
Por JON GAMBRELL, MICHELLE L. PRICE y KONSTANTIN TOROPIN
DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Estados Unidos lanzó una segunda ronda de ataques aéreos contra Irán hasta la mañana del jueves, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera que Teherán “pagará el precio” por las negociaciones estancadas, e Irán respondiera con ataques dirigidos contra Baréin, Kuwait y Jordania.
El nuevo asalto estadounidense sobre múltiples ciudades iraníes se produjo mientras los esfuerzos por negociar el fin de la guerra volvían a parecer atascados. Irán insistía en que mantendría su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz, lo que ha interrumpido los suministros energéticos mundiales y ha impulsado al alza los precios del petróleo. El ataque estadounidense pareció más intenso y más amplio que el del día anterior, aunque Irán difundió poca información sobre el alcance de los daños.
Kuwait cerró su espacio aéreo durante varias horas debido al ataque de la mañana del jueves, pero no dio detalles sobre posibles daños. Jordania no mencionó el ataque, aunque la embajada de Estados Unidos en Amán advirtió al respecto. Y en Baréin, su Ministerio del Interior dijo que una niña de 11 años resultó herida y que autos y viviendas sufrieron daños por “escombros que caían” tras las operaciones para interceptar el ataque iraní.
El tercer intercambio de fuego esta semana ha puesto a prueba un frágil alto el fuego de dos meses. El primero fueron ataques entre Irán e Israel desde el domingo hasta el lunes, seguidos por las dos rondas de fuego entre Estados Unidos y Teherán. Mientras tanto, un funcionario indio confirmó el jueves que un ataque estadounidense contra un petrolero que presuntamente intentaba violar el bloqueo sobre Irán mató a tres marinos indios, lo que muestra el peligro para los navegantes.
Trump ha instado a Irán a firmar un acuerdo para poner fin a la guerra y sugirió a principios de esta semana que un pacto podría alcanzarse en cuestión de días.
Pero Irán ha demostrado resiliencia pese a semanas de intensos bombardeos. Apuesta a que su capacidad de cerrar de manera efectiva el estrecho de Ormuz —un paso crucial para el petróleo y el gas natural— le da una fuerte carta de negociación.
Aun así, ambos países parecen estar buscando una manera de terminar el conflicto, si logran presentarlo como una victoria en casa.
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, parece decidido a perseguir objetivos que dificultan más el compromiso: el colapso del gobierno teocrático de Irán, la eliminación de su programa nuclear y la destrucción del grupo político y militar Hezbollah, aliado de Irán, en Líbano.
EEUU ataca a Irán, que responde con disparos a estados del golfo Pérsico
El Comando Central de Estados Unidos informó que su más reciente ronda de ataques aéreos terminó poco antes del amanecer del jueves en Irán. El mando militar señaló que los ataques se produjeron “en respuesta a la agresión injustificada y continuada de Irán” y tuvieron como objetivo “capacidades iraníes de vigilancia militar, sistemas de comunicación y emplazamientos de defensa aérea”. No dio detalles sobre los daños causados por los ataques, que, según indicó, fueron ejecutados por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, los Marines y la Marina.
Las explosiones de los ataques resonaron en torno a la capital iraní, Teherán, así como en la ciudad portuaria de Bandar Abbas y otras zonas del sur a lo largo del estrecho de Ormuz. Más tarde, la Guardia Revolucionaria, un cuerpo paramilitar de Irán, dijo que los sitios alcanzados por los estadounidenses incluyeron un complejo fabril, un cuartel militar y una base local de la Guardia a las afueras de Teherán.
Irán respondió lanzando ataques contra Baréin, Kuwait y Jordania por segundo día.
Israel también advirtió a primera hora del jueves a los residentes del norte que buscaran refugio tras la detección de presunto fuego entrante desde Líbano.
Trump dice que EEUU está pasando petróleo a escondidas por Ormuz
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra con los ataques del 28 de febrero contra Irán, el conflicto ha sacudido la economía mundial, ha elevado los precios de la energía y ha encarecido los alimentos y otros productos básicos.
El referente internacional del crudo se negociaba por encima de los 93 dólares por barril el miércoles, un alza de más del 25% desde el inicio de la guerra.
Trump afirmó que el ejército de Estados Unidos ha emprendido desde el mes pasado una “misión secreta” para hacer pasar a escondidas cargamentos de petróleo eludiendo a las fuerzas iraníes en el estrecho de Ormuz. Sostuvo que los barcos estaban cruzando de noche, ayudados por la destrucción de equipos de radar iraníes.
Trump dijo que, como resultado, más de 100 millones de barriles de petróleo han eludido el control asfixiante de Irán sobre el estrecho. No hubo confirmación inmediata de esa cifra, que equivale aproximadamente a cinco días de los envíos de petróleo que atravesaban la vía marítima antes de que comenzara la guerra.
El papel de los militares no quedó claro de inmediato. El Comando Central de Estados Unidos refutó el miércoles las afirmaciones de Irán de que el estrecho de Ormuz está cerrado, al señalar que los buques comerciales siguen transitando en ambos sentidos.
Pero los mares siguen siendo peligrosos para los marineros. El ministro indio de Puertos, Transporte Marítimo y Vías Navegables, Sarbananda Sonowal, anunció en X que tres indios desaparecidos tras el ataque estadounidense contra el petrolero Settebello, con bandera de Palaos, habían muerto. El Comando Central del Ejército de Estados Unidos había acusado al Settebello de haber “violado el bloqueo en curso al intentar transportar petróleo desde Irán”. Fuerzas estadounidenses dispararon contra la sala de máquinas del barco para detenerlo el miércoles.
El líder de la Organización Marítima Internacional, una agencia de Naciones Unidas, condenó el ataque contra el Settebello. Desde el inicio de la guerra con Irán ha habido 43 ataques contra el transporte marítimo internacional en la zona, dijo la OMI.
Grandes desacuerdos complican un acuerdo de paz rápido
Receloso ante los altos precios de la gasolina en la antesala de las elecciones de medio mandato en noviembre, Trump parece estar buscando una victoria rápida. Pero también está planteando exigencias que a Irán le resultará difícil aceptar.
Estados Unidos quiere que Irán renuncie a su reserva de uranio altamente enriquecido. Aunque Irán insiste en que su programa nuclear es pacífico, ese uranio está a un corto paso técnico de niveles aptos para armas.
Irán se niega a entregar el uranio y exige alivio de las sanciones. También quiere la liberación de activos congelados incluso antes de que exista un acuerdo final, algo que Trump rechazó.
Irán ha insistido en que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra también debe terminar los combates entre su aliado Hezbollah e Israel.
Una delegación diplomática qatarí, que negocia en coordinación con Estados Unidos, salió de Teherán la mañana del jueves después de mantener conversaciones, según un funcionario con conocimiento del equipo que habló bajo condición de anonimato para discutir la mediación.
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Price y Toropin informaron desde Washington. La periodista de AP Victoria Eastwood en El Cairo contribuyó a este despacho.



