* Washington quiere que Siria presente plan concreto.
* “Esto no es un juego”, dice Kerry
* Siria era uno de siete pa -ses fuera de tratado contra
armas qu -micas
(Actualiza con reuni ‘n Rusia-EEUU, detalles plan de Siria)
Por Warren Strobel y Louis Charbonneau
GINEBRA/NACIONES UNIDAS, 12 sep (Reuters) – Estados Unidos y
Rusia comenzaron el jueves las negociaciones sobre el plan ruso
para que Siria entregue sus armas qu -micas, mientras que Damasco
solicit ‘ formalmente unirse a la convenci ‘n que proh -be el uso
de ese armamento.
Pero el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry,
remarc ‘ que todav -a podr -a ser necesario el uso de la fuerza si
la diplomacia falla.
“Esto no es un juego”, dijo Kerry en una aparici ‘n junto al
ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, tras el
inicio de las conversaciones en Ginebra que buscan asegurar la
entrega de las armas qu -micas sirias a la comunidad
internacional.
Las conversaciones son parte de un intento diplom ¡tico que
hizo que el presidente Barack Obama pusiera en suspenso sus
planes de atacar Siria en respuesta al uso de armas qu -micas
contra civiles cerca de Damasco el 21 de agosto.
Washington acusa al Gobierno del presidente Bashar al-Assad
por un ataque con gas venenoso que caus ‘ la muerte de 1.400
personas en suburbios de Damasco dos semanas atr ¡s.
La ONU dijo el jueves que hab -a recibido un documento de
Siria para unirse a la Prohibici ‘n de Armas Qu -micas (OPAQ),
algo que Assad hab -a prometido como parte de un acuerdo para
evitar ataques a (c)reos de Estados Unidos.
La decisi ‘n terminar -a con el estatus de Siria como uno de
los siete pa -ses fuera de la convenci ‘n internacional que veta
el almacenamiento de armas qu -micas. Entre otros pa -ses que no
han firmado el tratado se encuentran Egipto, Israel y Corea del
Norte.
Washington advirti ‘ de inmediato a Siria a no llevar
adelante t ¡cticas dilatorias. En una entrevista con la
televisi ‘n rusa, Assad dijo el jueves que su pa -s entregar -a su
arsenal si Estados Unidos dejaba de lado las amenazas.
Kerry sostuvo que cualquier acuerdo debe ser “verificable,
cre -ble e implementado a tiempo”. “Adem ¡s, debe haber
consecuencias si no se produce”, agreg ‘.
Rusia ha sido el mayor respaldo para Assad durante la guerra
civil que comenz ‘ en 2011 y dej ‘ m ¡s de 100.000 muertos,
enviando armas y -junto a China- bloqueando resoluciones del
Consejo de Seguridad contra el pa -s de Oriente Medio.
Siria acord ‘ la propuesta rusa para entregar su arsenal.
“Legalmente hablando Siria se ha convertido, desde hoy, en
miembro pleno de la convenci ‘n (contra las armas qu -micas)”,
dijo a periodistas el enviado Bashar Ja’afari en Nueva York tras
entregar documentos relevantes a la ONU.
Sin embargo, varios diplom ¡ticos y funcionarios de la ONU
dijeron a Reuters, bajo condici ‘n de anonimato, que no estaba
claro que Siria hubiese cumplido con todas las condiciones
legales para acceder al tratado.
“Creo que hay algunos pasos m ¡s que deben tomar (antes de
que Siria sea miembro), por eso es que est ¡n estudiando el
documento”, se +/-al ‘ un funcionario de la ONU.
En la entrevista, Assad dijo que Siria dar -a datos de su
arsenal qu -mico en 30 d -as, pr ¡ctica com ?n bajo el tratado.
Pero Kerry se mostr ‘ esc (c)ptico. “Para nosotros, las palabras
del r (c)gimen sirio no son suficientes”.
La OPAQ, que cuenta con 189 miembros, es la organizaci ‘n
internacional responsable de implementar el tratado, que
documenta los arsenales de gas venenoso y supervisa su
destrucci ‘n.
Damasco es signatario de otras convenciones de Ginebra que
han vetado el uso de armas qu -micas durante tiempos de guerra
por casi un siglo, pero antes de esta semana nunca se le hab -a
pedido revelar si las pose -a.
Pa -ses occidentales creen que tiene grandes arsenales de gas
venenoso, entre ellos los agentes nerviosos que habr -an sido
usados en los ataques del 21 de agosto.
DETALLES DEL PLAN
Una versi ‘n del plan ruso difundida por el diario Kommersant
describi ‘ cuatro etapas: Siria se unir -a al organismo mundial
que regula la prohibici ‘n de armas qu -micas, declarar -a sus
sitios de producci ‘n y almacenamiento, invitar -a a inspectores y
decidir -a con ellos c ‘mo y qui (c)n destruir -a las reservas.
Mientras la diplomacia se activaba en Suiza, en territorio
sirio la guerra civil no daba tregua.
Activistas dijeron que aviones de guerra bombardearon uno de
los principales hospitales en un territorio bajo control rebelde
en el norte del pa -s, causando la muerte de 11 civiles,
incluidos dos m (c)dicos.
Los rebeldes se +/-alaron que el estancamiento del plan
estadounidense de atacar -y el giro diplom ¡tico desde el reclamo
a Assad para que abandone el poder hacia un objetivo m ¡s d (c)bil
relacionado con la entrega de las armas qu -micas- envalenton ‘ a
las fuerzas oficiales y las coloc ‘ en posici ‘n ofensiva.
Los opositores a Assad tambi (c)n est ¡n acusados de cometer
atrocidades.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijo el jueves que
rebeldes islamistas sun -es hab -an matado a 22 miembros de la
secta minoritaria alauita a la que pertenece Assad en una
masacre en una localidad al este de la ciudad central de Homs.
Un informe de una comisi ‘n de la ONU que revis ‘ lo sucedido
en los ?ltimos meses document ‘ casi una decena de matanzas
masivas, atribuyendo todas excepto una a las fuerzas de Assad,
incluidas dos masacres en mayo que dejaron hasta 450 civiles
muertos.
El presidente ruso, Vladimir Putin, generalmente considerado
un villano por Occidente por proveer armas a Assad y bloquear
los esfuerzos del Consejo de Seguridad de la ONU para sancionar
al mandatario sirio, argument ‘ en contra de los ataques
militares en un escrito publicado en New York Times.
Putin se +/-al ‘ que la intervenci ‘n contra Assad alentar -a m ¡s
a los combatientes de Al Qaeda que se encuentran entre los
enemigos del l -der sirio.
Hay “pocos campeones de la democracia” en Siria, “pero hay
m ¡s que suficientes combatientes de Al Qaeda y extremistas de
todo tipo luchando contra el Gobierno” de Assad, escribi ‘ Putin.
La intervenci ‘n estadounidense “aumentar -a la violencia y
desatar -a una nueva ola de terrorismo”, argument ‘.
(Escrito por Peter Graff; Editado en espa +/-ol por Ana Laura
Mitidieri y Javier Leira)




