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Por Luis Jaime Acosta

BOGOTA, 14 mayo (Reuters) – El Gobierno de Colombia dijo el

martes que descubri ‘ un plan para asesinar a dos investigadores

y un periodista por lo que aument ‘ su protecci ‘n, en la m ¡s

reciente amenaza a la prensa en un pa -s asolado por la

violencia.

El plan contra los analistas de la Corporaci ‘n Nuevo Arco

Iris, Le ‘n Valencia y Ariel Avila, as – como el periodista

Gonzalo Guill (c)n, se conoci ‘ dos semanas despu (c)s de un fallido

ataque a bala contra el jefe de investigaciones de la revista

Semana, Ricardo Calder ‘n, y de amenazas contra ocho reporteros

de la ciudad de Valledupar, en el norte del pa -s.

“No permitiremos que estos planes se concreten”, dijo el

director de la Unidad Nacional de Protecci ‘n, Andr (c)s Villamizar,

quien agreg ‘ que se detect ‘ la presencia en Bogot ¡ de un

pistolero para ejecutar los asesinatos.

Valencia, Avila y Guill (c)n, un periodista independiente,

cuentan con protecci ‘n de la dependencia gubernamental adscrita

al Ministerio del Interior.

“Sin duda que tenemos temor porque la gente que est ¡

involucrada en esto es muy poderosa y no tiene barreras, han

hecho mucho da +/-o y est ¡n acusadas de muchas cosas”, dijo

Valencia a Reuters en una conversaci ‘n telef ‘nica al anunciar

que continuar ¡ con sus labores de investigaci ‘n.

Valencia y Avila publicaron un informe sobre los nexos de

decenas de pol -ticos con mafias de grupos armados ilegales,

algunos de los cuales resultaron elegidos alcaldes o

gobernadores en las elecciones del 2011.

“Esto (el plan) viene de sectores paramilitares vinculados

con la pol -tica”, sostuvo Valencia, un antiguo miembro de la

guerrilla del Ej (c)rcito de Liberaci ‘n Nacional (ELN) que se

desmoviliz ‘ en la d (c)cada de 1990 y quien ha ganado notoriedad

como analista y columnista con sus investigaciones.

Los periodistas en Colombia han sido durante mucho tiempo

objetivo de narcotraficantes, de la guerrilla izquierdista, de

paramilitares de ultraderecha, de bandas criminales y de

pol -ticos corruptos que han buscado silenciar sus denuncias.

Hace dos semanas Calder ‘n sali ‘ ileso a un ataque cuando

desconocidos dispararon contra su autom ‘vil en una carretera del

centro del pa -s, un hecho que las autoridades vincularon a

denuncias del periodista sobre irregularidades en una prisi ‘n

militar.

Ocho periodistas de la ciudad de Valledupar, la capital del

departamento del Cesar, recibieron la semana pasada amenazas en

un panfleto de un grupo armado que dijo oponerse a una

restituci ‘n de tierras a campesinos desplazados por

paramilitares y la guerrilla.

(Reporte de Luis Jaime Acosta; Editado por Javier L ‘pez de

L (c)rida)