* Jueces acusan a Mursi de violar su independencia
* Hermanos Musulmanes, opositores llaman a manifestaciones
para el martes
* La polic -a y j ‘venes chocan en Plaza Tahrir
* M ¡xima autoridad judicial dice acci ‘n de Mursi es un
“ataque sin precedentes”
Por Tom Perry
EL CAIRO, 24 nov (Reuters) – El presidente egipcio, Mohamed
Mursi, enfrenta una rebeli ‘n de jueces que lo acusaron el s ¡bado
de expandir sus poderes en desmedro suyo, lo que profundiza una
crisis que ha provocado violencia en las calles y ha expuesto
las profundas divisiones del pa -s.
El Club de Jueces de Egipto, un ‘rgano que representa a los
jueces en todo el pa -s, llam ‘ a una huelga durante una reuni ‘n
interrumpida por gritos exigiendo la “ca -da del r (c)gimen”, la
frase de batalla en el levantamiento que derroc ‘ a Hosni Mubarak
el a +/-o pasado.
Opositores y partidarios de Mursi -que representan la
divisi ‘n entre los recientemente empoderados islamistas y la
oposici ‘n m ¡s secular- han llamado a manifestaciones rivales
para el martes por el decreto del mandatario que ha provocado
preocupaci ‘n en Occidente.
El decreto, emitido el jueves, es parte del esfuerzo del
nuevo Gobierno por consolidarse tras hacer a un lado en agosto a
funcionarios de la era Mubarak. La norma impide que las
decisiones de Gobierno puedan ser revisadas por la justicia
hasta que un nuevo Parlamento sea elegido el a +/-o pr ‘ximo.
Tambi (c)n protege a la asamblea dominada por islamistas y que
redacta la nueva Constituci ‘n de Egipto de una serie de desaf -os
legales que han amenazado al ‘rgano con la disoluci ‘n y ofrece
la misma protecci ‘n a la C ¡mara Alta del Parlamento, controlada
igualmente por islamistas.
El Consejo Judicial Supremo, la m ¡xima autoridad judicial de
Egipto, dijo que el decreto de Mursi es un “ataque sin
precedentes” a la independencia judicial, seg ?n inform ‘ la
agencia noticias estatal. El Club de Jueces, que se reuni ‘ en El
Cairo, llam ‘ a Mursi a anularlo.
Esa exigencia tambi (c)n fue formulada por el prominente l -der
de la oposici ‘n Mohamed ElBaradei, quien dijo que “no existe
espacio para el di ¡logo cuando un dictador impone las medidas
m ¡s opresivas y repugnantes y entonces dice ‘dividamos la
diferencia'”.
“Estoy esperando para ver, ojal ¡ pronto, una declaraci ‘n muy
en (c)rgica de condena por parte de Estados Unidos, Europa y de
todos a los que realmente les importa la dignidad humana”,
agreg ‘ ElBaradei en una entrevista con Reuters y Associated
Press.
M ¡s de 300 personas resultaron heridas el viernes en actos
de violencia durante protestas contra el decreto. Se registraron
ataques contra al menos tres oficinas de los Hermanos
Musulmanes, el movimiento que llev ‘ a Mursi al poder.
POLARIZACION
Partidos pol -ticos liberales, de izquierda y socialistas
llamaron a una gran protesta para el martes para forzar a Mursi
a dejar sin efecto un decreto que, dicen, ha expuesto los
impulsos autocr ¡ticos de un hombre que una vez fue encarcelado
por Mubarak.
En una se +/-al de polarizaci ‘n en el pa -s, los Hermanos
Musulmanes convoc ‘ a su propia manifestaci ‘n ese mismo d -a para
expresar apoyo al decreto del presidente.
Mursi tambi (c)n se asign ‘ la nueva autoridad de despedir al
fiscal general -un funcionario de la era de Mubarak- y designar
a otro. El fiscal exonerado, Abdel Maguid Mahmoud, fue recibido
como h (c)roe por varios miles de jueces que asistieron el s ¡bado a
una sesi ‘n en el Club de Jueces de Egipto, en El Cairo.
El jefe de la entidad, Ahmed al-Zind, present ‘ a Mahmoud con
su antiguo t -tulo, en un abierto desaf -o al decreto de Mursi.
El Gobierno de Mursi ha defendido el decreto diciendo que
busca acelerar la transici ‘n pol -tica desde la administraci ‘n de
Mubarak a un nuevo sistema de Gobierno democr ¡tico.
Analistas afirman que refleja las sospechas de los Hermanos
Musulmanes hacia sectores del poder judicial que no han sido
reformados desde los d -as de Mubarak.
“Apunta a marginar a los enemigos de Mursi en el poder
judicial y en ?ltimo t (c)rmino a imponer y evitar cualquier
desaf -o legal a la Constituci ‘n”, coment ‘ Elijah Zarwan, miembro
del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.
Tras el d -a de furia en El Cairo, Alejandr -a, Port Said y
Suez, a ?n pod -a sentirse el olor a gas lacrim ‘geno en la plaza,
el coraz ‘n de la revuelta que el a +/-o pasado tumb ‘ a Hosni
Mubarak.
J ‘venes se enfrentaron espor ¡dicamente con la polic -a cerca
de la plaza, donde activistas acamparon por segundo d -a
consecutivo el s ¡bado y colocaron barricadas hechizas para
mantener alejado el tr ¡nsito vehicular.
Al-Masry Al-Youm, uno de los peri ‘dicos m ¡s le -dos de
Egipto, calific ‘ las protestas del viernes como “La Intifada del
23 de noviembre”, usando la palabra en ¡rabe para
“levantamiento”.
No obstante, el diario Libertad y Justicia, controlado por
el partido pol -tico de los Hermanos Musulmanes, public ‘ que “El
pueblo apoya las decisiones del presidente”.
Los grupos islamistas ultraortodoxos salaf -es que han
buscado una aplicaci ‘n m ¡s r -gida de la ley isl ¡mica en la nueva
Constituci ‘n han respaldado el decreto.
El Partido Nour, que es uno de ellos, manifest ‘ su respaldo
al decreto de Mursi. Al-Gama’a al-Islamiya, que protagoniz ‘ una
lucha armada contra el Estado en la d (c)cada de 1990, dijo que el
decreto salvar -a a la revoluci ‘n de lo que describi ‘ como
remanentes del r (c)gimen de Mubarak.
El decreto de Mursi ha sito criticado por pa -ses
occidentales que esta semana lo llenaron de elogios por su rol
en la mediaci ‘n de un fin a ocho d -as de guerra entre Israel y
los palestinos.
“Las decisiones y declaraciones anunciadas el 22 de
noviembre plantean preocupaciones para muchos egipcios y para la
comunidad internacional”, coment ‘ la portavoz del Departamento
de Estado de Estados Unidos, Victoria Nuland.
La Uni ‘n Europea llam ‘ a Mursi a respetar al proceso
democr ¡tico.
(Reporte adicional de Omar Fahmy, Marwa Awad, Edmund Blair y
Shaimaa Fayed y Reuters TV. Editado en Espa +/-ol por C (c)sar
Illiano/Patricio Abusleme)




