Varias grandes empresas, desde Amazon hasta Walmart, están prometiendo pagar los gastos de viaje de las empleadas y los miembros de sus familias que deban salir de sus estados de origen para recibir un aborto legal.
Pero los expertos que asesoran a esas empresas dijeron que sus promesas bienintencionadas de invertir en el acceso de los empleados a la atención de la salud reproductiva están plagadas de riesgos, como las posibles represalias de los funcionarios estatales, y no está claro si las prestaciones propuestas serán usadas por muchos empleados, dado el incierto clima político.
“Muchas empresas han hablado mucho de ello, pero muchas menos lo han puesto en práctica”, dijo Bethany Corbin, asesora principal de Nixon Gwilt Law, especialistas en atención médica. Cuando las empresas empiecen a ofrecer prestaciones por aborto, dijo, espera que la aceptación por parte de los trabajadores sea mínima.
Entre las posibles preocupaciones de los trabajadores están el estigma del aborto y el temor a que la información médica privada pueda filtrarse intencionadamente o no a las autoridades estatales. A diferencia de los proveedores de atención médica y las aseguradoras, Corbin dijo que la mayoría de las empresas privadas no están preparadas para manejar información médica sensible.
Sin embargo, dijo que las empresas que quieren ofrecer una prestación por aborto pueden estructurar sus programas de manera que la prestación sea más atractiva para los empleados. La creación de un fondo especial y la contratación de un administrador externo, por ejemplo, es una forma de proteger la privacidad de los empleados y reducir el estigma, pero no todas las empresas tendrán la capacidad de hacerlo.
“Hay un sentido muy fuerte de la privacidad en torno al aborto”, dijo Shelly Alpern, directora de compromiso corporativo en Rhia Ventures, que asesora a las empresas sobre las políticas destinadas a apoyar la equidad de la salud reproductiva.

Para la mayoría de las empleadas, pedirle a su jefe tiempo libre remunerado para abortar o presentar información detallada sobre dónde y cuándo se sometió a la intervención no es una opción, dijo, y señaló que a muchas trabajadoras les preocupa que no se les conceda un ascenso debido a un prejuicio inconsciente contra el aborto.
“Es similar al estigma que rodea al uso de las prestaciones de salud mental, que ha ido desapareciendo con el tiempo, en parte porque las empresas han hecho un esfuerzo concertado para animar a los empleados a hablar sobre la salud mental”, dijo Alpern. “Lo mismo tiene que ocurrir con el aborto”.
Mientras tanto, Alpern y Corbin dijeron que aconsejan a las empresas que consideren otras opciones, como asociarse con un proveedor de abortos cercano y pagar la factura de forma anónima. Ellos y otros defensores del derecho al aborto también recomiendan hacer donaciones a fondos para el aborto sin ánimo de lucro, que se crean para organizar y pagar confidencialmente los abortos y los gastos relacionados con ellos para pacientes con bajos ingresos.
Otra forma de mostrar el apoyo al derecho al aborto, de acuerdo con Alpern, es dejar de contribuir a los candidatos políticos estatales que se oponen al acceso al aborto y empezar a donar a los que apoyan el derecho al aborto. Corbin dijo que las empresas también podrían considerar la posibilidad de cerrar sus operaciones en los estados que prohíben el aborto o de deslocalizarlas.
Sobre todo, Corbin aconseja a las empresas interesadas en apoyar el derecho al aborto que empiecen por encuestar a sus empleados para ver qué piensan.
“Supongamos que están en Texas, que yo soy un empleado y que vi el memorando interno acerca de los beneficios del aborto. Podría convertirme en denunciante”, dijo. “Los empleadores que no están en sintonía con su base de empleados podrían estar abriéndose a un montón de riesgos”.
Migración del abortoMás de 170 empleadores grandes y pequeños se han comprometido a cubrir los viajes para la atención del aborto, de acuerdo con una investigación hecha por Rhia Ventures.
Una lista parcial incluye a Amazon, Bank of America, Dick’s Sporting Goods, Ford Motor Company, Google, Johnson & Johnson, Meta, Microsoft, The New York Times, Nike, Starbucks, Tesla, Walmart y Walt Disney Company.
Una de las principales razones por las que las empresas prometen ofrecer prestaciones para viajar en busca del aborto es para retener y atraer a empleadas que, de otro modo, no querrían quedarse o trasladarse a un estado que prohíbe el aborto.
Pero está por verse si las prohibiciones del aborto que se espera que entren en vigor en 26 estados desde la decisión Dobbs de la Corte Suprema de Estados Unidos afectarán a las decisiones de la gente sobre dónde quieren vivir.
Incluso antes de la sentencia Dobbs, casi el 10 por ciento de las personas que se sometían a un aborto cruzaban las fronteras estatales para recibir atención médica, de acuerdo con datos analizados por Guttmacher Institute, que apoya el derecho al aborto.
