Por Mike Collett-White
SOCHI, Rusia (Reuters) – Los Juegos Ol -mpicos de Invierno arrancaron oficialmente el viernes en el centro tur -stico de Sochi, con un gran despliegue de fuegos artificiales y una grandiosa ceremonia de apertura con la que el presidente ruso Vladimir Putin esperaba despejar los temores de atentados y una disputa sobre derechos de los gays.
Putin ha apostado su reputaci ‘n en la organizaci ‘n de unos Juegos seguros y exitosos en la localidad de Sochi, ubicada a orillas del Mar Negro, donde un espect ¡culo colorido y por momentos desordenado ante 40.000 espectadores en el nuevo Estadio Ol -mpico Fisht marc ‘ el inicio del programa deportivo.
“Declaro inaugurados los vigesimosegundos Juegos Ol -mpicos de Invierno”, dijo Putin, lanzando el evento cuyos preparativos supervis ‘ personalmente para mejorar la imagen de Rusia, y la suya propia, en el mundo.
El inicio de la ceremonia se vio perturbado por un inc ‘modo problema t (c)cnico, cuando uno de los cinco anillos ol -mpicos suspendidos del techo del estadio no lograron desdoblarse, por lo que no pudieron ser iluminados por los fuegos artificiales y la secuencia tuvo que ser abandonada.
Pero el espect ¡culo sigui ‘ sin interrupciones, y el cosmonauta Sergei Krikalev, el hombre que ha pasado m ¡s d -as que nadie en el espacio, elev ‘ la bandera rusa mientras los int (c)rpretes vestidos con luces blancas, rojas y azules formaron una bandera.
El show incluy ‘ espectaculares bailes y figuras que llevaron a los espectadores a trav (c)s de la historia rusa. Los fuegos artificiales iluminaron el cielo sobre el parque ol -mpico cuando la ceremonia lleg ‘ a su fin tras un marcado acento en la rica herencia de la m ?sica, la literatura y la danza rusa.
Mientras la ceremonia se desarrollaba, un incidente en Turqu -a puso de manifiesto los temores por la seguridad, cuando un hombre supuestamente intent ‘ secuestrar un avi ‘n que viajaba desde Ucrania. Las circunstancias del hecho no estaban claras.
El hecho se produjo un d -a despu (c)s de que la Administraci ‘n de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en ingl (c)s) de Estados Unidos prohibiera temporalmente que los pasajeros lleven en su equipaje de mano l -quidos, aerosoles, gel y polvos en los vuelos hacia y desde Rusia.
“ANILLO DE ACERO”
Alrededor de 37.000 agentes de seguridad destinados al evento est ¡n en alerta m ¡xima tras las amenazas de grupos de militantes isl ¡micos de la regi ‘n del C ¡ucaso Norte, cercana a la cita deportiva que se desarrollar ¡ hasta el 23 febrero y que tuvo un costo estimado de 50.000 millones de d ‘lares.
Guerrillas separatistas que buscan un estado isl ¡mico independiente en Chechenia y las regiones vecinas del sur de Rusia han prometido interrumpir los Juegos, ya que dicen que se llevar ¡n a cabo en tierras confiscadas a las tribus del C ¡ucaso en el siglo XIX.
A pesar del “anillo de acero” impuesto por las autoridades en los alrededores de las sedes, las fuerzas rusas temen que una mujer sospechosa de planear un atentado suicida podr -a haber superado las barreras de seguridad.
Analistas de seguridad creen que un ataque en Rusia es m ¡s probable en otro lugar para humillar a Putin, quien lanz ‘ una guerra para aplastar una rebeli ‘n chechena en 1999.
Dos atentados suicidas provocaron la muerte de al menos 34 personas en diciembre en Volgogrado, una ciudad ubicada a 700 kil ‘metros al noreste de Sochi.
El alcalde de Mosc ?, Sergei Sobyanin, llam ‘ el viernes a trav (c)s de Twitter a que las personas de la capital rusa est (c)n “especialmente atentas y cuidadosas en el metro, en el transporte terrestre, en estaciones de tren, etc.” ante el inicio de los Juegos.
POLEMICA POR DERECHOS
Los l -deres de China, Jap ‘n y otros 40 pa -ses se unieron a Putin en un acto de apoyo, pese a las protestas internacionales por la ley rusa de “propaganda gay” aprobada el a +/-o pasado, que seg ?n los cr -ticos restringe los derechos de los homosexuales.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama; el mandatario franc (c)s, Francois Hollande; el primer ministro brit ¡nico, David Cameron, y el presidente alem ¡n, Joachim Gauck, no asistieron a los Juegos, en un claro gesto de desaire hacia el l -der ruso. La delegaci ‘n estadounidense, adem ¡s, incluye representantes abiertamente homosexuales.
Rusia, que alberga por primera vez unos Juegos de Invierno, ha recibido presi ‘n internacional desde que aprob ‘ una ley que los cr -ticos dicen que restringe los derechos de los homosexuales y los discrimina.
Putin ha defendido la ley diciendo que protege a los menores y dijo que los homosexuales no ser -an discriminados en Sochi.
En su discurso en la ceremonia, el presidente del Comit (c) Ol -mpico Internacional, Thomas Bach, pidi ‘ por unos Juegos inclusivos.
“S -, es posible, incluso como competidores, vivir juntos bajo un mismo techo en armon -a, con tolerancia y sin ninguna forma de discriminaci ‘n por cualquier motivo”, sostuvo Bach.
Mientras Bach hablaba, activistas por los derechos de los homosexuales dijeron que la polic -a rusa detuvo a 14 manifestantes que intentaron protestar en la Plaza Roja de Mosc ? y en San Petersburgo.
En tanto, Google coloc ‘ una versi ‘n arco -ris de su logo en su p ¡gina de b ?squedas, aumentando la presi ‘n sobre Putin por la ley de “propaganda gay”.
A pesar de las quejas por la baja calidad del alojamiento y la fuerte seguridad, el ¡nimo de los competidores y los organizadores era optimista tras varias pruebas de clasificaci ‘n en Sochi y en la monta +/-a, 40 kil ‘metros al noreste.
“Las facilidades que se les han dado a los deportistas son asombrosas”, dijo el presidente del Comit (c) Ol -mpico Franc (c)s Denis Masseglia en un d -a claro y fresco.
Los organizadores y muchos deportistas esperan que la atenci ‘n est (c) puesta en las pistas de hielo y nieve cuando los Juegos est (c)n en pleno desarrollo el fin de semana.
Rusia, tradicional potencia en deportes de invierno, gan ‘ s ‘lo tres medallas hace cuatro a +/-os, frente a las 14 de Canad ¡, y espera hacer grandes avances en casa.
(Reporte adicional de Timothy Heritage, Alissa de Carbonnel y Keith Weir en Sochi, Julien Pretot en Rosa Khutor. Editado en espa +/-ol por Rodrigo Charme y Javier Leira)




