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Por Matt Spetalnick y Jeff Mason

WASHINGTON (Reuters) – El presidente Barack Obama prometi ‘ el mi (c)rcoles que el Gobierno sirio enfrentar -a las “consecuencias internacionales” por el letal ataque con armas qu -micas de la semana pasada, pero aclar ‘ que cualquier respuesta militar ser -a limitada para evitar arrastrar a Estados Unidos a otra guerra en Oriente Medio.

Fundamentando la necesidad de una acciones en los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos en lugar de razones humanitarias, Obama defendi ‘ su posici ‘n ante un p ?blico estadounidense cansado de la guerra en una situaci ‘n en la que parece casi seguro que se usar ¡ la fuerza contra Siria, donde el mandatario se ha mostrado reacio a intervenir por largo tiempo.

Si bien dijo que (c)l y los l -deres aliados a ?n no han tomado una decisi ‘n sobre una ofensiva militar contra las fuerzas leales al presidente sirio, Bashar al-Assad, dej ‘ pocas dudas de que la discusi ‘n no es sobre si atacar o no, sino sobre cu ¡ndo hacerlo.

“Hemos concluido que el gobierno sirio de hecho realiz ‘ esto, y si eso es as -, entonces debe haber consecuencias internacionales”, dijo Obama en el programa “PBS Newshour” en una entrevista transmitida por televisi ‘n.

Hay crecientes se +/-ales, sin embargo, de que el plazo para lanzar un ataque militar contra Siria no s ‘lo ser -a complicado por la continua presencia de los inspectores de armas de la ONU en el pa -s, sino por los esfuerzos del Gobierno de Obama por coordinar con sus aliados internacionales y las crecientes demandas de consultas con los legisladores de Estados Unidos.

Adem ¡s de eso, Reino Unido -un actor clave en cualquier ataque a (c)reo contra Siria- cambi ‘ su postura el mi (c)rcoles, diciendo que el Consejo de Seguridad de la ONU deber -a ver los hallazgos de los inspectores de armas antes de que se adopte cualquier medida militar y que el Parlamento brit ¡nico deber -a votar dos veces sobre el tema.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, pa -s que tiene derecho a veto en el Consejo de Seguridad, inst ‘ a la moderaci ‘n ante las crecientes tensiones sobre Siria, al decir que cualquier intervenci ‘n militar extranjera en medio de la crisis solo empeorar -a la agitaci ‘n en Oriente Medio.

“Una resoluci ‘n pol -tica es la ?nica salida para el problema sirio”, dijo Wang Yi, en un comunicado en la p ¡gina de internet del Ministerio. “China llama a todas las partes a actuar con moderaci ‘n y mantener la calma”, agreg ‘.

Por su parte, Obama insisti ‘ en que si bien el Gobierno de Assad debe ser castigado, (c)l pretende evitar que se repitan los errores de Washington en la guerra en Irak.

“No tengo inter (c)s en un conflicto sin un final claro en Siria, pero tenemos que asegurarnos de que cuando los pa -ses rompen las normas internacionales sobre armas, como las armas qu -micas que pueden amenazarnos, ser ¡n hechos responsables”, dijo Obama.

Fue la m ¡s clara justificaci ‘n de Obama para una dura respuesta contra Assad, quien ha sido acusado de cruzar el “l -mite” con el uso de armas qu -micas a gran escala que Obama estableci ‘ hace poco m ¡s de un a +/-o. Cientos de personas murieron en un ataque con gas venenoso en un suburbio de Damasco el mi (c)rcoles pasado.

SIRIOS SE PREPARAN PARA EL ATAQUE

Los habitantes de Damasco almacenaban suministros y algunos abandonaban las casas cercanas a posibles objetivos, mientras funcionarios estadounidenses bosquejaban los planes de ataques a (c)reos sobre Siria que podr -an durar d -as.

Los expertos en armas qu -micas de Naciones Unidas realizaron su segunda visita a suburbios de la ciudad controlados por rebeldes para tomar muestras que determinen qu (c) y qui (c)n caus ‘ un aparente ataque con gas venenoso que caus ‘ la muerte de cientos de civiles hace una semana.

Pero mientras el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, apelaba a la unidad de las potencias mundiales y ped -a m ¡s tiempo para que los inspectores terminen su trabajo, Washington y sus aliados europeos dijeron que han tomado una decisi ‘n y que el presidente Bashar al-Assad debe ser castigado por usar armas prohibidas contra su pueblo.

El Gobierno sirio, apoyado sobre todo por Rusia -su principal proveedor de armas- protest ‘. Culp ‘ a “terroristas” rebeldes de liberar las toxinas con la ayuda de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, y advirti ‘ que ser -a un “cementerio para los invasores”.

Funcionarios sirios dicen que Occidente le est ¡ haciendo el juego a sus enemigos de Al Qaeda. La presencia de milicianos islamistas ha disuadido a las potencias occidentales de armar a los enemigos de Assad, pero dicen que debe actuar ahora para frenar el uso de gas venenoso.

Reino Unido presion ‘ a los otros cuatro miembros con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU en una reuni ‘n en Nueva York para que autoricen una acci ‘n militar contra al-Assad para proteger a civiles sirios, una iniciativa que seguramente ser ¡ bloqueada por Rusia y probablemente por China.

Estados Unidos y sus aliados dicen que el veto de la ONU no los detendr ¡. Diplom ¡ticos extranjeros calificaron a la propuesta de resoluci ‘n una maniobra para aislar a Mosc ? y formar una coalici ‘n que apoye los ataques a (c)reos.

Estados ¡rabes, la OTAN y Turqu -a tambi (c)n condenaron a al-Assad.

Pero el primer ministro brit ¡nico, David Cameron, se vio obligado el mi (c)rcoles a postergar su cronograma despu (c)s de que enfrent ‘ duras presiones en su pa -s y el exterior, y no estaba claro c ‘mo eso podr -a afectar cualquier plan de ataque en Siria.

Un d -a despu (c)s de que llam ‘ al Parlamento brit ¡nico para que vote sobre c ‘mo responder al supuesto uso de armas qu -micas por parte de Siria, Cameron fue emboscado cuando el opositor Partido Laborista dijo que quiere una mayor supervisi ‘n parlamentaria y legisladores rebeldes de su partido Conservador dijeron que se opondr -an a su propuesta.

(Reporte adicional de Oliver Holmes, Erika Solomon, William Maclean y Mariam Karouny en Beirut, Guy Faulconbridge y Andrew Osborn en Londres, Steve Gutterman en Mosc ?, Tom Miles y Stephanie Nebehay en Ginebra, Yeganeh Torbati y Yara Bayoumy en Dubai, Anthony Deutsch y Thomas Escritt en La Haya, Ben Blanchard en Pek -n, Arshad Mohammed, Mark Hosenball, Matt Spetalnick, Patricia Zengerle y Phil Stewart en Washington; Escrito por Alastair Macdonald; Editado en Espa +/-ol por Ricardo Figueroa)