
Por EDITH M. LEDERER
NACIONES UNIDAS (AP) — Casi 25.000 niños atrapados en conflictos armados fueron víctimas de un número récord de delitos el año pasado, entre ellos, asesinatos, violaciones y reclutamiento para combatir, y por primera vez las fuerzas gubernamentales —no los grupos armados— fueron los principales responsables, según un nuevo informe de las Naciones Unidas.
En el informe anual del secretario general Antonio Guterres, publicado esta semana, se incluye una lista negra de responsables de delitos contra niños, integrada por fuerzas gubernamentales de ocho naciones y 67 grupos armados de 16 países y territorios.
El número de delitos —que también incluye secuestros, ataques a escuelas y hospitales, y la denegación de acceso humanitario para ayudarlos— aumentó por cuarto año consecutivo hasta 38.558, de acuerdo con el informe, basado en datos verificados de la ONU. En el documento se indica que 24.174 menores, un tercio de ellos de sexo femenino, se vieron afectados, y que varios miles fueron sometidos a múltiples agresiones.
“La magnitud y la persistencia de estos delitos exigen más que reconocimiento: exigen determinación”, manifestó Vanessa Frazier, representante especial de la ONU para los niños en conflictos armados, en un análisis del informe.
Instó a los 193 Estados miembros de la ONU a afrontar las conclusiones y a “reconocer que proteger a los niños no es una aspiración sino una obligación, y que las decisiones que se tomen hoy moldearán los futuros que podrán o no llegar a reclamar”.
Por primera vez desde hace 30 años, cuando la ONU autorizó el monitoreo de abusos contra niños en conflictos, el informe señaló que “las fuerzas gubernamentales fueron responsables de la mayoría de los delitos graves”.
Encabezando la lista de 2025 figuran el ejército y las fuerzas de seguridad israelíes, con 12.445 infracciones. Le siguen la República Democrática del Congo, con 4.114 delitos, y Myanmar, Somalia y grupos armados en Nigeria, todos con más de 2.000 agresiones. Las fuerzas gubernamentales de Sudán, Sudán del Sur, Siria y las fuerzas armadas de Rusia en Ucrania también están en la lista negra.
En la lista negra también aparecen Hamás y la Yihad Islámica palestina, que perpetró los ataques sorpresa del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel, en los que murieron cerca de 1.200 personas, principalmente civiles, y desató la guerra en Gaza. La ONU afirma que los colonos israelíes fueron responsables de alrededor de 326 delitos graves el año pasado, y Guterres advirtió que, si esos ataques continúan, los colonos podrían ser integrados a la lista negra.
En el informe se indica que las fuerzas gubernamentales también fueron “los principales responsables” de 6.266 asesinatos de niños —un aumento del 34% respecto del año pasado—, así como de 7.958 heridos.
La ONU afirmó que verificó la muerte de 2.668 niños palestinos a manos de fuerzas israelíes en Gaza y de 55 niños palestinos en Cisjordania y Jerusalén oriental. La ONU recibió reportes sobre la muerte de otros 4.588 niños en Gaza y sobre lesiones a 346 niños israelíes, que está en proceso de verificar, señaló el informe.
Hasta el momento, la misión de Israel ante la ONU no ha respondido a una solicitud de comentarios.
Guterres dijo estar “horrorizado por la magnitud de los delitos graves contra niños” en los territorios palestinos e Israel, “profundamente alarmado por el asombroso aumento de agresiones graves” perpetradas por fuerzas israelíes, y “muy alarmado por el asombroso incremento de ataques efectuados por colonos israelíes” que afectan a niños sin que haya rendición de cuentas.
El jefe de la ONU instó a Israel a elaborar y firmar un plan con las Naciones Unidas para poner fin a la muerte y mutilación de niños y a los ataques contra escuelas y hospitales, con compromisos sujetos a plazos.
El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, acusó a Guterres de “volver borrosa la distinción fundamental entre un estado democrático que lucha por su supervivencia y organizaciones terroristas asesinas”, como Hamás y la Yihad Islámica, en lugar de ponerse del lado de las víctimas de los ataques del 7 de octubre de 2023. Afirmó que ese será el legado de Guterres, “uno de los mayores fracasos morales en la historia de las Naciones Unidas”.
Frazier, la representante especial para los niños en conflictos, dijo el jueves a los periodistas que existen varias razones por las que las fuerzas gubernamentales fueron responsables de más violaciones este año. Entre ellas, señaló, está “la impunidad que vemos frente al derecho internacional” y los cambios en la forma de hacer la guerra, que ha pasado de los campos de batalla a lugares densamente poblados, con el uso de nuevas armas como drones y explosivos que abarcan un área amplia.
“Los niños se vieron afectados mientras huían de los combates, buscaban comida, agua o atención médica, y se desplazaban por zonas fuertemente contaminadas por restos explosivos de guerra, lo que a menudo contribuye a generar discapacidades de por vida”, indicó en el análisis del informe.
La ONU dijo que verificó el reclutamiento y uso de 6.607 niños en conflictos, y que las cifras más altas se dieron en el Congo, Nigeria, Haití, Somalia y Colombia. Señaló que 5.129 menores fueron secuestrados, principalmente en Nigeria, el Congo, Somalia, Myanmar y Mozambique.
Asimismo, reportó 1.783 niños víctimas de violación y violencia sexual, con el mayor número en el Congo, Nigeria, Somalia, Sudán y Haití.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




