* PDVSA no cobr ‘ 43 pct de barriles que produjo en 2011
* Canjes y mercado dom (c)stico afectan sus finanzas
* Cuentas por cobrar subieron 121 pct a 38.759 mln dlr
* Ca -da de precios del crudo crea temores de cara al 2013
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Por Marianna P ¡rraga
CARACAS, 28 mayo (Reuters) – Los engranajes de la petrolera
estatal venezolana PDVSA, la formidable m ¡quina financiera del
Gobierno socialista del presidente Hugo Ch ¡vez, rechinan cada
vez con m ¡s fuerza a medida que aumentan los barriles que deja
de cobrar.
La multiplicaci ‘n de canjes de petr ‘leo por servicios
m (c)dicos, ganado y hasta nuez moscada -eje de acuerdos pol -ticos
que prescinden del pago en efectivo- est ¡ secando la caja de la
mayor firma del pa -s, acosada por un salto en su deuda, atrasos
con proveedores y demoras en sus proyectos productivos.
Y mientras merma la liquidez, se agudizan las presiones
sobre PDVSA para financiar los ambiciosos programas sociales del
Gobierno de cara a las cruciales elecciones de octubre, donde
Ch ¡vez aspira a ser reelecto hasta el 2019.
Seg ?n su ?ltimo balance, en el 2011 PDVSA no recibi ‘ un solo
d ‘lar en efectivo por la venta del 43 por ciento del crudo y los
derivados que produjo, un salto desde el 32 por ciento que
sumaba dos a +/-os atr ¡s, lo que elev ‘ ese registro a m ¡s de un
mill ‘n de barriles diarios (bpd).
En el mismo plazo, las cuentas por cobrar de PDVSA se
dispararon un 121 por ciento, a 38.759 millones de d ‘lares, y
sus compromisos pendientes con proveedores treparon a un r (c)cord
de 12.376 millones al cierre del a +/-o pasado.
Con una deuda que se multiplic ‘ por 12 en los ?ltimos seis
a +/-os, la ca -da reciente del precio del petr ‘leo por la crisis
europea y la desaceleraci ‘n de China, aunadas a la baja
rentabilidad de un mercado dom (c)stico altamente subsidiado,
ens o mbrecen el horizonte de la empresa insignia del chavismo.
El progresivo deterioro de la liquidez le resta margen de
maniobra a la estatal ante la eventual profundizaci ‘n de la baja
de los precios del crudo, dicen analistas, una situaci ‘n que
tambi (c)n pone en jaque a un pa -s que depende del petr ‘leo para
m ¡s del 90 por ciento de sus ingresos por exportaciones.
“El problema no es 2012. Lo dif -cil es 2013. Si el precio
cae por debajo de 90 d ‘lares, la situaci ‘n fiscal para Venezuela
se complica bastante”, dijo Roger Tissot, analista asociado al
Instituto de las Am (c)ricas en California.
Varios especialistas resaltaron los explosivos ingresos que
registr ‘ PDVSA en el 2011 por los mayores precios del petr ‘leo,
que le permitieron mantener a todo vapor sus transferencias al
Estado hasta llegar a la astron ‘mica cifra de 50.000 millones de
d ‘lares.
Pero buena parte de las multimillonarias ventas anotadas en
los balances nunca lleg ‘ a sus arcas.
La oposici ‘n cuestiona los canjes petroleros con Cuba,
Argentina, Uruguay y m ¡s de una docena de pa -ses de la
iniciativa Petrocaribe, se +/-alando que las condiciones de
financiaci ‘n, con un 1 por ciento de inter (c)s anual y dos a +/-os de
gracia para pagar, son extremadamente laxas.
Los pactos tambi (c)n permiten intercambiar el crudo recibido
por bienes y servicios, pero desde el Gobierno niegan que estos
trueques o los crecientes cr (c)ditos que China otorga a cambio de
petr ‘leo est (c)n erosionando el flujo de caja.
“Estamos demostrando ampliamente que es una empresa que
tiene toda la holgura para manejar sus cuentas”, dijo el
ministro de Energ -a y jefe de PDVSA, Rafael Ram -rez, el mes
pasado en defensa del desempe +/-o de la estatal.
“Estamos frente a un plan de inversiones muy agresivo. No
hemos visto a nadie que haya cogido sus maletas y se haya ido.
Puedo tener una deuda financiera de 34.000 millones de d ‘lares y
deberle a contratistas, pero si tengo una cantidad de activos y
tengo un patrimonio como el que estoy mostrando aqu -, no tengo
ning ?n problema”, ag r eg ‘.
Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo y el
petr ‘leo abarca 12 por ciento de su producto interno bruto.
MAS INGRESOS, INVERSION INSUFICIENTE
PDVSA recibi ‘ una bocanada de aire fresco el a +/-o pasado
cuando el petr ‘leo escal ‘ a su mayor promedio hist ‘rico tras la
interrupci ‘n de la extracci ‘n en Libia y los temores por el
impacto sobre el suministro de las revueltas populares en varios
pa -ses productores.
