
Por LORNE COOK
BRUSELAS (AP) — El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, arremetió el jueves contra los aliados de la OTAN y anunció una revisión de seis meses del Pentágono sobre las fuerzas estadounidenses en Europa que dependerá de lo rápido que asuman la responsabilidad de su propia seguridad.
“Esta será una revisión real. Estará diseñada para garantizar que la OTAN avance rápida e irreversiblemente hacia un liderazgo europeo, dando un paso al frente para asumir la responsabilidad principal de la defensa de Europa”, dijo a sus homólogos de la alianza militar en Bruselas.
Hegseth criticó duramente a los aliados europeos por no dar a las fuerzas estadounidenses acceso a bases en Europa para atacar Irán, calificándolo de “vergonzoso”.
“Estos aliados ponen en riesgo a los hijos e hijas de Estados Unidos, a nuestros hijos e hijas, al negarles el acceso predecible, el estacionamiento y el sobrevuelo que nunca deberían haber estado en duda en absoluto”, afirmó.
Hegseth afirmó además que los aliados de Washington en el continente deben asumir el liderazgo en la defensa de la región y ayudar a convertir a la OTAN en “una verdadera alianza militar de línea dura”.
En una reunión de ministros de Defensa de la Alianza, Hegseth abogó por una renovación de la organización de 32 países para transformarla en una “OTAN 3.0” capaz de disuadir cualquier amenaza.
Sus declaraciones se produjeron unas semanas después de que Estados Unidos comunicara a sus aliados que ya no suministrará determinados buques de guerra y aeronaves si alguno de ellos es atacado. Los socios europeos y Canadá están intentando determinar cómo cubrir esas carencias.
“La OTAN 3.0 es el reconocimiento, tras la Guerra Fría, de que (la OTAN) necesita volver a ser una verdadera alianza militar de línea dura, con capacidades militares reales capaces de disuadir aquí mismo en el continente y de asumir el liderazgo de la defensa convencional de Europa”, apuntó Hegseth.
Como parte de ello, explicó a los periodistas, Washington invertirá 1,5 billones de dólares en su propia defensa en 2027, enviando “un mensaje al mundo” de que Estados Unidos está construyendo un “arsenal de la libertad”.
Hegseth manifestó que ese arsenal “protege ante todo a Estados Unidos y los intereses estadounidenses, pero también respalda la fortaleza de la OTAN y de nuestros aliados”.
Afirmó que les dirá a los aliados que “tienen que estar dispuestos a dar un paso al frente y actuar con firmeza” respecto a la defensa del continente.
El comandante supremo aliado de la OTAN, un estadounidense, está trabajando en planes de contingencia para defender Europa después de que Estados Unidos señalara el 3 de junio que, en caso de crisis, ya no proporcionaría un portaaviones y buques de apoyo, aviones de reabastecimiento en vuelo y decenas de cazas, entre otros recursos militares.
La Casa Blanca insiste en que necesita poder planificar dos conflictos simultáneos y quiere tener más recursos militares disponibles en caso de que estalle una confrontación con China en la región indopacífica.
Según la garantía de seguridad colectiva de la OTAN —el Artículo 5 de su tratado fundacional—, los 32 aliados se comprometen a considerar que un ataque contra uno de ellos es un ataque contra todos. No los obliga a proporcionar apoyo militar, aunque muchos probablemente lo harían.
En esencia, Estados Unidos está reduciendo la ayuda que podría prestar si un aliado activa el Artículo 5. Estados Unidos tiene, con diferencia, las fuerzas armadas más grandes de la OTAN. No tiene intención de retirar sus armas nucleares en Europa, que son clave para la disuasión de la Alianza.
___ Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.