Y, en los estados que promulgaron restricciones más estrictas respecto al procedimiento entre 2011 y 2020, cerrando muchos proveedores de aborto, el porcentaje de personas que salieron de sus estados de origen para recibir un aborto aumentó dramáticamente, encontró Guttmacher.
Todavía no hay datos nacionales relacionados con el número de personas que viajan a través de las fronteras estatales para abortar desde la decisión de Dobbs.
Pero un estudio realizado por la Universidad de Texas en Austin (UT Austin) mostró que el número de tejanos que salieron del estado para recibir un aborto aumentó más de diez veces después de que la prohibición más estricta del aborto en la nación entró en vigor en septiembre de 2020.
“Sabemos que el número de personas que viajan fuera del estado para abortar está aumentando”, dijo Elizabeth Nash, principal asociada de política en Guttmacher. Señaló que muchas de las mujeres de bajos ingresos que necesitan ayuda con los gastos de viaje están desempleadas o trabajan para empresas que no cubren esos gastos y no ofrecen licencia por enfermedad y mucho menos tiempo libre pagado para un aborto.
“Una de las cosas que me quitan el sueño”, dijo Nash, “es que los fondos para el aborto sin fines de lucro no podrán mantenerse al día con la demanda y que las contribuciones a esos fondos pueden disminuir con el tiempo”.
Corbin dijo que alaba a las empresas que quieren apoyar el derecho al aborto, pero dijo: “Tengo un problema con la colocación de la atención a la salud reproductiva en manos de las empresas y con que estas decidan si una mujer puede permitirse cruzar las fronteras estatales para abortar. Podría fomentar aún más disparidades en el acceso a la atención médica en función de la empresa para la que se trabaje”.
Incluso dentro de las empresas que ofrecen el reembolso del viaje para abortar, pueden producirse disparidades. De acuerdo con un informe de Kaiser Family Foundation (KFF), muchas trabajadoras con sueldos bajos no pueden beneficiarse de la prestación para viajes relacionados con el aborto, porque no pueden pagar los costos por adelantado y no tienen una tarjeta de crédito con la que cargar los gastos.
Represalias estatalesHasta ahora, Texas es el único estado en el que los legisladores han amenazado con sancionar a las empresas que ayuden a sus empleadas a buscar un aborto.
Texas Freedom Caucus, formado por representantes estatales conservadores del Partido Republicano, le envió una carta a la empresa de transporte compartido Lyft en mayo, prometiendo “presentar una legislación en la próxima sesión [de 2023] que prohíba a las empresas hacer negocios en el estado de Texas si pagan por abortos electivos o reembolsan los gastos relacionados con el aborto, independientemente del lugar en donde se produzca el aborto e independientemente de la ley en la jurisdicción en donde se produzca el aborto”.
En julio, el grupo le envió una carta similar al bufete de abogados internacional Sidley Austin, en la que amenazaba con inhabilitar a cualquier abogado que infringiera la ley de aborto de Texas por “proporcionar los medios para procurar un aborto a sabiendas del propósito que se persigue”.
Los defensores del derecho al aborto especulan con la posibilidad de que otros estados intenten sancionar a las empresas que pagan los gastos de viaje de sus empleadas para abortar fuera del estado, pero los expertos en derecho constitucional, incluido el fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, sostienen que la decisión de Dobbs no otorgó a los estados autoridad para prohibir el aborto fuera de sus fronteras.
Prohibir los viajes interestatales es claramente inconstitucional, dijo David Cohen, profesor de derecho de la Universidad de Drexel. “Pero es muy probable que esta Corte Suprema confirme esas leyes de todos modos”.
Clarke Forsythe, asesor principal de la organización antiabortista Americans United for Life (AUL), coincidió en que prohibir los viajes interestatales por cualquier motivo que no sea escapar de una acusación de delito grave no es constitucional. Dijo que su organización no aconsejaría a los legisladores estatales que siguieran esa estrategia.
Sin embargo, los grupos antiabortistas más extremos, conocidos como abolicionistas del aborto, promueven leyes estatales que penalizan los abortos fuera del estado.
LaThomas More Society, una organización jurídica conservadora, está elaborando un modelo de legislación estatal que permitiría a los ciudadanos privados demandar a cualquiera que ayude a una habitante de un estado que prohíbe el aborto a acceder al procedimiento en otro estado, de acuerdo con The Washington Post.
Si los republicanos obtienen grandes ganancias en las elecciones de noviembre, a pesar de que la mayoría de los estadounidenses están a favor del derecho al aborto, los expertos políticos predijeron que Texas y otros estados conservadores probablemente intentarán tomar medidas drásticas contra los viajes para practicar el aborto y las empresas que lo apoyan.






