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ARCHIVO - Julio de Vido, ministro de Planificación de Argentina, escucha al ministro de Economía, Hernán Lorenzino, durante una conferencia de prensa en Buenos Aires, Argentina, el 14 de noviembre de 2012. (AP Foto/Natacha Pisarenko, Archivo)
ARCHIVO – Julio de Vido, ministro de Planificación de Argentina, escucha al ministro de Economía, Hernán Lorenzino, durante una conferencia de prensa en Buenos Aires, Argentina, el 14 de noviembre de 2012. (AP Foto/Natacha Pisarenko, Archivo)
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Un poderoso ministro durante los doce años de gestión de los presidentes de Argentina Néstor Kirchner y Cristina Fernández quedó detenido el jueves para cumplir en prisión la condena de cuatro años de cárcel que confirmó la Corte Suprema en su contra por un accidente ferroviario ocurrido en 2012, uno de los más graves de la historia del país, con 51 víctimas fatales y 789 personas heridas.

Julio de Vido, quien estuvo a cargo del influyente ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios entre 2003 y 2015 —durante la gestión de Kirchner y los dos mandatos de su esposa y sucesora— quedó detenido luego de presentarse ante la justicia para cumplir la condena por administración fraudulenta que el máximo tribunal del país ratificó dos días atrás.

El exfuncionario será trasladado en las próximas horas a un penal ubicado en el partido de Ezeiza, en las afueras de la capital.

El accidente que se produjo cuando un tren de la línea Sarmiento chocó al entrar a una estación en Buenos Aires evidenció las deficiencias del servicio de ferrocarriles que había sido privatizado en la década de 1990 y la falta de controles por parte del Estado, pese al millonario desembolso de dólares al año en calidad de subsidios destinados a mantener las tarifas baratas y el funcionamiento de los trenes en condiciones.

De Vido, de 75 años, es uno de los funcionarios de los gobiernos de Kirchner y Fernández más salpicados por presuntos casos de corrupción. La condena referida a la tragedia ferroviaria es la primera en firme que debe cumplir. Tiene otra a cuatro años de prisión por la compra de trenes de mala calidad a España y Portugal y otra por la misma cantidad de años por la adquisición irregular de gas natural licuado emitidas por tribunales de menor rango.

Actualmente encara un juicio junto a Fernández (2007-2015) acusado de haber sido uno de los organizadores de una asociación ilícita que recaudó dinero de decenas de empresarios a cambio de beneficiarlos con contratos estatales en las áreas de la construcción, la energía y el transporte.

Esta causa está considerada la más importante en materia de corrupción de la historia argentina reciente y en ella Fernández está acusada de haber liderado dicho entramado delictivo en el que De Vido habría sido uno de sus eslabones principales.

La expresidenta sigue el juicio desde su domicilio en Buenos Aires, donde cumple una pena de seis años de prisión en su domicilio por otro hecho de corrupción.

El exministro enfrenta además otras investigaciones por ese delito, con definición pendiente.

Desde el penal donde será confinado, De Vido aguardará una definición de la justicia sobre el pedido que presentó su defensa para que le sea concedido el beneficio de prisión domiciliaria por ser mayor de 70 años, el mismo del que goza la exmandataria.

El abogado del exministro anunció que presentará una denuncia ante el grupo sobre detenciones arbitrarias del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para intentar revertir la detención y cuestionó a la Corte Suprema por haber rechazado uno de sus recursos de queja.

Por el accidente ferroviario había sido condenados previamente dos funcionarios de menor rango a De Vido, dos empresarios y el maquinista de la formación.

Las deficiencias en los servicios ferroviarios en Argentina volvieron a quedar expuestas con el descarrilamiento de una formación de la línea Sarmiento el martes en Buenos Aires que causó una veintena de heridos, ninguno de ellos de gravedad.