Los ingresos subieron entonces un 31,4 por ciento a 124.754
millones de d ‘lares y sus activos se fortalecieron.
Pero PDVSA -que construye casas y carreteras, sostiene
planes de venta de alimentos y hasta financia equipos de F ‘rmula
1- destin ‘ una sustancial parte de sus ingresos a los programas
sociales de Ch ¡vez, en lugar de aprovechar los ingentes fondos
para acelerar de una vez por todas su bombeo.
Con los aportes al Gobierno como prioridad y una merma
significativa en el cobro de barriles en efectivo, la petrolera
se endeud ‘ en m ¡s de 10.000 millones de d ‘lares con emisiones de
bonos e hizo frecuentes pedidos de auxilio a la banca estatal,
que le transfiri ‘ unos 3.350 millones de d ‘lares.
Al final del a +/-o 2011, los pasivos de PDVSA hab -an crecido
un 41,6 por ciento, por encima de la expansi ‘n de los ingresos.
“La inversi ‘n (en petr ‘leo) fue de s ‘lo 11.000 millones, que
es baja en comparaci ‘n con otras petroleras grandes, mientras la
deuda financiera subi ‘ hasta 47 por ciento del patrimonio, que
es muy alto en comparaci ‘n con ellas”, subray ‘ Oliver Campbell,
ex coordinador de Finanzas de PDVSA.
La petrolera estatal mexicana Pemex, cuyos ingresos se
acercaron a los de PDVSA, invirti ‘ m ¡s de 19.000 millones de
d ‘lares el a +/-o pasado, un 17 por ciento de sus ventas, y l a
br a sile +/-a Petrobras desembols ‘ m ¡s de 42.000 millones en sus
gigantescos pro y ectos de extracci ‘n.
En el caso de PDVSA, sus inversiones representaron apenas un
8,9 por ciento de sus ingresos el a +/-o pasado.
Esa deficiencia tiene su ra -z en la falta de efectivo, lo
que ha motivado a la firma a ejercer una fuerte presi ‘n sobre
sus socios para que sean ellos quienes apalanquen sus proyectos
medulares como los de la vasta Faja del Orinoco, una de las
mayores reservas de crudo del mundo.
Venezuela conf -a en el Orinoco para reanimar su estancado
bombeo de crudo, que espera elevar un 17 por ciento a unos 3,5
millones de bpd al cierre del 2012, bajo un plan extraordinario
al que Ch ¡vez le ha puesto el ojo.
Del dilatado plan de inversi ‘n de 260.000 millones de
d ‘lares hasta el 2018, la mayor -a corresponde a proyectos que
requieren al menos 20.000 millones de d ‘lares cada uno para ver
salir petr ‘leo del subsuelo y que han sufrido escollos en medio
de las crecientes deudas de PDVSA con sus proveedores.
Seis grandes proyectos en el Orinoco en donde participan
firmas como la italiana Eni, la estadounidense Chevron
y la espa +/-ola Repsol no han iniciado producci ‘n
temprana, pese a que se anunci ‘ para el a +/-o pasado.
El proyecto de gas Mariscal Sucre, ideado en la d (c)cada de
1980 y reestructurado por Ch ¡vez en el 2005, reci (c)n planea
extraer a fines del 2012 la primera mol (c)cula de gas.
Seg ?n fuentes consultadas por Reuters, los proveedores de
PDVSA -que abastecen a la petrolera desde taladros hasta
servicios en los yacimientos- han amenazado con paralizar sus
labores o suministros por las demoras en los pagos.
Expertos consideran que Venezuela pudo haber perdido el tren
de los explosivos precios del petr ‘leo.
El temor a una interrupci ‘n de las exportaciones de Ir ¡n, el
segundo mayor productor de la OPEP, por las sanciones a su
programa nuclear llev ‘ los precios del petr ‘leo en marzo a su
mayor nivel en cuatro a +/-os, pero desde entonces el barril ha
ca -do con fuerza y pr ¡cticamente borr ‘ sus ganancias del 2012.
El petr ‘leo venezolano baj ‘ a 101,63 d ‘lares la semana
pasada, un precio que genera dudas sobre el futuro, en especial
porque el panorama no es muy auspicioso con una profundizaci ‘n
de la crisis de deuda en Europa y una desaceleraci ‘n econ ‘mica
en los pa -ses que motorizan la recuperaci ‘n global, como China.
En un sondeo de Reuters publicado este mes, los analistas
bajaron sus previsiones para el precio del crudo Brent en el
2013 y un creciente n ?mero anticip ‘ que promediar ¡ menos de 100
d ‘lares ese a +/-o, frente a los 106 d ‘lares a los que cotiza
actualmente y los 128 d ‘lares de marzo.
Venezuela ha dicho que considera 100 d ‘lares como un precio
justo para el barril petrolero.
CHINA Y MAS ALLA
De una producci ‘n de crudo y l -quidos de gas natural de 3,13
millones de bpd en 2011, PDVSA dej ‘ de cobrar 1,35 millones, en
gran parte debido a pactos como el que tiene con el Banco de
Desarrollo de China, que otorg ‘ a Venezuela unos 32.000 millones
de d ‘lares en cr (c)ditos a cambio de petr ‘leo.
