten -an “objetivos duros” como los propios bancos o
joyer -as, ahora van tras las casas de la gente com ?n, donde hay
mucho menos riesgo y a menudo grandes cantidades de dinero en
efectivo reci (c)n retirado de las cuentas de ahorro.
“Muchas personas han retirado su dinero de los bancos por
temor a un colapso financiero, y o lo llevan con ellos y
encuentran un escondite en la casa o lo guardan en salas de
almacenamiento”, dijo el portavoz de la polic -a nacional
Thanassis Kokkalakis.
“Instamos a las personas a que conf -en en el sistema
bancario, a que dejen su dinero all -, o por lo menos en un lugar
seguro, que no lo oculten en su casa, donde de todos modos se
deben tomar las medidas b ¡sicas de seguridad”, dijo. “Algunas
personas ni siquiera cierran sus puertas y ventanas”, afirm ‘.
La inesperada bonanza para los ladrones est ¡ atrayendo
incluso redes de delincuencia internacionales, entre ellas dos
bandas de la ex rep ?blica sovi (c)tica de Georgia que la polic -a
desmantel ‘ en los ?ltimos meses, culp ¡ndolos de 300 robos,
asegur ‘ Kokkalakis.
Ser asaltados es s ‘lo uno de los peligros para las personas
que almacenan grandes sumas de dinero en efectivo, la mayor -a de
las cuales no est ¡n aseguradas. Hay cuentos de ahorros que se
pierden en incendios o, como en un caso, cuando un jubilado
retira sus ahorros de toda su vida y muere de repente antes de
decirle a su familia donde estaban escondidos.
El robo, sin embargo, parece ser el mayor riesgo. La ola de
cr -menes se ha extendido mucho m ¡s all ¡ de las grandes ciudades
y ha llegado a zonas rurales, donde el delito era poco conocido.
El carpintero George Psychogios, de 30 a +/-os, retir ‘ sus
ahorros de 8.000 euros y los mantuvo en su casa de Art , una
peque +/-a ciudad a 350 kil ‘metros de Atenas y conocida
principalmente por su puente de piedra de la (c)poca bizantina y
por su iglesia del siglo 13.
“Escond – el dinero en dos lugares diferentes antes de salir
de viaje. Cuando regres (c) ya no estaba”, dijo. “Entraron a la
casa a trav (c)s de una puerta del balc ‘n y se llevaron todo”,
cont ‘.
“Est ¡bamos acostumbrados a dormir con las puertas abiertas.
Ahora no nos sentimos seguros, incluso cuando cerramos la
puerta. Ellos irrumpen en viviendas, comercios, empresas. Hay un
aumento de robos aqu -“, sostuvo.
En Iraklion, un barrio obrero de Atenas, los pobladores
locales dicen que algunos ladrones han llegado a ser tan
descarados que a menudo merodean a plena la luz del d -a, incluso
cuando una familia est ¡ en la casa.
“Est ¡bamos sentados en el umbral charlando cuando (los
ladrones) saltaron desde el techo hasta el patio de atr ¡s y se
metieron en la casa”, dijo el jubilado Mattheos Michelakakis, de
61 a +/-os. Antes de que (c)l se diera cuenta de lo que hab -a
sucedido, los ladrones hab -an escapado con el oro de su familia.
“Los ladrones escuchan que la gente est ¡ asustada y
retirando el dinero de los bancos, y llegan a los hogares al
azar con la esperanza de tener suerte y encontrar algo”, dijo.
“Siento que fui ingenuo, siempre sol -a dejar todas las puertas
abiertas, no ten -amos nada de qu (c) preocuparse”, se lament ‘.
COSTUMBRE A ?EJA
De acuerdo con el banco central, los griegos retiraron
72.000 millones de euros de sus cuentas bancarias entre enero
del 2010 y marzo del 2012, dejando s ‘lo 165.000 millones detr ¡s.
Desde entonces, los retiros se han acelerado a ?n m ¡s despu (c)s
de que el resultado de las elecciones del 6 de mayo llev ‘ a los
l -deres de la UE a hablar abiertamente de la posible salida de
Grecia de la moneda ?nica.
Parte de ese dinero fue llevado al extranjero y otra parte
se gast ‘, pero una gran proporci ‘n qued ‘ escondida en los
hogares, ya sea en efectivo o convertida en oro.
Si Grecia sale de la zona monetaria com ?n, cualquier dinero
que quede en los bancos griegos probablemente se convertir ¡ en
dracmas y valdr ¡ mucho menos. Euros escondidos en una caja en la
casa seguir -an siendo euros.
“Las personas ya han tomado su dinero del banco. El resto lo
est ¡ haciendo ahora, porque tienen miedo que los echen de la
zona euro”, dijo un oficial de polic -a.
Entre los casos que dijo que hab -a encontrado en la ?ltima
semana destac ‘: un hombre que report ‘ 30.000 euros en efectivo y
oro robados de una sala de almacenamiento ubicada al lado de su
casa y una anciana a la que le robaron 100.000 euros de su
apartamento.
En la casa de esta anciana se encontraron adem ¡s muchos
cartones de leche de larga duraci ‘n y pasta congelada, en caso,
dijo, de que la crisis econ ‘mica provocara escasez de alimentos.
Guardar efectivo es tan antiguo como la propia Grecia. El
interior del pa -s est ¡ lleno de yacimientos arqueol ‘gicos donde
los pobladores de la (c)poca guardaban sus dracmas de plata para
esconderlas de los ej (c)rcitos enemigos. Los museos griegos son
ricos en tesoros cuyos due +/-os nunca reclamaron.
“La pr ¡ctica de ocultar objetos de valor, montos peque +/-os o
m ¡s grandes de monedas, oro, plata o bronce, era muy extendida
en la antig 1/4edad, especialmente en tiempos de guerra, crisis o
dificultad”, dijo George Riginos de la Asociaci ‘n de Arque ‘logos
Griegos.
“A veces el due +/-o se perd -a, y esta es la forma en que nos
han llegado, escondidos en el suelo, en agujeros en la pared”,
cont ‘.
Los futuros arque ‘logos quiz ¡ tropiecen alg ?n d -a con
tesoros enterrados durante la crisis de la zona del euro de
2012. Un banquero cuenta la historia de una familia en la isla
de Rodas que recientemente visit ‘ la sucursal local tratando
desesperadamente de averiguar cu ¡nto dinero su difunto padre
hab -a retirado antes de su muerte.
Por no confiar en el banco, el anciano hab -a sacado sus
ahorros, pero no lleg ‘ a decirle a nadie d ‘nde los hab -a
escondido.
Sus hijos estaban buscando por todas partes, incluso
derribaron los muros de la casa tratando de encontrar el dinero,
hasta ahora sin suerte.
(Reporte adicional de Kyriakidou Dina)
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