Por Noah Browning y Nidal al-Mughrabi
BRUQEEN, Cisjordania/GAZA, 14 ago (Reuters) – Al volver a
casa 24 a +/-os despu (c)s de apu +/-alar y matar a un colono israel – en
las rocosas colinas de su pueblo, el prisionero palestino
liberado Mustafa al-Haj se perdi ‘ los hitos de una generaci ‘n.
Al-Haj fue uno de los 26 palestinos liberados por Israel en
las primeras horas del mi (c)rcoles, pese a las protestas de las
familias de sus v -ctimas, como un gesto de buena voluntad para
allanar el camino en las renovadas negociaciones de paz mediadas
por Estados Unidos, en Jerusal (c)n.
Once de los hombres regresaron a su hogar en la ocupada
Cisjordania, mientras que otros 15 volvieron a la Franja de
Gaza. La mayor -a pas ‘ dos d (c)cadas detr ¡s de las rejas y ahora
deben enfrentar una juventud perdida, familias transformadas y
un desafiante nuevo paisaje.
“Me siento como si estuviera en un nuevo mundo”, dijo al-Haj
a Reuters.
“La casa en la que crec – ha cambiado. Era el hermano menor,
pero ahora ellos tienen hijos que son m ¡s altos que yo, alabado
sea Dios! El vecindario ha cambiado, una nueva generaci ‘n naci ‘
y otra muri ‘. Es extra +/-o”, agreg ‘.
Considerados en Israel como terroristas, los prisioneros
fueron recibidos como h (c)roes en Cisjordania por parte del
Gobierno palestino -que no exist -a cuando muchos de ellos fueron
encarcelados- y de familiares, muchos de los cuales no pudieron
verlos durante su tiempo en prisi ‘n.
“Nos doli ‘ que yo me cas (c) y tuve hijos y (c)l no estaba.
Tenemos que casarlo, conseguirle un trabajo”, dijo Fareh,
hermano de al-Haj, en la casa familiar.
El dinero no ser ¡ una preocupaci ‘n inmediata ya que la
Autoridad Palestina paga a los prisioneros liberados,
encarcelados por mucho tiempo, un promedio de 1.120 d ‘lares por
mes, por considerarlos como soldados que vuelven del servicio.
En el 2005, Israel abandon ‘ la Franja de Gaza y le cedi ‘ el
control a los palestinos. Dos a +/-os despu (c)s, una breve guerra
civil dividi ‘ a los palestinos entre Hamas en Gaza, que se niega
a renunciar a la violencia, y el partido secular del presidente
Mahmoud Abbas en Cisjordania, que apoya las negociaciones de
paz.
La mayor -a de los prisioneros liberados el mi (c)rcoles eran
partidarios de Fatah, ansiosos por ver un futuro mejor.
“Mi manera de pensar ha cambiado. Quiero la paz, quiero
avanzar y no dar un paso atr ¡s”, dijo Mikdad Abdel Salah, de 47
a +/-os, quien fue sentenciado a cadena perpetua en 1993 por el
asesinato de Israel Tenenbaum, un guardia de hotel cerca de Tel
Aviv.
(Reporte adicional de Ali Sawafta en Ramallah, traducido al
espa +/-ol por Patricia Avila)