El pa -s de la OPEP tambi (c)n env -a barriles en condiciones muy
favorables a Cuba y a sus socios de Petrocaribe y del Acuerdo
Energ (c)tico de Caracas, un pacto creado por Ch ¡vez en el 2000 del
que actualmente se benefician Bolivia, Paraguay y Uruguay.
KPMG, que audita los resultados de PDVSA, dijo que el valor
de las exportaciones de crudo y productos a China creci ‘ un 260
por ciento a 14.637 millones de d ‘lares entre el 2009 y el 2011.
El Banco de Desarrollo de China (BDC) le presta dinero al
Gobierno venezolano a cambio del crudo que recibe la estatal
China National Petroleum Corporation (CNPC) a un precio fijo.
CNPC abona los barriles al BDC a valor de mercado. Un parte
de ese dinero se usa para pagar los intereses y el servicio de
deuda y la otra -el excedente entre el precio convenido y el
precio real- queda a disposici ‘n de PDVSA, s ‘lo si el Gobierno
autoriza a la petrolera a retirar los fondos.
Documentos oficiales filtrados por la oposici ‘n revelaron
que el mecanismo causa graves problemas de caja a PDVSA,
situaci ‘n que empeorar -a si Venezuela sigue solicitando cr (c)ditos
a ese pa -s, tras la ampliaci ‘n en mayo de la capacidad de
endeudamiento de uno de los fondos a 8.000 millones de d ‘lares.
S ‘lo por el acuerdo con China, la firma estatal dej ‘ de
percibir 12.895 millones de d ‘lares entre el 2010 y el 2011 y de
los excedentes recibidos muy poco qued ‘ en sus manos, pues
Ch ¡vez orden ‘ acometer proyectos no petroleros con el dinero.
En Centroam (c)rica y el Caribe, el panorama no es muy
distinto: Ch ¡vez flexibiliz ‘ en el 2009 los acuerdos de
financiamiento, que ahora permiten que hasta el 70 por ciento de
la factura se pague a largo plazo.
Las naciones beneficiarias, que en algunos casos han
recibido condonaciones de la deuda y en otros refinanciamientos,
tambi (c)n pueden pagar con bienes y servicios, desde ganado hasta
m (c)dicos profesionales, lo que afecta aun m ¡s la caja de PDVSA.
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Pactos petroleros creados por Hugo Ch ¡vez
Para ver un gr ¡fico: http://link.reuters.com/hum48s
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MERCADO INTERNO DEPRIMIDO
La depresi ‘n del mercado interno de combustibles, donde
PDVSA lidia con un subsidio que ha hecho a Venezuela famosa por
tener la gasolina m ¡s barata del mundo, le genera p (c)rdidas a +/-o
tras a +/-o, muchas veces desapercibidas por el alza del petr ‘leo.
Sin recibir ajuste alguno en los ?ltimos 14 a +/-os, el bajo
precio de la gasolina se ha convertido en un s -mbolo para el
pa -s, lo que dificulta cualquier intento de incremento del
Gobierno y de PDVSA por sobrellevar las p (c)rdidas.
Aunque la estatal no especifica en sus reportes la situaci ‘n
de las ventas internas, el precio de un litro de gasolina
equivale a 2 centavos de d ‘lar, lo que permite llenar el tanque
de un carro peque +/-o con menos de un d ‘lar.
Mientras los due +/-os de las gasolineras se quedan con la
totalidad del importe de la gasolina, pues el precio de venta es
inferior a los m ¡rgenes de ganancia que les fij ‘ el Gobierno, el
sector el (c)ctrico, que fue estatizado en el 2007, tampoco paga en
efectivo el suministro de di (c)sel y fuel oil.
Algo similar ocurre con el gas licuado de petr ‘leo, negocio
en que los precios congelados del mercado interno -el cilindro
m ¡s peque +/-o cuesta 86 centavos de d ‘lar- obligan a PDVSA a pagar
el diferencial a distribuidores y expendedores.
As -, PDVSA s ‘lo cobr ‘ una m -nima fracci ‘n de los 646.000 bpd
de combustibles que inyect ‘ el a +/-o pasado al mercado interno.
Esto -que se suma a la creciente provisi ‘n de barriles a
pa -ses amigos como Cuba, China, Siria, Bielorrusia, Ir ¡n,
Uruguay y Argentina bajo convenios pol -ticos y a la alta
exigencia de recursos de Ch ¡vez en medio de su carrera por la
reelecci ‘n- impide ver la luz al final del t ?nel para PDVSA.
“Venezuela podr -a seguir vendiendo reservas a futuro, pero
llega un momento en que se pone en duda la viabilidad del modelo
por m ¡s petr ‘leo que se tenga. Si se utiliza todo lo que se
produce para pagar deuda, ¿Con qu (c) se vive?”, dijo Tissot.
(Editado por Juan Lagorio)




