Por NICOLE WINFIELD
YAUNDÉ, Camerún (AP) — El papa viaja a Bamenda, una ciudad en el oeste de Camerún, para predicar un mensaje de paz en el epicentro de un conflicto separatista que grupos humanitarios han calificado como una de las crisis más desatendidas del mundo.
León XIV presidirá el jueves una reunión por la paz en la que participarán un jefe tradicional mankon, un moderador presbiteriano, un imán y una monja católica. El objetivo es poner el foco en el movimiento interreligioso que ha estado tratando de poner fin al conflicto y atender a sus numerosas víctimas traumatizadas.
El pontífice también tiene previsto oficiar una misa para la población de Bamenda, ubicada cerca de la frontera occidental de Camerún con Nigeria.
León llegó a Camerún el miércoles, en la segunda etapa de su gira por cuatro países africanos, la primera del primer papa estadounidense de la historia. En su discurso de llegada, exigió que se rompan las “cadenas de la corrupción” en el país rico en minerales y aleccionó al presidente, Paul Biya, acerca del ejercicio legítimo de la autoridad.
Biya, que a sus 93 años es el líder de más edad del mundo, llegó al poder en 1982 y afirma haber ganado unas disputadas elecciones el año pasado que le dieron un octavo mandato.
Un conflicto arraigado en la historia colonial
El conflicto en las dos regiones anglófonas de Camerún tiene su origen en la historia colonial del país, cuando Francia y Reino Unido se dividieron la nación tras la Primera Guerra Mundial. Las regiones de habla inglesa se unieron al Camerún francés tras una votación en 1961 respaldada por Naciones Unidas, pero los separatistas sostienen que, desde entonces, han sido marginados política y económicamente.
En 2017, independentistas de habla inglesa iniciaron una rebelión con el objetivo declarado de separarse de la mayoría francófona y establecer un Estado independiente. El conflicto ha matado a más de 6.000 personas y ha desplazado a más de 600.000, según el International Crisis Group.
En la víspera de la llegada de León, combatientes separatistas anunciaron una pausa de tres días en los enfrentamientos. Un portavoz de la Unity Alliance, Lucas Asu, manifestó que la pausa “refleja un compromiso deliberado con la responsabilidad, la moderación y el respeto por la dignidad humana, incluso en el contexto de un conflicto en curso”.
La visita del papa debería mantenerse “espiritual” y no interpretarse como un respaldo a ninguna autoridad política, agregó.
Aunque la cifra de ataques letales perpetrados por los separatistas ha disminuido en los últimos años, el conflicto no muestra señales de resolución. Las conversaciones de paz con mediadores internacionales se han estancado y ambas partes se acusan mutuamente de actuar de mala fe.
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La cobertura de religión de The Associated Press recibe apoyo mediante la colaboración de AP con The Conversation US, con financiación de Lilly Endowment Inc. AP es la única responsable de este contenido.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.





