(Reenv -a por error de tipeo en el t -tulo)
* Bailarina dice que fue presionada para declarar contra
Berlusconi
* El Mahroug admite que minti ‘ sobre ser sobrina de Mubarak
* Berlusconi intenta sacar el juicio de Mil ¡n, alegando
parcialidad
* La siguiente audiencia se fija para el 22 de abril
Por Manuela D’Alessandro
MIL N, 4 abr (Reuters) – La bailarina protagonista del
juicio por esc ¡ndalo sexual contra el ex primer ministro
italiano Silvio Berlusconi llev ‘ a cabo una dram ¡tica protesta
afuera del tribunal el jueves, afirmando que hab -a sido
injustamente presionada dentro de una campa +/-a contra el magnate
de los medios.
La emotiva y a veces contradictoria declaraci ‘n de Karima El
Mahroug en defensa de Berlusconi se produce tras una protesta de
los parlamentarios de su partido de centroderecha en las puertas
del tribunal el mes pasado y cuando el magnate de los medios
intenta que el juicio no sea en Mil ¡n.
Los cargos contra Berlusconi, que (c)l niega, incluyen haber
pagado a cambio de sexo con El Mahroug, m ¡s conocida por su
nombre art -stico de “Ruby rompecorazones”, cuando ella era
menor.
Ella siempre ha negado ser prostituta o haber tenido sexo
con el multimillonario de 76 a +/-os durante las fiestas ahora
famosas del “bunga bunga” en su casa de las afueras de Mil ¡n,
donde numerosos testigos dijeron que ella acud -a regularmente.
Con una gran pancarta en la que se le -a “El caso Ruby: ¿ya
no les interesa la verdad?”, la joven dijo que hab -a sido
utilizada dentro de una campa +/-a deliberada contra Berlusconi por
parte de magistrados y de la prensa.
“Hoy me doy cuenta de que hay una guerra contra (c)l de la que
no me siento parte, pero que me ha arrastrado y me hace da +/-o”,
dijo, leyendo un comunicado preparado. “No quiero ser v -ctima de
esta situaci ‘n”, agreg ‘.
El Mahroug pidi ‘ testificar en una audiencia abierta pero no
quiso explicar a los periodistas por qu (c) hab -a evitado
comparecer en citaciones previas. En diciembre pasado, no acudi ‘
al tribunal, apareciendo despu (c)s en M (c)xico, donde dijo que
estaba de vacaciones.
El juicio ha sido suspendido mientras los jueces estudian la
solicitud de Berlusconi de sacar el caso de Mil ¡n, donde afirma
que los magistrados quieren vengarse de (c)l. La pr ‘xima audiencia
tiene previsto celebrarse el 22 de abril.
“ME SENT USADA”
Berlusconi tambi (c)n ha apelado una condena de cuatro a +/-os por
fraude fiscal, y sus problemas legales complican a ?n m ¡s el
estancamiento pol -tico surgido a ra -z de que las elecciones de
febrero no arrojaran ning ?n partido capaz de formar gobierno.
El Mahroug, con la voz quebrada en algunos momentos, dijo
que hab -a sido p ?blicamente humillada al ser calificada de
prostituta y dijo que los investigadores hab -an explotado su
vulnerabilidad para atacar a Berlusconi, l -der del principal
partido del centroderecha de Italia.
A +/-adi ‘ que se enfrent ‘ a una “aut (c)ntica tortura psicol ‘gica”
de los magistrados una vez que se dieron cuenta de que no
proporcionar -a pruebas contra Berlusconi.
“Me sent – usada por parte de la prensa y los jueces que
ten -an un objetivo com ?n, da +/-ar a personas que me hab -an
ayudado”, dijo.
“Mi sufrimiento es tambi (c)n culpa de esos jueces que me
describieron como prostituta aunque yo negu (c) siempre haber
tenido relaciones sexuales por dinero y sobre todo haberlas
tenido con Silvio Berlusconi”, indic ‘.
Adem ¡s del cargo de pagar a cambio de sexo con una menor,
Berlusconi est ¡ acusado de abusar de su poder al hacer que El
Mahroug fuera liberada en el 2010 cuando ella fue detenida por
un delito de robo no relacionado.
Los fiscales dicen que Berlusconi pidi ‘ a la polic -a que la
pusiera en libertad porque era sobrina del ex presidente egipcio
Hosni Mubarak.
Sin embargo, El Mahroug admiti ‘ que lo invent ‘, afirmando
que cre ‘ una “vida paralela” en su intento de imaginar una vida
diferente al ambiente de pobreza en el que creci ‘.
“Lamento haber dicho estas mentiras a Silvio Berlusconi, que
estoy segura de que hoy estar -a dispuesto a ayudarme incluso
aunque yo hubiera dicho la verdad”, dijo.
(Reporte de Manuela D’Alessandro; Traducido por Inmaculada Sanz
en la Redacci ‘n de Madrid; Editado por Lucila Sigal)




